En su debut contra la francesa Elsa Jacquemot
Naomi Osaka, en Australia.- SMM
- Compartir en Facebook
- Compartir en Twitter
- Compartir en Telegram
- Compartir en Whatsapp
- Compartir por Mail
El estreno con victoria de Naomi Osaka ante la francesa Elsa Jacquemot (1-6, 5-7) en Wimbledon no ha pasado desapercibido y, esta vez, no ha tenido nada que ver con el juego. La japonesa ha vuelto a convertir la pista de tenis en una pasarela de moda y se ha presentado al partido con un elegante kimono blanco.
La número 14 del ranking WTA es novedad y, de nuevo, por un aspecto que no es puramente tenístico. No obstante, cumpliendo con los estrictos códigos de vestimenta en los Grand Slam, Osaka ha respetado el blanco, pero con un kimono que llegaba hasta el suelo con un look excéntrico que ha llamado la atención de todos los presentes. Esta prenda, que además es un guiño a sus orígenes, es resultado de un contrato de 7,5 millones de libras con Nike.
Pese a que ya alcanzó su cénit deportivo, Naomi Osaka sigue siendo una de las deportistas con más tirón del circuito y Nike la ató con un acuerdo de patrocinio por el que percibe una moderada cantidad económica. Por este motivo se ha convertido en un auténtico icono de la moda en el tenis.
Osaka ya lució sus diseños y se llevó una reprimenda: “No vine a un desfile de moda”
Los diseños de alta costura que viste con elegancia la japonesa de 28 años son la ‘comidilla’ del público y de sus compañeras y rivales en la pista. En Roland Garros, Osaka ya sorprendió con un corsé negro hecho con materiales reciclados, obra de Kevin Germanier. Fue pasando las rondas y apareció con un vestido dorado deslumbrante, en sus propias palabras, en rondas posteriores, deslumbró con un vestido dorado que, según confesó, "como la Torre Eiffel de noche".
Su rival en primera ronda Laura Siegemund la criticó: "Vine aquí a jugar al tenis, no a dar un desfile de modas", expresó rotundamente ante el atuendo de la compañía estadounidense que, a su juicio, también sumaba tiempo adicional en el acondicionamiento previo al partido.
Por el momento, sus looks no son amuleto: su vestido turquesa en Australia no le sirvió para ganar el torneo, pero sí le permite dos cosas: no renunciar a su estilo y tampoco a un pellizco de los 7,5 millones de libras esterlinas que tiene en su contrato anual con Nike.
Sociedad María Bravo entrega a Nicolás Fernández la silla adaptada que le cambiará la vidaSociedad Álvaro Muñoz, el niño que buscaba “tranquilidad” en la piscina de Teruel, ingresa en un seminario para formarse como sacerdote: “La fe me salvó”Sociedad La última polémica de Naim Darrechi: su novia le pide ir a saludar a unos amigos, se lo recrimina, se marcha y la deja sola Ver enlaces de interés