El 10 de Brasil acudió a sus redes sociales tras la victoria frente a Japón
Neymar durante el partido frente a Japón.- JOEL DEL RÍO Houston
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Hubo un tiempo en el que los pronósticos de Joachim Klement parecían casi una ley del fútbol. El economista alemán había acertado los campeones de los tres últimos Mundiales con un modelo estadístico que mezclaba variables deportivas, económicas y demográficas. Por eso, cuando antes del Brasil-Japón aseguró que los nipones eliminarían a la Canarinha, su predicción dio la vuelta al mundo.
Sr. Joachim Klement… por favor, inténtelo en el próximo Mundial
Neymar
También llegó al vestuario brasileño. Y, tras la remontada por 2-1 en Houston, Neymar no dejó pasar la oportunidad. “Sr. Joachim Klement… por favor, inténtelo en el próximo Mundial”, escribió el delantero brasileño en sus redes sociales junto a una imagen del economista. Un mensaje corto, irónico y directo que rápidamente se hizo viral tras la clasificación del equipo de Carlo Ancelotti.
El tuit de Neymar tras la victoria frente a Japón.Un reputado economista
Klement no es un analista cualquiera. Es estratega de inversión y ganó una enorme popularidad después de que su modelo pronosticara correctamente los títulos de Alemania en 2014, Francia en 2018 y Argentina en 2022. Cada cuatro años publica una nueva simulación basada en decenas de variables, desde el ranking FIFA hasta factores como la población, el PIB per cápita, la ventaja de jugar como anfitrión o incluso el clima, aunque él mismo reconoce que el azar sigue teniendo un peso enorme en un torneo tan corto.
En esta edición del Mundial, su algoritmo volvió a generar debate. No solo situaba a Países Bajos como futura campeona, sino que también pronosticaba varias sorpresas durante el torneo. La anécdota no acabó ahí. Antes del encuentro, Klement también participó en una entrevista con ESPN Brasil, donde defendió públicamente la predicción de su modelo y explicó que Japón tenía argumentos suficientes para sorprender a Brasil por su organización táctica y su capacidad para competir ante las grandes selecciones. El césped, sin embargo, terminó desmintiendo al algoritmo.