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"No hay ningún tren llegando": el audio filtrado del accidente de Adamuz entre el maquinista de Iryo y Atocha

"No hay ningún tren llegando": el audio filtrado del accidente de Adamuz entre el maquinista de Iryo y Atocha
Artículo Completo 1,395 palabras
"No hay ningún tren llegando".  Es la frase clave del audio que elDiario.es ha publicado en exclusiva y en el que se escucha la conversación mantenida por el conductor del tren de Iryo y el puesto de mando. El audio está extraído de la caja negra del tren italiano que, según lo que se sabe, habría descarrilado y segundos después habría recibido el impacto de un Alvia que circulaba en sentido contrario, saliendo despedido al lateral de la vía y al fondo de un terraplén de cuatro metros. La conversación entre el maquinista y el centro de control del tráfico ha levantado todo tipo de especulaciones pero, de momento, forma parte de una investigación que se prevé muy larga y que puede extenderse durante meses. Por lo tanto, tratar de concluir qué sucedió o qué elementos provocaron el primer y segundo descarrilamiento son meras especulaciones. De hecho, el propio presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, señaló en las primeras horas que no se podía afirmar con rotundidad que el tren de Alvia hubiera chocado contra el vehículo italiano.  En Xataka Vamos a tardar tiempo en saber qué causó el accidente de Adamuz: el ejemplo del Alvia de Santiago lo ilustra El audio y sus implicaciones En los audios filtrados, el maquinista de Iryo se pone en contacto con el centro de mando en Atocha a los que explica que ha tenido "un enganchón" en la vía. Desde allí le piden un teléfono de contacto y que baje los pantógrafos, a lo que el maquinista responde que ya ha realizado la operación. Los pantógrafos son los elementos que unen al tren con la catenaria y, por tanto, con la red eléctrica. Un enganchón se produce cuando hay algún problema con el pantógrafo o la catenaria. En ese caso, el tren queda detenido y puede sufrir una fuerte desaceleración, como una suerte de ancla que impide que siga avanzando. De hecho, el propio maquinista explica en el audio que el tren está completamente bloqueado.  En ese momento, la comunicación se corta y (si no hay ningún audio omitido entre medias) el maquinista informa a Atocha que ha sufrido un descarrilamiento y que está ocupando la vía contigua. En ese momento, pide que se detenga inmediatamente el tráfico y desde el puesto de mando le aseguran que "no hay ningún tren llegando". A continuación, la persona al frente del tren de Iryo solicita que envíen servicios de emergencia, desde ambulancias a bomberos, porque hay un coche incendiado y tiene heridos a bordo.  A continuación, el maquinista informa que abandona la cabina y el audio se corta.  Del audio llama la atención que no se haga ninguna referencia al tren de Alvia (Renfe) que, se supone, habría chocado contra los coches de Iryo y posteriormente descarrilado. Ni el maquinista ni el centro de mando tienen constancia de que ésto haya sucedido por lo que se abren dos posibilidades.  En Xataka Es tentador pensar que los cinturones de seguridad serían útiles en un accidente de tren. La realidad es muy distinta Sin informaciones oficiales todavía sobre la mesa, lo que tenemos no dejan de ser meras especulaciones. Una posibilidad es que el impacto del Alvia se produjera casi inmediatamente después del descarrilamiento con el Iryo y le golpeara ligeramente pero lo suficiente como para que el maquinista, en una situación de estrés intentando frenar de emergencia su vehículo no se percatara de ello. Un golpe, por ligero que fuera, a más de 200 km/h podría haber provocado el segundo descarrilamiento y explica por qué los trenes se han encontrado a 700 metros de distancia.  De ser así, también es posible que el maquinista no se percatara en un primer momento (en ese periodo entre comunicaciones en la que anuncia que va a verificar la situación de su tren) de que hay un segundo vehículo accidentado porque la distancia y la caída al terraplén habrían ocultado al Alvia.  Dos teorías enfrentadas Esta posibilidad es a la que ha apuntado el propio ministro de Transportes, Óscar Puente. En un primer momento se apuntó a un espacio temporal de unos 20 segundos entre la salida de la vía del primer Iryo y el impacto del Alvia. La cercanía entre ambos trenes no habría permitido al sistema de seguridad alertar del obstáculo en la vía y frenar el tren. Ahora, Puente cree que apenas pasaron nueve segundos entre el descarrilamiento del Iryo y el impacto del tren de Renfe. El máximo responsable de Transportes asegura que esto explicaría por qué el maquinista no es consciente de que un segundo tren ha chocado contra su vehículo.  La otra posibilidad es que el Alvia todavía no hubiera llegado a la zona del accidente cuando el maquinista se pone en contacto con el puesto de mando en la segunda ocasión. Sin embargo, Puente ha señalado que la segunda comunicación se produce "entre tres y cuatro minutos después de la primera". Esto quiere decir que, de no haber chocado el tren de Alvia o no haber pasado junto al Iryo en el momento del accidente, tendría que encontrarse a más de 13 kilómetros del suceso, que es el espacio que recorre un tren a 200 km/h en cuatro minutos.  Tweet de Óscar Puente en el que se muestra el mapa del puesto de mando con la situación de los trenes En Xataka nos hemos puesto en contacto con SEMAF (Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios) quienes explican que el sistema LZB envía información con la posición del tren al puesto de mando. Allí, el tren aparece en un mapa como el mostrado en esta imagen subida por el ministro Óscar Puente.  En dicho mapa se ve cómo los trenes avanzan, con una actualización cada poco tiempo de su posición. En cada línea, explican, hay un responsable de tramo que debe permanecer atento a la posición de cada tren. Por eso, aseguran, hay varias posibilidades pero dejan claro que los motivos pueden ser múltiples. En Xataka 20 segundos y un sistema de seguridad a punto de jubilarse: por qué el LZB está en el punto de mira del accidente de Adamuz Explican que hay dos posibilidades que resuenan con más fuerza. Una de ellas es que el Alvia mandara su posición superado el vehículo de Iryo casi inmediatamente después del choque y desde el puesto de mando crean que ya no viene ningún tren en sentido contrario, que es lo que se le menciona al maquinista del tren italiano. La segunda es que el Alvia "despareciera" del mapa por las particularidades del sistema LZB o porque se hubiera producido un daño en la vía que cortara las comunicaciones del cable. En ese caso no se explicarían cómo desde el puesto de mando no se percataran de que el punto que señaliza al tren habría desaparecido.  Así mismo, recuerdan que todo siguen siendo especulaciones por el momento y ponen el foco en un posible tratamiento del audio y las dudas de si realmente pasaron de tres a cuatro minutos entre las dos comunicaciones del maquinista de Iryo, tal y como aseguran desde Transportes. De igual modo, han anunciado que procederán a denunciar la filtración de los audios porque consideran ilegal su uso fuera de la investigación. Foto | Óscar Puente y UME En Xataka | Robos de cables, trenes tirados, túneles con goteras y un accidente trágico: el año negro de la alta velocidad en España - La noticia "No hay ningún tren llegando": el audio filtrado del accidente de Adamuz entre el maquinista de Iryo y Atocha fue publicada originalmente en Xataka por Alberto de la Torre .
"No hay ningún tren llegando": el audio filtrado del accidente de Adamuz entre el maquinista de Iryo y Atocha

Se filtra un audio del maquinista de Iryo en el que se escucha cómo da parte de su descarrilamiento pero queda claro que no es conocedor del choque con el Alvia

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Alberto de la Torre

Editor - Xataka Movilidad

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"No hay ningún tren llegando". 

Es la frase clave del audio que elDiario.es ha publicado en exclusiva y en el que se escucha la conversación mantenida por el conductor del tren de Iryo y el puesto de mando. El audio está extraído de la caja negra del tren italiano que, según lo que se sabe, habría descarrilado y segundos después habría recibido el impacto de un Alvia que circulaba en sentido contrario, saliendo despedido al lateral de la vía y al fondo de un terraplén de cuatro metros.

La conversación entre el maquinista y el centro de control del tráfico ha levantado todo tipo de especulaciones pero, de momento, forma parte de una investigación que se prevé muy larga y que puede extenderse durante meses. Por lo tanto, tratar de concluir qué sucedió o qué elementos provocaron el primer y segundo descarrilamiento son meras especulaciones. De hecho, el propio presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, señaló en las primeras horas que no se podía afirmar con rotundidad que el tren de Alvia hubiera chocado contra el vehículo italiano. 

En XatakaVamos a tardar tiempo en saber qué causó el accidente de Adamuz: el ejemplo del Alvia de Santiago lo ilustra

El audio y sus implicaciones

En los audios filtrados, el maquinista de Iryo se pone en contacto con el centro de mando en Atocha a los que explica que ha tenido "un enganchón" en la vía. Desde allí le piden un teléfono de contacto y que baje los pantógrafos, a lo que el maquinista responde que ya ha realizado la operación. Los pantógrafos son los elementos que unen al tren con la catenaria y, por tanto, con la red eléctrica.

Un enganchón se produce cuando hay algún problema con el pantógrafo o la catenaria. En ese caso, el tren queda detenido y puede sufrir una fuerte desaceleración, como una suerte de ancla que impide que siga avanzando. De hecho, el propio maquinista explica en el audio que el tren está completamente bloqueado. 

En ese momento, la comunicación se corta y (si no hay ningún audio omitido entre medias) el maquinista informa a Atocha que ha sufrido un descarrilamiento y que está ocupando la vía contigua. En ese momento, pide que se detenga inmediatamente el tráfico y desde el puesto de mando le aseguran que "no hay ningún tren llegando". A continuación, la persona al frente del tren de Iryo solicita que envíen servicios de emergencia, desde ambulancias a bomberos, porque hay un coche incendiado y tiene heridos a bordo. 

A continuación, el maquinista informa que abandona la cabina y el audio se corta. 

Del audio llama la atención que no se haga ninguna referencia al tren de Alvia (Renfe) que, se supone, habría chocado contra los coches de Iryo y posteriormente descarrilado. Ni el maquinista ni el centro de mando tienen constancia de que ésto haya sucedido por lo que se abren dos posibilidades. 

En XatakaEs tentador pensar que los cinturones de seguridad serían útiles en un accidente de tren. La realidad es muy distinta

Sin informaciones oficiales todavía sobre la mesa, lo que tenemos no dejan de ser meras especulaciones. Una posibilidad es que el impacto del Alvia se produjera casi inmediatamente después del descarrilamiento con el Iryo y le golpeara ligeramente pero lo suficiente como para que el maquinista, en una situación de estrés intentando frenar de emergencia su vehículo no se percatara de ello. Un golpe, por ligero que fuera, a más de 200 km/h podría haber provocado el segundo descarrilamiento y explica por qué los trenes se han encontrado a 700 metros de distancia. 

De ser así, también es posible que el maquinista no se percatara en un primer momento (en ese periodo entre comunicaciones en la que anuncia que va a verificar la situación de su tren) de que hay un segundo vehículo accidentado porque la distancia y la caída al terraplén habrían ocultado al Alvia. 

Dos teorías enfrentadas

Esta posibilidad es a la que ha apuntado el propio ministro de Transportes, Óscar Puente. En un primer momento se apuntó a un espacio temporal de unos 20 segundos entre la salida de la vía del primer Iryo y el impacto del Alvia. La cercanía entre ambos trenes no habría permitido al sistema de seguridad alertar del obstáculo en la vía y frenar el tren. Ahora, Puente cree que apenas pasaron nueve segundos entre el descarrilamiento del Iryo y el impacto del tren de Renfe. El máximo responsable de Transportes asegura que esto explicaría por qué el maquinista no es consciente de que un segundo tren ha chocado contra su vehículo. 

La otra posibilidad es que el Alvia todavía no hubiera llegado a la zona del accidente cuando el maquinista se pone en contacto con el puesto de mando en la segunda ocasión. Sin embargo, Puente ha señalado que la segunda comunicación se produce "entre tres y cuatro minutos después de la primera". Esto quiere decir que, de no haber chocado el tren de Alvia o no haber pasado junto al Iryo en el momento del accidente, tendría que encontrarse a más de 13 kilómetros del suceso, que es el espacio que recorre un tren a 200 km/h en cuatro minutos. 

Tweet de Óscar Puente en el que se muestra el mapa del puesto de mando con la situación de los trenes

En Xataka nos hemos puesto en contacto con SEMAF (Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios) quienes explican que el sistema LZB envía información con la posición del tren al puesto de mando. Allí, el tren aparece en un mapa como el mostrado en esta imagen subida por el ministro Óscar Puente

En dicho mapa se ve cómo los trenes avanzan, con una actualización cada poco tiempo de su posición. En cada línea, explican, hay un responsable de tramo que debe permanecer atento a la posición de cada tren. Por eso, aseguran, hay varias posibilidades pero dejan claro que los motivos pueden ser múltiples.

En Xataka20 segundos y un sistema de seguridad a punto de jubilarse: por qué el LZB está en el punto de mira del accidente de Adamuz

Explican que hay dos posibilidades que resuenan con más fuerza. Una de ellas es que el Alvia mandara su posición superado el vehículo de Iryo casi inmediatamente después del choque y desde el puesto de mando crean que ya no viene ningún tren en sentido contrario, que es lo que se le menciona al maquinista del tren italiano. La segunda es que el Alvia "despareciera" del mapa por las particularidades del sistema LZB o porque se hubiera producido un daño en la vía que cortara las comunicaciones del cable. En ese caso no se explicarían cómo desde el puesto de mando no se percataran de que el punto que señaliza al tren habría desaparecido. 

Así mismo, recuerdan que todo siguen siendo especulaciones por el momento y ponen el foco en un posible tratamiento del audio y las dudas de si realmente pasaron de tres a cuatro minutos entre las dos comunicaciones del maquinista de Iryo, tal y como aseguran desde Transportes. De igual modo, han anunciado que procederán a denunciar la filtración de los audios porque consideran ilegal su uso fuera de la investigación.

Foto | Óscar Puente y UME

En Xataka | Robos de cables, trenes tirados, túneles con goteras y un accidente trágico: el año negro de la alta velocidad en España

Fuente original: Leer en Xataka
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