GP de Italia
Monza, el examen definitivo a la nueva Fórmula 1La gestión de la batería en el circuito donde la velocidad punta es una religión será el gran reto de pilotos y equipos, mientras que Alonso se enfrenta al peor circuito que le queda este año
Regala esta noticia Añádenos en Google Kimi Antonelli, en acción con su Mercedes. (Afp)David Sánchez de Castro
03/09/2026 Actualizado a las 12:54h.La Catedral, el Templo o la Joya. Monza es pura Fórmula 1, a la altura de Mónaco o Silverstone sin duda, y frente a las ... nuevas incorporaciones que vienen a abrir la puerta a las nuevas generaciones —en una semana se estrena el esperadísimo Madring en el calendario—, este viejo circuito supura competición… y ferrarismo.
Ferrari será uno de los centros de atención, como también lo será el líder del campeonato. Andrea Kimi Antonelli, la gran promesa italiana y que puede devolver la gloria al país más allá de los de Maranello en la Fórmula 1, llega a su casa —nació en Bolonia, a unas dos horas y media en coche— con una ventaja que ya hubiera firmado cualquier campeón del mundo a su edad. Los 59 puntos de ventaja que lleva frente a George Russell y al propio Lewis Hamilton le permiten afrontar este fin de semana —y el siguiente— con la tranquilidad de que pase lo que pase va a seguir al frente de la clasificación. Para un chaval que no llega a los 20 años es todo un motivo de relajación, ya que sabe que ni el intenso calor real y figurado que vivirá con miles de tifosi jaleándole podrá destronarle.
Uno de los principales rivales que podría tener tanto Antonelli como Russell, principales favoritos merced a las características de Monza, es Lando Norris y su McLaren. El vigente campeón del mundo, recién renovado con el equipo de Woking, ha ganado las dos últimas carreras disputadas, Hungría y Zandvoort, que cuentan con una idiosincrasia muy propia. Ratoneros, de curvas lentas y con poco protagonismo del motor, en Monza deberían cambiarse las tornas. Si aquí también van bien los monoplazas naranjas, en Mercedes empezará a cundir el pánico.
Una de las claves para comprobar quién va bien aquí y quién no será ver cómo se adaptan al temido 'superclipping', ese efecto que produce la recarga de baterías. El viejo Monza está pensado para alcanzar velocidades punta altísimas, sin pensar en la electrificación ni similares. En las pocas variantes que tiene, los pilotos verán cómo sus coches vuelven a recuperar caballos de potencia eléctricos, o más exactamente kilovatios, con los que tendrán que luchar para ganar posiciones… o para no perderlas.