Los vecinos de la zona de San Fernando de Henares y Barajas denuncian que desde hace meses hay montañas de basura acumuladas en las orillas del río Jarama, justo a un lado del Puente Viveros. Lo que antes era un entorno natural ahora presenta una imagen de película distópica: comida en descomposición, ropa, carritos del supermercado abandonados, neumáticos y hasta trozos de uralita.
La degradación es especialmente visible cerca de donde anteriormente se encontraba la histórica discoteca Attica, junto a la avenida de Aragón y la A-2 en el distrito de Barajas. El paisaje ha cambiado completamente, del lugar de encuentro popular solo quedan escombros y las laderas que descienden al agua del río se encuentran cubiertas por toneladas de basura entre las que se encuentran comida, ropa vieja, plásticos de todo tipo, cubiertos desechables...
Restos de ropa, bolsas de plástico y cartón a la orilla del río.María SantamaríaTodo esto se mezcla con el entorno natural donde se pasean animales varios como conejos en búsqueda de comida o bandadas de patos que nadan por todo el cauce del Jarama.
Al caminar por la ladera, se aprecia cómo los restos de hormigón, madera y material orgánico se mezclan con los sedimentos naturales, alterando por completo el aspecto de la ribera. Cualquier residuo depositado en estas orillas supone una amenaza directa de contaminación para el agua y el ecosistema fluvial.
Es una acumulación de desechos fruto de un vertido constante y sistemático ante la absoluta falta de vigilancia en un punto de máxima protección. Se tiran desde arriba, pero con el paso del tiempo, la descomposición hace que los plásticos y los residuos acaben filtrándose al agua, sobre todo cuando sube el cauce del río, que se lleva todo a su paso.
Los objetos de plástico que colonizan la zona natural.María SantamaríaLa importancia de este enclave es destacable, ya que se trata de una zona protegida por el proyecto del Dotacional Verde Madrid-Río Jarama. Esta propuesta tiene como objetivo recuperar la biodiversidad y crear conectores ecológicos que unan Madrid con municipios como San Fernando de Henares o Coslada, donde se encuentran los residuos desperdigados en las orillas.
Sin embargo, la realidad del Puente Viveros es lo contrario a una representación de un pulmón verde. Técnicamente, este entorno forma parte del Bosque Metropolitano, una franja que busca equilibrar el entorno natural.
Desde las organizaciones ecologistas aseguran que es un "desastre ecológico ver tanto abandono y suciedad" en un entorno natural como el río Jarama. "No se puede tolerar esta situación. El pésimo estado que presenta este entorno natural es inaceptable y exige una respuesta inmediata. Es responsabilidad de todos, y especialmente de las administraciones competentes, actuar con urgencia para frenar este deterioro", añadieron desde la asociación que defiende los ecosistemas de los ríos madrileños.
El plan especial de la zona busca precisamente lo contrario a lo que se ve: la reordenación del suelo para convertir antiguos espacios industriales en zonas verdes protegidas. La presencia de estos vertidos masivos no solo ensucia el paisaje, sino que sabotea los esfuerzos por recuperar la dinámica natural del río Jarama, filtrando sustancias tóxicas al agua y asfixiando la vegetación de la ribera que el Ayuntamiento y la Comunidad pretenden potenciar.
La ladera del río cubierta de basura.María SantamaríaNo solo hay un problema de vertidos sin control en este área. También hay decenas de árboles arrastrados por la corriente que están diseminados debajo del puente de piedra de Viveros y en otros puntos del río Jarama llegando a estrechar el cauce, en la zona del camino de La Muñoza y la instalaciones de la compañía Iberia.
La Policía Municipal de Madrid ha elaborado varios informes en los que se reflejan los problemas de vertidos y residuos en esta zona del río Jarama. La Confederación Hidrográfica del Tajo es el organismo encargado de gestionar los afluentes madrileños y de aplicar medidas para evitar su deterioro.
Los restos de ramas caídas que se acumulan en el puenteMaría SantamaríaLa semana pasada se llevó a cabo una jornada de limpieza en otro tramo del río Jarama donde 200 voluntarios estuvieron retirando residuos abandonados dentro de la iniciativa Fluye Jarama. La campaña contra la basuraleza formaba parte de un proyecto de voluntariado ambiental que busca recuperar tramos fluviales y evitar que la basura acabe en el mar, además de concienciar sobre el impacto de los residuos en los ecosistemas.