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¡Nevenkaaaaaaa!

¡Nevenkaaaaaaa!
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Un cuarto de siglo después de la sentencia histórica lograda por la edil, las organizaciones siguen gestionando mal los casos de acoso

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Sr. García . La Tribuna ¡Nevenkaaaaaaa!

Un cuarto de siglo después de la sentencia histórica lograda por la edil, las organizaciones siguen gestionando mal los casos de acoso

María Puente Izquierdo

Periodista

Miércoles, 14 de enero 2026, 01:00

... Álvarez, por acoso sexual y laboral. Seguro que a los 26 años la valentía, nivel ovarios de grafeno, no entraba en sus planes. Esa valentía forzosa de cuando sientes que no te queda otra, que no hay nada que perder porque ya te lo están arrebatando todo. Así se convirtió en 2001 en la primera mujer en conseguir una condena por acoso sexual y laboral contra un político.

'Nevenkaaaa' resuena en mí como un grito poderoso de liberación, como lo fueron antes en la ficción el 'Towandaaaa' de 'Tomates verdes fritos' o el 'Dracaryssss' de 'Juego de tronos', con el que Daenerys Targaryen ordenaba a sus dragones escupir fuego.

No actuar ante el acoso no te hace neutral. Olvídate, no eres Suiza

Pese al importante camino que abrió Nevenka, 25 años después, los casos de acoso y 'bullying' continúan sucediendo y, con machacona frecuencia, terminan con las víctimas marchándose, y quienes acosan, manteniéndose en sus puestos. Las víctimas, que suelen ser predominantemente 'ellas', pero que también pueden ser 'ellos', se van, y los matones o matonas, que también existen, se quedan. Se van porque las humillaciones, el descrédito y el maltrato han erosionado tanto su autoestima que para sanar necesitan cortar de forma urgente el trato con su acosador. ¿Y cómo se van? Con una baja laboral, una excedencia o buscando otro trabajo, con la dificultad de fingir que estás en tu 'prime' en una entrevista laboral cuando en realidad estás rota. Pero lo peor es cuando se van del todo, como Sandra, la niña de 14 años que no pudo encontrar otra salida a su acoso escolar que el suicidio.

No actuar ante el acoso no te hace neutral. Olvídate, no eres Suiza. Tu inacción es en sí misma una decisión que te coloca del lado del acosador. Por eso tanta rabia da lo que hicieron los 'cerdones' y 'cerdanes' denunciados como el nefasto manejo de la situación por parte de la dirección.

Qué poco valoran las organizaciones la oportunidad que les dan las víctimas cuando denuncian en primera instancia por los canales internos. Da igual que sea una empresa, un partido político, un colegio, una universidad, la Iglesia, el ejército o un barco mercante, la tendencia es ocultar, silenciar y dar largas.

Frente a protocolos y teorías bien aprendidas, lo que finalmente se activa es la mezquindad humana al servicio de la institución. Buf, qué marrón. Jose Antonio no puede ser tan malo, si juego con él al pádel. Creen que preservan la reputación de la organización, cuando en realidad la están hundiendo. Y solo se preocupan por las víctimas o fingen hacerlo si los casos salen a la luz porque llegan a juicio, a la prensa o a ambas. A veces ni aun así.

Como el acoso laboral no me es ajeno y es algo que irradia a tu círculo, con epicentro en la familia, en los dos últimos años en la mía se ha hablado bastante del tema. «Escribe sobre el alma de las organizaciones», me insiste mi padre. «¿Qué alma?», respondo yo, escéptica. Hay que entender que él es un hombre de empresa. Dirigió una y siempre he estado orgullosa de que erradicara la costumbre machista de que las secretarias hicieran el café a sus jefes y de que emprendiera una auditoría de puestos para igualar los sueldos de hombres y mujeres. ¡En aquellos años! Por eso no entiende que se promocionen liderazgos dictatoriales que fomentan lo que él llama «acanallamiento», el envenenamiento de unos contra otros, y que, en lugar de alinear objetivos, alienan equipos. Pero qué sabrá él, que solo fue el CEO de una empresa destacada.

Ojalá tener el poder Targaryen. Aunque, como dice la superviviente Nevenka en su libro, tenemos el poder de la verdad, que no son dragones pero no es poca cosa.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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