Deloitte confirma un récord histórico de ingresos, pero advierte de que el modelo de expandir competiciones ha llegado a su límite: las pérdidas de la Premier League se multiplicaron por siete en solo un año
Los galos, celebrando la Champions hace poco más de un mes.EFE- JESÚS DE LA PEÑA
- Compartir en Facebook
- Compartir en Twitter
- Compartir en Telegram
- Compartir en Whatsapp
- Compartir por Mail
- Sport Business by 2Playbook. LIV Golf prepara despidos mientras busca hasta 300 millones para asegurar su futuro
El fútbol europeo ha cerrado un nuevo capítulo histórico en sus cuentas. Según el 35º Informe Anual de Finanzas del Fútbol de Deloitte, publicado esta semana, los ingresos del mercado futbolístico continental superaron por primera vez los 40.000 millones de euros en la temporada 2024/25, alcanzando los 40.200 millones, un crecimiento del 6% respecto a los 38.000 millones del ejercicio anterior.
A primera vista, la cifra confirma la posición dominante del fútbol europeo como industria del entretenimiento a escala global. Sin embargo, el propio informe insiste en matizar el entusiasmo: el crecimiento empieza a mostrar signos de agotamiento, lo que implica que no poder celebrar este nuevo hito dado el escaso optimismo que se plantea en el texto de la prestigiosa consultora.
Las cinco grandes ligas -Premier League, Bundesliga, LaLiga, Serie A y Ligue 1- siguen siendo el motor del negocio, con 21.600 millones de euros de facturación conjunta, más de la mitad del total europeo.
Pero Tim Bridge, socio responsable del Grupo de Negocio Deportivo de Deloitte, lanzó una advertencia explícita: "expandir competiciones y añadir más partidos al calendario no puede ser la única vía para sostener el crecimiento a largo plazo, ya que un mercado saturado corre el riesgo de perjudicar tanto a jugadores como a aficionados si termina debilitando el espectáculo dentro del campo".
Expandir competiciones y añadir más partidos al calendario no puede ser la única vía para sostener el crecimiento a largo plazo
Tim Bridge (Deloitte)
La Premier League vuelve a ser la liga más rica de Europa, con 6.800 millones de libras de facturación conjunta (un 8% más), cifra que se prevé supere los 7.000 millones en la temporada 2025/26 gracias a un nuevo ciclo de derechos televisivos y a la presencia de tres equipos ingleses en finales europeas.
Los ingresos por comercialización crecieron un 13%, hasta 2.400 millones de libras, y los de día de partido superaron por primera vez los 1.000 millones. Pero el dato que más ha llamado la atención es otro: las pérdidas antes de impuestos de los clubes ingleses se dispararon de 135 millones de libras en 2023/24 a 948 millones en 2024/25, un salto que podría afrontarse como un absoluto contrapunto a la euforia de los ingresos, y que confirma que facturar más no equivale automáticamente a ganar más dinero.
El resto de ligas, al mismo 'nivel'
El resto de las grandes ligas ofrece un panorama desigual que refuerza la idea de que el crecimiento no es ni mucho menos uniforme. La Bundesliga vivió una temporada histórica, superando por primera vez los 4.000 millones de euros gracias a la mejora de sus ingresos comerciales y televisivos. LaLiga creció un 9% hasta los 4.100 millones, aunque con una concentración muy marcada: Real Madrid y Barcelona suman por sí solos cerca del 52% de toda la facturación de la liga española. La Serie A avanzó de forma más moderada, un 4% hasta los 3.000 millones. Y la Ligue 1, la única de las cinco grandes en caer, retrocedió un 15%, hasta los 2.200 millones, arrastrada por un desplome de 400 millones de euros en sus ingresos comerciales. En conjunto, las pérdidas antes de impuestos de las cinco grandes ligas casi se duplicaron, pasando a 1.500 millones de euros.
Mbappé: "¿Jugamos demasiado? La respuesta siempre es que ganamos mucho dinero"
Este contraste entre ingresos récord y pérdidas crecientes es precisamente el argumento central que sostienen los análisis más críticos del informe. Publicaciones especializadas en negocio deportivo, como Football Business Inside, ya venían advirtiendo meses atrás de una dinámica de "crecimiento arriba, presión abajo": los grandes clubes de referencia siguen expandiendo su facturación a un ritmo notable, pero cada vez más apoyados en deuda, fichajes y pérdidas operativas, mientras categorías inferiores como la Championship inglesa directamente retroceden, con una caída del 2% en sus ingresos agregados y pérdidas que ya alcanzan los 355 millones de libras. Es un patrón que sugiere que el negocio se sostiene en la cúspide de la pirámide, mientras el resto del ecosistema empieza a notar los límites del modelo.
¿Qué supone todo esto?
¿Es entonces una buena o una mala noticia? La respuesta que se desprende bien puede matizar todo lo que implica alcanzar una cifra de "40.000 millones históricos".
El aspecto que más bien pone en alerta a todos los actores del fútbol europeo es que, a pesar del crecimiento en volumen absoluto y su posición dominante a nivel mundial, Deloitte apunta a que el modelo basado en expandir competiciones y multiplicar partidos ha tocado, o está a punto de tocar, su techo natural.
El propio informe proyecta un estancamiento o incluso una caída de ingresos en varias ligas durante las temporadas 2025/26 y 2026/27, de ahí que, de alguna manera, se ponga un punto de urgencia para cambiar de estrategia.