Multiverse Computing, fundada en 2019 en San Sebastián, busca posicionarse en el mercado tecnológico global con un innovador modelo de inteligencia artificial.
Imagine tener un informe de 300 páginas frente a su resumen ejecutivo de dos folios. El resumen no tiene toda la información del texto original, pero sí todo lo que importa, como las conclusiones y los datos clave, y se lee en unos minutos en lugar de horas. Algo similar es lo que hace Multiverse Computing con la inteligencia artificial. "Cogemos un modelo gigante y nos quedamos con su resumen ejecutivo, eliminando todo lo que no aporta valor a la respuesta final", explica Enrique Lizaso, CEO de Multiverse Computing.
Gracias a la aplicación de redes tensoriales que permiten quedarse sólo con la información que de verdad importa, la compañía consigue un modelo hasta un 95% más pequeño que responde más rápido, consume mucha menos energía y puede ejecutarse en un portátil, un móvil o incluso un satélite, en lugar de depender de un centro de datos gigante.
Esa tecnología, bautizada CompactifAI, es hoy el corazón de una compañía que en apenas siete años ha pasado de ser una start up de software cuántico a convertirse en una de las mayores empresas de inteligencia artificial de Europa.
Nacida en 2019 en San Sebastián, Multiverse Computing fue fundada por Enrique Lizaso, Román Orús, Alfonso Rubio-Manzanares y Sam Mugel. Durante sus primeros años, la compañía se centró en aplicar computación cuántica y algoritmos híbridos a sectores como banca, energía y aeroespacial, trabajando con clientes como BBVA, Repsol, Bosch o el Bank of Canada.
El punto de inflexión llegó en 2023, con el lanzamiento de CompactifAI, su tecnología de compresión de modelos de lenguaje. A partir de ahí, el crecimiento se ha acelerado de forma notable pasando de 180 empleados en 2024 a más de 350 en la actualidad. Asimismo, tras facturar 40 millones de euros en 2025, la firma vasca pretende cerrar 2026 multiplicando esta cifra por dos, con 80 millones de euros en ingresos.
El capital ha acompañado ese crecimiento. En verano de 2025 la empresa cerró una ronda Serie B de 189 millones de euros liderada por Bullhound Capital. Esa operación llevó a Multiverse a superar una valoración de 1.000 millones de euros, entrando así en el selecto club de los unicornios tecnológicos europeos.
Aún sin fecha, Bloomberg adelantó en febrero que la compañía española podría cerrar este año una nueva ronda de cerca de 500 millones de euros, lo que sería una de las mayores operaciones de estas características en el mercado español.
Inversión del Gobierno
El apoyo económico también ha tenido sello estatal. A través de la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), el Gobierno ha comprometido en total más de 166 millones de euros a Multiverse: 59,2 millones en una primera operación y 107 millones adicionales autorizados hace unas semanas por el Consejo de Ministros.
"El Estado entra en el capital de Multiverse Computing dentro de un esquema de coinversión público-privada. Eso quiere decir que la contrapartida principal es la propia participación accionarial: si a la empresa le va bien, el Estado obtiene retorno como cualquier inversor, no un gasto a fondo perdido", explica Lizaso.
El directivo asegura que sus compromisos tras recibir esta inyección de capital son claros: reforzar la inversión en I+D en España, acelerar la expansión de su tecnología y crear empleos directos de alta cualificación.
Lizaso justifica la apuesta del Gobierno por su compañía al asegurar que el riesgo que asume el Estado es mucho menor que el de invertir en una start up en fase de idea. Y hay una razón estratégica de fondo. "Europa no puede permitirse depender exclusivamente de la tecnología de Estados Unidos o China en la capa de software de inteligencia artificial. Si queremos soberanía tecnológica real, necesitamos que en algún sitio surjan compañías europeas capaces de competir a nivel global, y eso exige concentrar apoyo en los proyectos que ya han demostrado que pueden hacerlo, no repartirlo en dosis homeopáticas entre cientos de iniciativas".
Clientes
Con presencia en España, Canadá, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Estados Unidos y el objetivo de aumentar su trabajo en Oriente Medio y Sureste de Asia, Multiverse presume de contar con una tecnología propia y patentada y más de 120 clientes.
"Un buen ejemplo es Telefónica. Comprimimos con CompactifAI el modelo de lenguaje que da soporte a su nuevo servicio de atención al cliente, reduciendo su tamaño en torno a un 80% sin perder calidad de respuesta, con reducciones de consumo energético de hasta el 75% frente al modelo original. Para una operadora que atiende a miles de agentes y clientes cada día, eso se traduce en menos infraestructura de GPU necesaria, menor factura energética y respuestas más rápidas para el usuario final", asegura el CEO de Multiverse.
En el ámbito público español, la firma vasca trabaja en programas de innovación financiados por la administración pública ligados a comunicaciones de emergencia y tecnología espacial, donde se aplica la compresión de modelos de voz para que funcionen en dispositivos portátiles de campo, pensados para escenarios de emergencia y seguridad.
Para este año, el objetivo, según Lizaso, es aumentar sus clientes de sectores estratégicos como energía, banca, telecomunicaciones y, cada vez más, Defensa y espacio, sectores que, calculan, representarán en torno al 30% de su facturación futura.
A cinco años, la meta es "consolidarnos como la referencia europea en inteligencia artificial eficiente y soberana, con presencia consolidada en América y Asia además de Europa, y con una base de clientes en sectores regulados que dependan de nuestra tecnología para ejecutar inteligencia artificial de forma más barata, más rápida y sin depender de infraestructura de terceros", añade el directivo.
¿Compite Multiverse Computing con OpenAI o Anthropic en IA?
Sam Altman es el consejero delegado de OpenAI.EfeLa compañía española que quiere ser un referente en inteligencia artificial a nivel mundial tiene claro que no juegan el mismo partido que los grandes laboratorios de inteligencia artificial estadounidenses o chinos. "OpenAI, Google o Meta compiten por entrenar el modelo fundacional más potente del mercado; nosotros no competimos ahí. Nuestro terreno es la capa siguiente: hacer modelos de inteligencia artificial viables económica y energéticamente para que una empresa lo pueda desplegar de verdad, sin depender de la nube de un tercero ni de facturas de energía disparadas", explica Enrique Lizaso, CEO de Multiverse Computing.
Desde la empresa vasca tienen claro que no hace falta ganar la carrera de fabricar el chip más potente para ser una pieza imprescindible de esa cadena de valor, pues su papel en esta batalla es ser quien permite que ese chip funcione de forma eficiente en el mundo real.
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