El desempeño de Sorloth, Giménez, Obed Vargas, Almada o Molina puede ser determinante para su futuro en el Atlético... y para dejar unos ingresos claves para moverse en el mercado
GIMÉNEZ, SORLOTH, VARGAS, ALMADA Y MOLINA.- ISAAC SUÁREZ
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Más allá de mirar al Mundial con la esperanza de que Llorente, Pubill y Baena se coronen como campeones o de avanzar en su propósito de que Cucurella y Kang-in Lee se conviertan en rojiblancos una vez concluya su participación, el Atlético también vive la cita de Estados Unidos, México y Canadá muy pendiente del desempeño de buenas parte de sus internacionales, pues puede marcar tanto su futuro como los movimientos de Mateu Alemany en este mercado.
Así, al margen de lo que suceda con un Julián Alvarez que ya condiciona la planificación del verano por sí mismo (tanto por la millonaria cantidad que dejaría una hipotética salida como por el coste y la dificultad que implicaría encontrar recambios de su nivel), existen otros nombres propios que apuntan a jugar un papel trascendental en la planificación de la próxima temporada en función de su protagonismo en el Mundial. De este modo, y aunque cada situación es diferente, Sorloth, Giménez, Almada, Molina y Obed Vargas se suben a un particular escaparate en estas semanas desde el que pueden estar marcando su destino.
Empezando por Sorloth, que pese a haber marcado 44 tantos en sus 107 partidos como rojiblanco, también ha dejado dudas sobre su capacidad para ser el 9 de un equipo que aspire a codearse con el Real Madrid y el Barcelona en España y con el resto de gigantes del continente, en Europa. En este sentido, el noruego sí se ha reivindicado como un perfecto goleador de refresco, contrastando con su deseo de contar con mucho más protagonismo. De ahí que se abra la puerta de par en par a un traspaso, especialmente a sabiendas de que Juventus y Milan sueñen con su fichaje, el Newcastle le lleve siguiendo todo el curso o en la Superiga turca se sumen a la puja. Sin embargo, hay que tener en cuenta que Atlético pagó hace dos años 32 millones más 10 en variables al Villarreal, que se llevaría un 20% de una venta si se produce en este verano (su contrato expira en 2028), con lo que nunca podría cerrarse por debajo de los 30 ó 40 millones que serían fáciles de exigir con un buen rendimiento en el Mundial.
Gol de Sorloth (0-2) en el Osasuna 1-2 Atlético de MadridSportianMucha más incertidumbre provoca el futuro de Almada, pues su primer año como rojiblanco resultó a todas luces decepcionante. Todo lo contrario de lo que sucede cada vez que se enfunda la camiseta de Argentina, de ahí que su participación con la selección se antoja como una perfecta ocasión para reivindicarse. En su caso, también cuenta con mercado (River ansía la vuelta a su país y en Brasil no se olvidan de su paso por Botagofo), pero está por ver si con el músculo económico necesario para sacar tajada por un futbolista con toda la carrera por delante aún (sólo tiene 25 años) y por el que el Atlético invirtió 21 millones el verano pasado.
Incógnitas por resolver
En el caso de Giménez, el Mundial se presenta como un reto para demostrar que aún se trata de un central vigente. Pese a que aún cuenta con dos años más de compromiso en el Atlético, tanto el club como el futbolista entienden que ha llegado el momento de separar sus caminos. En este sentido, el agradecimiento es mutuo y la predisposición para facilitar la salida de toda una leyenda como el uruguayo es total, conscientes ambas partes de que su legado podría haber sido aún mayor si las lesiones no le hubieran lastrado en su trayectoria. Precisamente ese factor es el que determine ahora cómo se producirá su adiós, pues si puede competir a buen nivel con su selección existe el convencimiento de que el charrúa sigue contando con el cartel suficiente como para que prospere un traspaso en el fútbol europeo.
En otro extremo aparece Nahuel Molina, pues si bien cuenta con la total confianza de Simeone, su estatus de campeón del mundo, la impronta que dejó en el Calcio o los grandes momentos que ofreció esta misma temporada (su golazo en el Bernabéu supone el mejor ejemplo) siempre le sitúan como el futbolista con mayor margen para lograr una venta importante. Más aún teniendo en cuenta que tras cuatro temporadas en la plantilla (aún le quedan dos más), el Atlético ya tiene más que amortizados los 20 kilos que costó su fichaje, con lo que una importante oferta tras el Mundial podría ser estudiada.
Gol de Nahuel Molina (2-2) en el Real Madrid 3-2 Atlético de MadridSportianPor último, Obed Vargas supone la mayor incógnita después de haberse hecho un hueco en la lista de México. Así, aunque a sus 20 años y tras 13 partidos en el Atlético en los que ha tomado contacto con el fútbol europeo, la idea para el próximo curso pasa por una cesión en LaLiga que le permita acabar de foguearse, tampoco se descarta ningún escenario si se revalorizara en el Mundial. En este sentido, después de que su llegada apenas costara 3 millones, cualquier oferta importante supondría una plusvalía a tener en cuenta, si bien está por ver si llega a tener protagonismo teniendo en cuenta que no dispondría de minutos en el partido inaugural.
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