El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sale a recibir al duque de Luxemburgo, Guillermo V, en el Palacio de la Moncloa. Kiko Huesca / EFE
Macroeconomía Moncloa pide a los ministerios que preparen planes de contingencia ante el impacto de la guerra en IránLos diferentes departamentos trazan estrategias ante los posibles escenarios que deriven del conflicto en el Golfo Pérsico.
Más información: Cuerpo quiere volver a topar los precios energéticos y rebajar impuestos a los alimentos si el conflicto en Irán se prolonga
Eduardo Ortega Socorro Publicada 6 marzo 2026 03:16hLas claves nuevo Generado con IA
El conflicto en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz ya están teniendo consecuencias para la economía global. El incremento de los precios del petróleo y del gas (han subido un 17% y un 61%, respectivamente) ya está afectando a los mercados... y al bolsillo de los españoles. Los conductores lo están constatando en las gasolineras. Por ello, el Gobierno ya trabaja en prepararse para una potencial crisis económica.
Según ha podido saber EL ESPAÑOL-Invertia, Moncloa ha pedido a los diferentes ministerios planes de contingencia ante los diferentes escenarios en los que pueda derivar el conflicto del Golfo Pérsico.
Pese a que España no es especialmente dependiente de los suministros iraníes (sólo el 5% del petróleo y el 2% del gas 'españoles' son de allí), su ausencia ya está causando estragos en los mercados energéticos, elevando los precios a escala global.
El cierre de Ormuz disparará la inflación en España y 'romperá' el suministro de alimentos si dura más de dos semanasA esto hay que sumar que también está subiendo el coste de los transportes y sus seguros. Y que la inflación de los alimentos también puede aumentar. Un 30% del suministro mundial de fertilizantes pasa por Ormuz.
Ante este panorama, Moncloa ha reclamado al Consejo de Ministros que haga sus deberes. Todos los departamentos están afanados preparando estrategias ante posibles disrupciones de la economía española por la crisis.
La mayor parte del arsenal del Gobierno pasaría por recuperar una buena parte de las iniciativas que ya se aplicaron durante la guerra en Ucrania.
Hablamos de los topes a los precios de la energía, la bonificación de cuotas sociales de las empresas, ayudas para pagar gasolina, descuentos en el transporte público y rebajas tributarias para diferentes suministros energéticos y los alimentos.
Pero hay más. El Ejecutivo quiere moverse (y hacerlo aún más rápido) para mejorar la autonomía estratégica del país. O al menos reducir la dependencia asiática que tiene en numerosos productos de primera necesidad, como los medicamentos, los productos sanitarios o determinados insumos de alta tecnología. Y que así no se repitan los problemas de abastecimiento sufridos en el pasado.
Carlos Cuerpo ya ha avanzado que buena parte de la estrategia del Gobierno pasaría por aquí. "Si es necesario, volveremos a hacerlo", precisaba el ministro de Economía, Comercio y Empresas en varias apariciones mediáticas de esta semana.
A esto hay que sumar las medidas que ya tiene activas el Gobierno. Hablamos de los expedientes de regulación de empleo temporales (ERTE) y los mecanismos RED (que son ERTE sectoriales) o las prestaciones por cese de actividad de los autónomos.
Precisamente, este jueves Yolanda Díaz se reunía con patronal y sindicatos para informar a los agentes sociales de la situación. Por ahora, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo no considera necesario activar medidas adicionales en su negociado. “El escudo laboral económico de España hoy ya está listo”, aseguraba.
Yolanda Díaz descarta aprobar medidas laborales adicionales ante el conflicto en IránLo que sí se ha pactado con CEOE, Cepyme, CCOO y UGT es abrir una nueva mesa de diálogo social. En ella se monitorizará con exactitud el impacto del conflicto en Irán en la economía española... y se tomarán medidas si se estima necesario.
Dicho seguimiento incluirá el coste fiscal que tienen los planes. El Gobierno quiere que quede claro el impacto económico que tienen y que su sostenimiento procede de las arcas públicas.
Con todo, en sus valoraciones, los miembros del Ejecutivo vienen remarcando que el Estado cuenta con suficiente espacio fiscal para tomar cuantas medidas sean necesarias para abordar la potencial crisis.
Sin embargo, el run-run de que el Gobierno pueda aplicar nuevas subidas tributarias si el conflicto en Irán se atasca ya se mueve entre las empresas, como ha contado este periódico.
Las grandes empresas temen un nuevo 'impuestazo' de Sánchez justificado por la crisis de IránEn cualquier caso, el escenario parlamentario no acompañaría al Ejecutivo, si así fuera. Medidas como un nuevo impuesto a las energéticas no saldrían adelante por la oposición, ya probada, de Junts y PNV.
Igual que parece improbable que el Gobierno encuentre alguna fórmula para que el Congreso avale exigencias de la Comisión Europea como elevar la fiscalidad del diésel.