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Muere Craig Venter, pionero del genoma humano

Muere Craig Venter, pionero del genoma humano
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Craig Venter, el biólogo y empresario estadounidense y no de los genetistas más famosos del mundo que creó la empresa Celera Genomics para crear su propio Proyecto Genoma Humano en 1999 al margen del consorcio público, ha muerto este miércoles en San Diego a los 79 años. Leer
Salud y CienciaMuere Craig Venter, pionero del genoma humano y la biología sintéticaActualizado 30 ABR. 2026 - 10:08El científico y empresario John Craig Venter en una imagen de archivo publicada en 2008, cuando anunció que había acelerado el proceso para sintetizar el genoma de la bacteria 'Mycoplasma genitalium' cuya principal aplicación de este microorganismo artificial es la obtención de biocombustibles.EFEEXPANSION

Craig Venter, el biólogo y empresario estadounidense y no de los genetistas más famosos del mundo que creó la empresa Celera Genomics para crear su propio Proyecto Genoma Humano en 1999 al margen del consorcio público, ha muerto este miércoles en San Diego a los 79 años. Además de su faceta científica, también fue un científico precursor clave en nuevos modelos de innovación empresarial.

"El dr. J. Craig Venter, fundador, presidente del consejo de administración y director ejecutivo del instituto, ha fallecido hoy en San Diego tras una breve hospitalización debido a efectos secundarios inesperados derivados del tratamiento de un cáncer recientemente diagnosticado, confirma en un comunicado del Instituto J. Craig Venter (JCVI), liderado por el investigador.

Venter fue un líder científico visionario cuyo trabajo ayudó a definir la genómica moderna y a impulsar el campo de la biología sintética. Entre otros logros, Venter logró la primera secuenciación completa del material genético de un ser vivo, impulsó el cambio científico y tecnológico e ideó métodos más rápidos de investigación, insistiendo en que los descubrimientos debían traducirse en un impacto en el mundo real, explica este organismo. "También fue un firme defensor de una sólida financiación federal para la ciencia y de las colaboraciones que aceleran el progreso entre el gobierno, el mundo académico y la industria".


Más allá de sus logros científicos, Venter también desarrolló una importante faceta creativa: equipos, plataformas e instituciones diseñadas para asumir grandes retos científicos. Además de fundar el JCVI, fue un emprendedor en serie que cofundó Synthetic Genomics, Inc., Human Longevity, Inc. y, más recientemente, Diploid Genomics, Inc., impulsando iniciativas para convertir la genómica y la biología sintética en herramientas al servicio de la salud y la sociedad.

"Craig creía que la ciencia avanza cuando las personas están dispuestas a pensar de forma diferente, actuar con decisión y construir lo que aún no existe», afirma Anders Dale, presidente del JCVI. "Su liderazgo y su visión transformaron la genómica y contribuyeron a impulsar la biología sintética. Honraremos su legado continuando la misión que él construyó: hacer avanzar la ciencia genómica, defender las inversiones públicas que hacen posible el descubrimiento y establecer amplias colaboraciones para convertir el conocimiento en impacto".

"Venter contribuyó a que la genómica pasara de ser un proceso lento de descubrimiento gen por gen a convertirse en una ciencia escalable y basada en datos, y luego ayudó a dar el siguiente paso: demostrar que los genomas podían diseñarse y construirse", detalla el JCVI.

En los Institutos Nacionales de Salud Venter fue pionero en el descubrimiento de genes mediante el uso de etiquetas de secuencias expresadas (EST), lo que permitió la rápida identificación de un gran número de genes humanos y aceleró los esfuerzos de mapeo del genoma.


Después dirigió los esfuerzos que dieron lugar a los primeros borradores de secuencias del genoma humano, un hito que ayudó a llevar la biología a la era digital. Más tarde, él y sus colegas publicaron el primer genoma humano diploide de alta calidad, con el que demostraron la importancia de capturar la variación genética heredada de ambos progenitores.

En el ámbito de la biología sintética, Venter y sus equipos lograron un hito al construir la primera célula bacteriana autorreplicante controlada por un genoma sintetizado químicamente, lo que demostró que los genomas podían diseñarse digitalmente, construirse a partir de componentes químicos y "arrancarse" para hacer funcionar una célula viva.

También usó la metagenómica para revelar una extraordinaria diversidad microbiana, informando del descubrimiento de millones de nuevos genes y ampliando el universo conocido de familias de proteínas, un trabajo que profundizó en la comprensión del microbioma oceánico y su papel en los sistemas planetarios.

Fotografía de archivo cecida por el instituto J. Craig Venter de San Diego, California (EEUU), tras anunciar la producción de la primer célula controlada por ADN elaborado por el ser humano, un paso que acercaba la ciencia a la creación de vida artificial. "Esta es la primera especie autoduplicable que existe en el planeta, cuyo padre es un ordenador", señaló Venter en 2010. Desde hac décadas científicos de todo el mundo manipulaban desde hacía décadas algunos genes de animales y plantas, pero esta era la la primera vez que alguien cambiaba el genoma completo.JCVKEFE

Además de investigador, también CEO y empresario visionario

"Craig Venter compitió con el consorcio público para secuenciar el genoma humano a finales de los 90. Para mostrar su capacidad tecnológica, demostró al mundo que podía secuenciar el genoma de un organismo multicelular complejo y lo hizo con el genoma de la mosca Drosophila melanogaster, resalta Marco Milán, investigador ICREA en el Instituto de Investigación Biomédica IRB Barcelona. Unos años más tarde, publicó el genoma humano. La sorpresa fue ver el alto nivel de conservación génica entre una mosca y los humanos. "Este trabajo catapultó a este organismo modelo al centro del campo de investigación de la biomedicina", continúa en SMC España.

Sebastián Chávez de Diego, catedrático de la Universidad de Sevilla y miembro del grupo de Expresión Génica en Eucariontes destaca su carácter visionario y su capacidad para introducir maneras de gestión empresarial en grandes proyectos científicos, primero en el proyecto Genoma Humano, y luego en el ámbito de la biología sintética.

"Se propuso metas que parecían fuera de alcance e incorporó un modo de hacer las cosas que en la ciencia académica no se conocía. Eso le acarreó una fama de heterodoxo que venía a contaminar el impoluto mundo de la investigación básica, pero en el fondo fue un estimulante de primer orden para conseguir objetivos de primer orden". Si tuviera que destacar uno de sus logros, me quedaría con el hecho de conseguir sintetizar por primera vez el genoma completo de un organismo y hacerlo funcionar como ente autorreplicante. Lo considero el hito más grande en el concepto materialista de la vida".

Justo P. Castaño, catedrático de Biología Celular en el Departamento de Biología Celular, Fisiología e Inmunología de la Universidad de Córdoba e investigador responsable del grupo Hormonas y Cáncer del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) también destaca "su desmedido protagonismo y su papel en el proyecto del genoma humano". Su iniciativa fue "Un antes y un después", apunta, en la transformación realmente revolucionaria que ha experimentado el conocimiento molecular del ser humano al comienzo de este siglo XXI.

"Le considero un visionario que convirtió lo que para muchos era algo impensable o imposible en un reto alcanzable. Es cierto que está rodeado de muchas controversias porque sus opiniones en demasiadas materias son algo más que cuestionables, pero sería difícil comprender el conocimiento del genoma humano sin su impulso transformador. Cuando lideró la propuesta de secuenciar el genoma humano, el coste de hacerlo se estima que superó los 3.000 millones de dólares, y entre otras decisiones polémicas, él se puso en el centro del proyecto, también para que se secuenciara su propio genoma".

"Hoy en día", destaca, se puede hacer una secuenciación de un genoma humano por menos de 500 euros y más pronto que tarde podrá hacerse por poco más de 100. Que todo esto haya ocurrido en menos de 30 años es realmente impresionante!: "Y parte de los avances vividos en este periodo se debe a personalidades controvertidas y singulares como Craig Venter. La perspectiva del tiempo nos permitirá valorar con criterios objetivos la verdadera contribución al avance de la ciencia de las iniciativas que lideró".

Para Ángel Raya Chamorro, profesor de investigación ICREA y coordinador del programa de Medicina Regenerativa del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), Venter fue una figura peculiar, que partió la historia de la ciencia en dos.

"Para quienes trabajábamos en genética del desarrollo, su legado no es solo técnico, sino vital: recuerdo la mezcla de incomodidad y fascinación cuando nuestro laboratorio se suscribió al Celera Discovery System, su buscador privado", rememora este experto, también miembro de CIBER-BBN y director del programa de Traslación Clínica de Medicina Regenerativa en Cataluña y catedrático de Fisiología de la Universitat de Barcelona.

"Me generaba un conflicto enorme: lo 'bueno', el camino recto, era el proyecto público; lo de Venter representaba la iniciativa privada, con sus prisas y su ambición de patentar. Pero la realidad es que aquella herramienta nos permitió hacer proyectos que antes eran impensables. Y esa tensión, esa paradoja entre lo público y lo privado, es parte irrenunciable de su historia y de la nuestra".

"La carrera del genoma humano fue más colaboración que batalla"

Lluis MontoliuCSIC-FUNDACIÓN BBVA

"Ha muerto uno de los científicos más influyentes, vehementes, agresivos y ambiciosos de nuestra época. Seguramente una personalidad irrepetible que merece ser recordada no por sus frecuentes posicionamientos personalistas, sino por sus aportaciones", señala Lluís Montoliu, Investigador en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) y en el CIBERER-ISCIII.

"Lacarrera para obtener el genoma humano en 2001 se ha explicado como una batalla entre el proyecto público, que empezó en 1988, liderado primero por James Watson (Cold Spring Harbor Laboratory) y luego por Francis Collins (NIH), en colaboración con el instituto Sanger en Cambridge y muchos otros laboratorios, y el proyecto privado, liderado por la empresa Celera Genomics, fundada por Craig Venter en 1998. En realidad, no existió tal batalla y fue más una colaboración que una competición.

"Craig Venter desarrolló el método de secuenciación de ADN llamado shot-gun, basado en trocear las moléculas de ADN en numerosos fragmentos de pequeño tamaño, fáciles de secuenciar, para luego ensamblarlos en la secuencia correcta", explica Montoliu en SMC ESpaña. "Para eso necesitaba referencias externas, una cartografía, un mapa físico bien establecido que fue lo que proporcionó el proyecto público. En otras palabras, ambos proyectos se necesitaban": la cartografía permitió saber dónde había que situar los fragmentos de ADN que secuenciaba Celera y Craig Venter. Y los numerosísimos fragmentos que producían estos permitieron al proyecto público completar el genoma también". El resultado fue una publicación doble, en febrero de 2001, que ya forma parte de la historia contemporánea de la ciencia. Craig Venter publicó su genoma "privado" en la revista Science, y el borrador del proyecto público del genoma humano se reportó en la revista Nature, recuerda.

La comunidad científica y la sociedad en general se beneficiaron de esta "aparente lucha que resultó ser más bien una colaboración efectiva, una ayuda mutua, aunque inicialmente fuera a regañadientes, a cara de perro". Pero incluso el más orgulloso y soberbio de los científicos, como Venter, que quería apisonar y superar al proyecto público del genoma humano, avasallando con sus máquinas de última generación y sus aplicaciones de secuenciación masiva, tuvo que acabar reconociendo que sin el mapa general que habían construido (y compartido libremente) el proyecto público del genoma no habrían podido completar el puzle, no habrían podido situar sus millones de fragmentos pequeños de ADN en el sitio correcto. La unión hace la fuerza".

"Craig Venter dejó huella en el genoma, pues de las cinco personas que se usaron para obtener el genoma privado, una de ellas era él mismo. ¿Podemos pensar en algo más narcisista que secuenciar tu propio genoma para que el resto del mundo lo use de referencia? Así era Venter. Pero también será recordado por sus aportes en biología sintética, por haber obtenido en 2010 la primera célula sintética en el laboratorio. Su equipo preparó la bacteria Mycoplasma laboratorium, empalmando diferentes fragmentos de ADN y genes hasta crear un genoma mínimo que permitía la autorreplicación de la célula resultante, a pesar de haber sido creada en el laboratorio: algo ciertamente espectacular, abriendo un campo que ha seguido progresando".

"También merece ser recordado por sus iniciativas pioneras obteniendo metagenomas de la naturaleza. En otras palabras, secuenciando ADN presente en ecosistemas y a partir de ahí deduciendo los genomas de los microorganismos presentes y descubriendo nuevos genes con posibles aplicaciones".

"Despedimos a una personalidad arrolladora, alguien que con todas sus sombras logró que su nombre se asociara a una de las iniciativas más relevantes que nos propusimos los seres humanos: ser la primera y única especie capaz de leer e interpretar su propio genoma. Nada más y nada menos".

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Fuente original: Leer en Expansión
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