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Momento en el que Alex Pretti graba al agente fronterizo que le empuja antes de que otros compañeros le ayuden a reducirle en el suelo. RR SS Mineápolis, la ciudad donde todo se graba con un móvilLos vídeos son el instrumento que la población de la gran ciudad de Minnesota se ha habituado a usar para documentar los excesos del ICE que algunos medios comparan ya con el «terrorismo de Estado»
M. Pérez
Domingo, 25 de enero 2026 | Actualizado 26/01/2026 01:02h.
... con su móvil la escena y un agente de Inmigración o de las patrullas fronterizas se encaró con él. O quizás no le gustó que intentara proteger a una mujer. Cuando uno va armado y tiene el poder, cualquier cosa puede cruzar por su cabeza. La versión oficial de la Patrulla Fronteriza es que el hombre de 37 años se acercó blandiendo una pistola en actitud amenazante y que los oficiales debieron forcejear con él.Estados Unidos continúa sumido en una pesadilla a medida que las manifestaciones y las vigilias nocturnas se han extendido por cientos de poblaciones a lo largo y ancho del país. Incluso en capitales azotadas por el temporal 'Fern' los vecinos han desafiado temperaturas de veinte grados bajo cero para celebrar breves concentraciones callejeras. Los periódicos amanecen pesimistas. En 'The New York Times' se advierte que Mineápolis puede ser el comienzo del desmoronamiento de EE UU y en este mismo medio un prestigioso columnista habla claramente de terrorismo de Estado.
Resulta difícil ocultar la verdad en una ciudad donde sus vecinos graban todos y cada uno de los pasos del ICE. Sucede así desde hace casi dos meses, cuando las patrullas comenzaron a detener a migrantes ilegales no solo después de pedirles sus papeles en un control en la calle. Los vídeos documentan persecuciones, redadas en supermercados, inspecciones armadas en empresas que contratan a extranjeros e incluso irrupciones en colegios, cines o semáforos.
En algunos de éstos se ha visto a agentes romper a culatazos las ventanillas para extraer al conductor a las bravas. El jefe de las patrullas fronterizas, Gregg Bovino, ha sido grabado arrojando una granada de gas contra una manifestación entre carcajadas o vistiendo un largo abrigo verde caqui con insignias que el gobernador de California, Gavin Newson, ha comparado con un «uniforme nazí». Varios medios se han referido también a la aparente «estética de las SS» que gasta este veterano, recuperado por Trump para estas campañas contra la inmigración y aficionado a ser retratado con grandes armas. ¿Se acuerdan de la película 'Estado de sitio'? ¿Del general William Devereaux, interpretado por un magistral Bruce Willis con el pelo cortado a cepillo, mientras impone la ley marcial?
Precisamente, la Guardia Nacional desplegada este sábado en Mineápolis ha decidido ataviarse con chalecos distintivos para evitar ser confundidos con los miembros del ICE y las patrullas fronterizas, vestidos muchos de ellos con ropa y chalecos paramilitares.
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Una ofrenda floral y una concentración en petición de justicia recuerdan a Alex Pretti donde fue aseinado. AFPEn Mineápolis abundan en los suburbios de clase trabajadora las ventanas tapadas con mantas y cortinas opacas. Los extranjeros que habitan esas viviendas las tapan para que los drones del Servicio de Inmigración no escruten a traves de las ventanas quienes viven dentro. A ese extremo ha llegado la realidad americana.
El ICE también se aposta en las entradas de los colegios y sigue a los autobuses escolares de infantil y primaria para abordar a los padres cuando acuden a recoger a sus hijos o les abren la puerta de casa. Al menos cinco pequeños han sido detenidos o interceptados con sus gorros de borlas y mochilas infantiles. Algunos individuos pertrechados con sus chalecos antibalas y armas invitan a los inquilinos a salir a la acera o al porche, conscientes de que la ley les prohíbe entrar en los domicilios particulares. No son policías. «Se parecen a milicias», dice una residente que se identifica a los medios como «estadounidense de origen».
La ciudas «sitiada»
Las familias situadas en el objetivo del ICE no pasean ni salen de compras. Si nieva, como sucede ahora con el temporal 'Fern', y llega la máquina quitanievas a sus calles, corren a sus coches, los apartan y regresan velozmente al lugar seguro del hogar. Resulta frecuente que otros vecinos hagan guardias prolongadas en sus vehículos aparcados, con el móvil pegado al parabrisas, listos para grabar si llega el ICE y se produce una detención para luego denunciarla y publicarla en las redes. Hasta sacar la basura puede ser una operación de alto riesgo. «Somos todos solidarios ante la injusticia que se está cometiendo en este país», afirma Kenneth Bergin, un ciudadano de la que llama «ciudad sitiada» de Minnesota.
Los voluntarios se encargan de aprovisionar a muchas familias. Las juntas escolares han recabado poderes de numerosos padres inmigrantes para poder tutelar a sus hijos pequeños en caso de que ellos sean detenidos. Así evitan que se queden solos o terminen en centros especiales en los casos en que carezcan de otros familiares en Estados Unidos. Si los tienen, les dejan su número anotado.
El ICE hace tantas cosas que incluso el gobernador de Minnesota, Tim Walz, recomendó en diciembre a la población que grabase a los funcionarios para documentar los episodios violentos. Otros demócratas, y también el vecindario, creen que esta táctica ha evitado más abusos de los que ocurren de forma cotidiana. Los habitantes, además, van equipados con silbatos. Cuando ven a los agentes de Inmigración listos para actuar, los utilizan para que acudan otros ciudadanos. Cuantos más móviles graben, mejor. Por esa razón existen tantos vídeos del reciente asesinato a tiros de Renee Good o del disparo que dos días después le descerrajaron a un inmigrante en una pierna para detenerle.
Alex Pretti era uno de esos documentalistas espontáneos. El Departamento de Seguridad Nacional declaró, en su versión de los hechos, que el joven enfermero «se acercó a los agentes de la Patrulla Fronteriza con una pistola semiautomática de 9 mm» en la avenida Nicollet durante una operación federal. Los funcionarios «intentaron desarmar a este individuo, pero reaccionó violentamente», precisó más tarde la secretaria del departamento, Kristi Noem. «Temiendo por su vida y la de sus compañeros a su alrededor, un agente disparó para defenderse».
Sin embargo, los vídeos ciudadanos y los testimonios de dos testigos que han realizado una declaración jurada, según recoge este domingo 'The Guardian', rebaten el relato del Gobierno. Pretti portaba un móvil en la mano. Gritó a los agentes: «No los empujéis al tráfico», en alusión a un grupo de civiles a los que trataban de sacar de la acera y se acercó a una mujer para «ayudarla a levantarse».
Un agente le rocía con gas pimienta. Luego, otros siete compañeros se le unen. Le tiran al suelo y tratan de inmovilizarle. Pretti se revuelve. Intenta alcanzar una botella de agua de su mochila, al parecer, para limpiarse la pimienta de los ojos. Le inmovilizan, Suenan varios disparos y termina muerto en la ácera.
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Una ofrenda floral y una concentración en petición de justicia recuerdan a Alex Pretti donde fue aseinado. AFP«No vi que tocara a ninguno; ni siquiera estaba de frente. No parecía que intentara resistirse. No lo vi con un arma. Cuatro o cinco agentes lo tenían en el suelo y empezaron a dispararle. Le dispararon tantas veces… No sé por qué le dispararon. Solo estaba ayudando», relata uno de los testimonios. El segundo es el de un médico de 29 años, vecino del lugar, que corrió a auxiliar a Pretti. «Al principio, no me dejaron pasar. Ninguno de los agentes le estaba realizando RCP (reanimación cardio-pulmonar). Pude notar que la víctima se encontraba en estado crítico. Ellos parecían estar contando sus heridas de bala». Presentaba al menos cinco: tres de ellas en la espalda, otra en el pecho y la última en el cuello.
En las redes circulan dos nuevos vídeos, sobrecogedores, que analizan 'The Washington Post', la CNN y 'The New York Post'. En uno se aprecia cómo un funcionario fronterizo se acerca a la melé que mantiene sujeto a Pretti, mete la mano y saca la pistola que el hombre llevaba sujeta dentro del cinturón a su espalda. Según el guardia se marcha con el arma, los disparos suenan en rápida sucesión. Otra grabación parece mostrar el momento exacto del asesinato; a un agente que desenfunda y balea a Pretti por la espalda. A continuación, un patrullero pregunta a voces: «¿Dónde está el arma?» «Yo tengo el arma», responde el agente que se había alejado varios metros con ella.
«Por lo que veo ahora, esto no parece un tiroteo justificado», ha explicado el excomisionado de Policía de Filadelfia y Washington Charles Ramsey a la CNN. «El hombre está boca abajo en la acera y aún así siguen disparándole».
Estado de miedo constante
Estados Unidos aguarda en la incertidumbre jornadas de indignación, confusión y miedo. La inquietud ya no solo afecta a Mineápolis sino al propio sistema político estadounidense. Masha Gessen, columnista de 'The New York Times', señalaba este domingo que, «tras las últimas tres semanas de brutalidad en Mineápolis, ya no debería ser posible decir que el gobierno de Trump solo busca gobernar esta nación. Busca reducirnos a todos a un estado de miedo constante». Gessen acusa a a Donald Trump de utilizar «todos los instrumentos» y aplicar una «lógica que tiene un nombre: terrorismo de Estado».
Thomas L. Friedman, ganador de tres premios Pulitzer, escribe en el mismo rotativo: «Hamás y el ICE también comparten una característica muy visible que nunca pensé ver en Estados Unidos: casi todos sus soldados rasos llevan máscaras. La gente usa máscaras porque trama algo malo y no quiere que sus rostros sean grabados. Lo vi a menudo en Beirut y Gaza; nunca esperé verlo en Mineápolis. ¿Desde cuándo las fuerzas policiales nacionales, encargadas de defender la Constitución y el Estado de Derecho, sienten la necesidad de ocultar su identidad?», se pregunta el ensayista, quien sostiene que «ese mismo instinto de 'fuego, listos, apunten' es uno de los legados moralmente corruptores de la guerra de Israel en Gaza». «Si Trump mantiene el control del Congreso, si Bibi (Netanyahu) gana la reelección y si Hamás toma el control del movimiento palestino, las tres sociedades se adentrarán en una oscuridad de la que recuperarse será extremadamente difícil».
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Miembros del ICE y de las patrullas fronterizas lanzan gases contra los manifestntes en Mineápolis AFPA la espera de lo que suceda a nivel político, el Estado de Minnesota ha presentado una denuncia ante el Tribunal de Distrito de EE UU contra los agentes implicados en la muerte de Pretti, y solicitado a un tribunal federal que prohíba al Departamento de Seguridad Nacional destruir u ocultar evidencias del tiroteo.
El contencioso sobre el ICE y las patrullas de fronteras puede ahora desencadenar una lucha titánica entre los demócratas y los republicanos, sobre todo los ultraconservadores, que exigen a Trump usar la Ley de Insurrección contra la autoridades de Minnesota. Una acción que algunos expertos consideran ya lo más cercano a un estado de sitio que jamás ha vivido la nación. El gobernador de California, Gavin Newson, ha culpado al presidente Trump de «provocar un tiroteo» y preparar el escenario para aplicar la citada ley. «Debe poner fin a su violenta ocupación de Minnesota ya», ha concluido Newson.
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