Nacho Cano, en Madrid, el pasado mes de diciembre. GTRES
Famosos EMPRESAS Nacho Cano, en concurso de acreedores: liquida su sociedad 'estrella' mientras otros de sus negocios facturan millonesSegún ha podido saber EL ESPAÑOL, los negocios paralelos del músico siguen generando suculentos ingresos.
Más información: Nacho Cano: "Temo que me peguen un tiro y he dejado dinero en una cuenta para que se pueda descubrir quién es"
JALEOS Publicada 1 mayo 2026 01:33hEn un auto publicado el pasado 28 de abril, el Juzgado de lo Mercantil número 12 de Madrid publicaba el concurso de acreedores de Malinche The Musical Spain SL, la empresa creada por Nacho Cano (63 años) para gestionar el musical del mismo nombre.
El juez admitía a trámite el concurso voluntario solicitado por la empresa a petición del presidente del consejo de administración de la misma, Ignacio de la Macarena Cano Andrés, más conocido como Nacho Cano.
La solicitud de liquidar la empresa llega 6 años después de su creación, al declarar el artista que carece de los fondos necesarios para afrontar sus obligaciones de vencimiento inmediato.
Nacho Cano demanda por injurias y calumnias a la becaria de Malinche que le denunció por trata de personasNacho Cano. GTRES
Insolvencia patrimonial
La sociedad no declara sus cuentas ante el Registro Mercantil desde el año 2021. Precisamente por sus incumplimientos contables, la sociedad de Nacho Cano había sido apercibida con fecha 1 de enero de 2025 de un posible cierre de la hoja registral.
Una situación que hizo que, desde hace un tiempo, planeara sobre la sociedad la sombra de la duda sobre una posible insolvencia patrimonial.
El musical Malinche cerró sus puertas en el recinto de IFEMA Madrid en marzo de 2025, antes de la fecha prevista originalmente.
Aunque se atribuyó parcialmente a las obras del circuito de Fórmula 1 en la zona, lo cierto es que la empresa ya arrastraba pérdidas económicas significativas. Las dudas eran fundadas.
Sus últimas cuentas del ejercicio 2021 revelaban que, pese a que la empresa declaraba ingresos exactos por valor de 1 millón de euros, arrastraba pérdidas en el ejercicio por valor de 231.243 euros. Una situación, a priori reversible, teniendo en cuenta que la sociedad declaraba poseer activos por valor de 4,5 millones de euros.
Así las cosas, el juzgado ha atendido la demanda de concurso voluntario asignando el control de ésta a la empresa Medley Consursal, y nombrando administradora concursal de la misma desde el pasado 28 de abril a la abogada Nieves Gómez de Segura Sánchez, quién será la encargada a partir de ahora de dirigir la sociedad hasta su liquidación definitiva llegado el caso.
Imagen de archivo de Nacho Cano. Europa Press
Cano y su socio israelí
El cantante había fundado la empresa, en diciembre de 2019, con un capital social de 1 millón de euros, con la intención de “producir, elaborar y representar en vivo obras musicales y concierto”, así como gestionar la “explotación de derechos de propiedad intelectual relacionados con obras musicales o teatrales”.
Un objeto social que la sociedad llevaba adelante bajo el paraguas de su propietario societario, la empresa Malinche Productions Llc, socio único de ésta y a la vez propiedad de Nacho Cano.
El organigrama de la empresa lo completaba Daniel Hatchwell Altares, un empresario proisraelí presidente de la Fundación Hispanojudía, que figura como socio y vicepresidente ejecutivo.
Quienes conocen a Hatchell, amigo personal de Cano, hablan de él como un empresario muy conectado al más alto nivel. De hecho fue impulsor en 2012 del proyecto Eurovegas en Madrid.
Además de millonario Daniel simultanea sus tareas como inversor en la producción del musical con otros muchos negocios como la presidencia del grupo empresarial Excem, especializado en tecnología y seguridad.
Nacho Cano, el pasado 13 de enero, en Madrid. GTRES
Denuncias de sus becarios
La liquidación de la empresa puede ser el punto y final para un emprendimiento que ha vivido rodeado de la polémica.
Primero fue la polvareda que levantó por la cesión de uso del Ayuntamiento de Madrid de una parcela donde se iba a ubicar el teatro que Nacho Cano iba a construir en Madrid para el musical.
Un suelo de propiedad municipal, ubicado en el número 30 de la avenida de Machupichu, con una superficie de 19.000 metros cuadrados, que el compositor madrileño iba a disfrutar durante un plazo máximo de cuatro años a cambio de un canon anual de 450.000 euros.
El nuevo teatro, que iba a tener un coste de más de 11 millones de euros, finalmente no vio la luz. El artista decidió renunciar al teatro por la intensas protestas vecinales en su contra, algo que hizo desistir de su idea al artista, por considerar que el millonario proyecto iba a nacer "gafado".
Las críticas políticas desatadas contra el proyecto por la amistad manifiesta de Nacho Cano con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Diaz Ayuso, hicieron el resto.
El ex de Mecano se consideró presa de una cacería política que vivió su segundo acto el 11 de enero de 2024, cuando la becaria Lesly Guadalupe Ochoa denunció a Nacho Cano en Comisaría por las condiciones laborales y su situación migratoria tras ser apartada del musical.
Tras varias denuncias de miembros elenco, un informe de la Inspección de Trabajo concluyó que los becarios no tenían una relación laboral encubierta, sino que realizaban una formación no reglada.
Ante esto la Audiencia Provincial de Madrid acordaba el archivo provisional de la causa por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos extranjeros.
Los problemas con los trabajadores de la producción no terminaron ahí. Además del caso de los becarios, la productora sufrió una condena por despido improcedente: en enero de 2025, por la cual el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) condenó a Cano y su socio israelí a indemnizar a un artista, Aitor Antruejo, con casi 12.000 euros tras declarar improcedente su despido.
Nacho Cano, en 'El Hormiguero'. Atresmedia.
Negocios muy rentables
Aunque Malinche no ha sido su mejor negocio, el artista es un empresario que desprende éxito.
Cano es administrador de Yogi Songs SL. La sociedad que tiene un objeto social de lo más versátil. La empresa trabaja desde “la edición, distribución y producción musical” al ladrillo, con la “compra venta arrendamiento, construcción, promoción incluso rehabilitación de inmuebles”.
Sus números no dejan lugar a dudas de que es un negocio rentable. Yogi Songs SL facturó en 2024, 700.000 euros.
Otra de las empresas del artista es Laika Records SL. Constituida en 2021 y radicada en Madrid, la empresa dedicada a la producción musical y cinematográfica es su unicornio blanco.
La sociedad de la que Cano es administrador único, facturó 755.745 euros, dejando, después de impuestos, un beneficio contable al cantante de 236.000 euros. Unos números verdes con los que el compositor consiguió multiplicar por 5 sus ventas del año anterior, el ejercicio de 2023, en que facturó 155.000 euros.
Si rentables son estas dos empresas también lo es Dalai Tacos SL. Dedicada a la explotación de restaurantes, bares y cafeterías, la sociedad en la que Cano es accionista junto a otro socio rozó en 2024 los 1,2 millones de euros.
Nacho Cano. Sara Fernández.
Ingresos como autor y compositor
Si exitosas son sus sociedades también lo son otras fuentes de negocio del artista. Uno de ellos son los royalties de sus canciones. La facturación por los derechos musicales de Mecano siguen siendo uno de los misterios mejor guardados desde que la banda se separó definitivamente en noviembre de 1998.
En general, los datos sobre las liquidaciones de derechos de autor que realiza la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores) son privados y confidenciales para cada socio.
Pese a la falta de información concreta, podemos extraer conclusiones teniendo en cuenta la trayectoria de Nacho Cano y su actividad como autor y compositor de, aproximadamente, la mitad del catálogo de Mecano.
El menor de los hermanos Cano es autor de algunos de los éxitos más importantes del grupo comoHoy no me puedo levantar, Me colé en una fiesta, Barco a Venus, La fuerza del destino o Un año más.
Por el hecho de ser el autor de la letra y la música de estos temas, Cano recibe el 100% de los derechos de autor generados por cada reproducción, emisión en radio o uso comercial de los mismos.
Pese al tiempo que hace que el grupo se disolvió, el catálogo de Mecano sigue siendo uno de los más escuchados del pop español, con millones de oyentes mensuales que escuchan sus canciones a través de plataformas de streaming.
Aunque no hay una cifra concreta de ingresos, su facturación anual por este concepto se estima en varios cientos de mil euros.
Nacho Cano. GTRES
Las guerras de Nacho
Además de generar éxito y dinero, el artista madrileño es también único generando polémica. Es el caso de la licencia musical de otro de sus musicales de éxito: Hoy no me puedo levantar, el musical que Cano estrenó en 2005 y donde retrataba la movida madrileña de los años 80 a través de la historia de Mario y Colate, dos amigos que viajan a Madrid para triunfar con su grupo musical.
El musical fue de nuevo objeto de polémica con el artista como centro. La disputa enfrentó esta vez al artista con la productora Drive Cine y su responsable, Ángel Suárez Morales.
A pesar de ser el alma mater y director artístico original, Nacho Cano fue destituido por la productora Drive, en noviembre de 2007, debido a "diferencias irreconciliables" en la gestión del espectáculo.
Un despido fulminante que que tenían que ver con discrepancias sobre el elenco de artistas y la duración de las funciones. La disputa fue in crescendo hasta el punto que la productora del musical llegó a prohibirle a Nacho la entrada al teatro donde se representaba la obra, alegando que su desacuerdo con la nueva línea artística perjudicaba al proyecto.
El conflicto no quedó ahí. Tras varias denuncias cruzadas, el conflicto se reavivó en 2013, cuando se reestrenó el musical con una nueva versión. Nacho Cano protagonizó un "boicot mediático" a las puertas del Teatro Coliseum de Madrid.
Cano acusó a Suárez Morales ante los medios de “ladrón” y “estafador”, por lucrarse de su idea sin respetar la intención original del autor y de robar su imagen pública, al publicitar la obra, utilizando su imagen en la web oficial para atraer a los fans de Mecano a pesar de que él ya no formaba parte de la producción.
La guerra también evidenció lo alejados que estaban ya los miembros originales del grupo.
Mientras Nacho Cano mantenía su guerra personal con la productora, su hermano, José María Cano, y Ana Torroja mantuvieron una postura completamente diferente; tanto es así que incluso su hermano José María decidió mostrar su apoyo a la nueva producción asistiendo al estreno de la versión de 2013, lo que evidenció una vez más la falta de unidad entre los ex miembros de Mecano respecto a la gestión del legado del grupo.