El anestesista Juan Maeso durante el juicio en 2007. Efe
Comunitat Valenciana Muere el anestesista Juan Maeso, condenado a 1.933 años de cárcel por el contagio masivo de hepatitis C a 275 pacientesEl médico, portador de hepatitis C, se inyectaba parte de las sustancias anestésicas que iba a administrar a los pacientes y lo hacía con la misma aguja.
Más información:Libertad condicional para Juan Maeso, que infectó de hepatitis C a 275 pacientes, tras 15 años en prisión
S. de Diego Publicada 31 marzo 2026 10:50h Actualizada 31 marzo 2026 11:00hLas claves nuevo Generado con IA
El anestesista Juan Maeso, condenado a 1.933 años de prisión por el contagio masivo de hepatitis Cque afectó en Valencia a 275 pacientes, murió este lunes en un hospital, según ha confirmado a Efe su abogado, Miguel Ferrer.
Juan Maeso salió en marzo de 2023 en libertad condicional tras haber pasado más de 15 años en prisión y debido a su delicado estado de salud, que se ha ido agravando hasta su muerte. En ningún momento mostró ningún tipo de arrepentimiento y nunca asumió su culpabilidad.
El caso salió a la luz en 1998, cuando comenzó a detectarse un número inusual de infecciones de hepatitis C en cuatro hospitales de Valencia, uno público y tres privados, y se confirmó que el foco del brote era el propio anestesista, portador del virus de la hepatitis C.
1.933 años de prisión
En septiembre de 2005 comenzó el macrojuicio por este contagio masivo en el que, dada su magnitud (con un sumario de 22.000 folios), fue necesario habilitar una sala especial en la Ciudad de la Justicia de València que diera a cabida a 153 abogados y 114 procuradores, y por la que pasaron más de 600 testigos entre afectados, médicos, directivos de los diferentes hospitales y cargos del Gobierno valenciano.
Durante el juicio se llegó a la conclusión de que el médico se inyectaba parte de las sustancias anestésicas que iba a administrar a los pacientes, y de que lo hacía con la misma aguja.
Asimismo, peritos expertos en genética presentaron los resultados de un informe que demostró, a través de un estudio filogenético, que los virus de hepatitis C de 275 pacientes infectados provenían de un mismo foco, el virus que llevaba el anestesista, al que consideraron la "fuente única".
Tras 17 meses de juicio, en 2007 la Audiencia de Valencia condenó al anestesista a 1.933 años de prisión y a la Generalitat al pago de indemnizaciones por más de 20 millones de euros como responsable civil subsidiaria, una condena que fue confirmada en 2009 por el Tribunal Supremo.