El censo exterior se ha incrementado más de un 17% desde las elecciones de 2023. EE Arte
Política Moncloa admitió tras la 'ley de nietos' que las generales pueden decidirse fuera de España: "El voto CERA será determinante"El Ministerio de Inclusión aseguró en 2023 que había nueve provincias cuyo último escaño se jugaba en el exterior.
Al crecer el censo en 405.269 electores, son ya 16 las afectadas: en 12 Sánchez y sus socios serían los beneficiados.
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José Andrés Gómez Publicada 12 julio 2026 02:57h Las clavesLas claves Generado con IA
"El voto CERA podría ser determinante en el reparto de escaños tras las elecciones generales".
Este es el titular que el Gobierno publicó unos días después de celebrarse las elecciones del 23-J de 2023 enCarta de España, una publicación del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones dirigida a los ciudadanos españoles en el extranjero.
En el artículo, el Ejecutivo reconocía la importancia del censo exterior en el resultado de las elecciones y advertía de que "hasta en nueve provincias" había escaños que dependían "de menos de 2.000 papeletas para cambiar de formación política".
Hasta aquel entonces, el CERA era ajeno a cualquier polémica y el impacto de la ley de nietos había sido todavía mínimo. Desde la aprobación de la norma, el 21 de octubre de 2022, hasta que se cerró el censo utilizado para las generales, el del 1 de marzo de 2023, el CERA apenas aumentó en 24.887 electores.
Aun así, el artículo del Ministerio señalaba que el resultado de las generales podría "verse alterado" por el recuento del voto CERA, que comenzaría cinco días después del 23-J y que finalmente se prolongó hasta el 31 de julio.
La ley de nietos ya causó vuelcos en el voto exterior a favor del PSOE de 22 puntos en Aragón, 13 en CyL y 20 en AndalucíaEl propio Gobierno citaba entonces 11 circunscripciones sensibles: Cantabria, Guipúzcoa, Girona, Barcelona, Tarragona, Albacete, Madrid, Sevilla, Málaga, Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas.
Finalmente, el voto CERA sólo alteró el resultado de los comicios en un escaño, que ganó el PP en la Comunidad de Madrid y perdió el PSOE.
Tres años después, aquella advertencia cobra una nueva dimensión si tenemos en cuenta que desde el 23-J de 2023 se han incorporado 405.269 nuevos electores. Esto supone un incremento del 17,5%.
Es cierto que no todos los nuevos inscritos proceden de la ley de nietos, pues el CERA también crece por nacimientos, cambios de residencia y otros procesos de nacionalización.
Sin embargo, este censo nunca había crecido tan rápido como desde la aprobación de la norma.
Hasta 16 provincias
¿Qué pasaría hoy si cruzamos el crecimiento del voto CERA por circunscripciones con los resultados del 23-J? ¿Qué margen sería necesario para modificar el último escaño de cada provincia mediante la ley d'Hont?
Los datos apuntan que esos 405.269 potenciales nuevos votantes procedentes del exterior podrían ser decisivos en 16 provincias.
Y en 12 de ellas, beneficiarían a los partidos de izquierdas, si se mantiene la misma tendencia de voto que en las elecciones de 2023.
Hay que advertir al lector de que este ejercicio no es una predicción electoral real, sino un análisis del impacto que puede tener el espectacular crecimiento del censo CERA, a partir del resultado de los anteriores comicios.
Vayamos por partes. Madrid es la comunidad que concentra el mayor incremento del voto exterior. Desde marzo de 2023 ha ganado 114.360 electores CERA.
Esto es el 30,7% de todo el aumento nacional. Barcelona, por su parte, añade otros 43.675.
Entre ambas reúnen 158.035 nuevos inscritos. Es decir, casi el 39% de las nuevas incorporaciones al censo exterior desde las últimas generales.
La Comunidad de Madrid ya mostró en las anteriores elecciones generales hasta qué punto influye el voto exterior. Para que los socialistas hubieran mantenido el último escaño que finalmente pasó al PP, habrían necesitado unos 1.340 votos más.
Pues bien, Madrid ha incorporado ya 114.360 nuevos electores CERA desde aquel censo, unas 85 veces el margen que decidió el último diputado.
En Barcelona, en cambio, la batalla que se plantearía es distinta.
Sus 43.675 nuevos inscritos se suman a una circunscripción de 32 diputados y a un mapa mucho más fragmentado entre PSC, Junts, ERC, PP, Sumar, Vox y la izquierda independentista.
De hecho, el último escaño de 2023 podía haber sido disputado por la CUP con algo menos de 6.000 votos adicionales.
Si ampliamos el mapa, Cantabria y Gerona son los casos más sensibles en proporción. En Cantabria, el PP necesitaba sólo 404 votos más para desplazar a Vox del último diputado.
En Gerona, el PP se quedó a 285 votos de disputar el último escaño de Junts. Las diferencias son muy pequeñas ante los 8.053 y 5.618 nuevos electores CERA que han ganado ambas provincias, respectivamente.
El censo exterior crece en 7.903 personas el último mes, con Argentina a la cabeza: el CERA alcanza ya los 2.715.986Tenerife y Málaga completan el grupo de mayor riesgo electoral.
Santa Cruz de Tenerife ha sumado 16.733 inscritos. Allí Sumar habría necesitado 1.565 votos más para arrebatar el último diputado a los socialistas.
En Málaga, el PSOE se quedó a 2.429 votos de quitar el último escaño del PP.
Galicia es otra de las comunidades con un mayor incremento del voto CERA. La Coruña, Pontevedra, Lugo y Orense reúnen más de 40.000 nuevos electores desde el exterior.
El voto emigrante mantiene allí una gran importancia. El PP se impuso en 2023 al PSOE entre los residentes en el extranjero en las generales.
Sin embargo, en cada provincia hay una batalla distinta. En La Coruña, el PSOE podría amenazar el último diputado del Bloque Nacionalista Galego (BNG).
En Pontevedra se invierte la situación. Es el BNG el que podría disputarle el escaño al PSOE.
En Lugo y Orense, la disputa se producía entre los dos grandes partidos.
¿Cómo beneficia a la izquierda?
El precedente del 23-J, del que se ha hablado estos días, favoreció inicialmente al PP.
Los populares fueron la fuerza más votada en el CERA nacional y el recuento exterior les entregó el último diputado de Madrid.
Sin embargo, de las 16 provincias en las que el crecimiento del voto exterior supera el margen para asignar el último escaño en base a la ley d'Hont, en 12 de ellas el posible beneficiario sería el PSOE o una fuerza de izquierdas.
Los socialistas podrían ganar directamente un diputado al PP en Madrid, Asturias, Málaga, Orense, Lugo y Salamanca.
También podrían recuperarlo en La Coruña, aunque allí saldría del BNG y no alteraría el tamaño del bloque de investidura.
Sumar podría disputar el último escaño en Tenerife, Navarra y Guipúzcoa; el BNG, en Pontevedra; y el PSC, en Tarragona.
En esos casos habría, sobre todo, una redistribución interna dentro de la izquierda o de la actual mayoría de investidura.
Barcelona y Las Palmas son casos más discutibles. La CUP podría disputar el último diputado al PSC y Nueva Canarias entrar a costa del PP.
Las únicas dos provincias donde el cambio favorecería claramente a la derecha serían Cantabria —de Vox al PP— y Gerona, donde el PP podría arrebatar el último escaño a Junts.
La cautela, en todo caso, es obligada. Comparar el crecimiento del CERA con los márgenes del último escaño no significa que todos los nuevos inscritos vayan a votar ni que lo hagan en la misma dirección.
El censo no son papeletas. Para alterar un diputado sería necesario que una parte relevante de esos electores participara y que su voto se concentrara de forma clara en una candidatura concreta.