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«No me creo que haya venido a nuestro barrio»

«No me creo que haya venido a nuestro barrio»
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La emoción se desborda a las puertas del CEDIA con la visita de León XIV a Caño Roto, una zona humilde del sur de Madrid
«No me creo que haya venido a nuestro barrio»

La emoción se desborda a las puertas del CEDIA con la visita de León XIV a Caño Roto, una zona humilde del sur de Madrid

Regala esta noticia Añádenos en Google Vecinos del barrio donde se ubica el CEDIA esperan la llegada del Papa. (Esther Vázquez)

Álvaro Soto

Madrid

06/06/2026 Actualizado a las 21:26h.

En Caño Roto, el barrio obrero del sur de Madrid donde se ubica el CEDIA 24 horas de Cáritas para personas sin hogar, no están ... acostumbrados a visitas ilustres y por eso, la llegada de León XIV este sábado se vivió como una enorme fiesta. Decenas de fieles esperaron a las puertas de este centro de día, algunas durante más de siete horas, para ver pasar al Papa solo tres segundos, un saludo con la mano sacada por la ventanilla de su coche oficial. Pero todos coincidieron: valió la pena aguantar de pie las apreturas y el sol de justicia únicamente por sentirse cerca de un Pontífice que, sin estridencias, rezuma carisma entre los cristianos, y especialmente, entre los de base, que lo adoran.

Predominaba detrás de las vallas el color blanquirrojo de Perú porque Robert Francis Prevost nació en Chicago y es norteamericano de nacimiento, pero también es peruano, de nacionalidad y de corazón (allí vivió 18 años), y así lo sienten sus compatriotas suramericanos. «Es nuestro Papa. Es un hombre lleno de conocimientos que lo sabía todo sobre teología y sobre muchas otras cosas, pero en nuestro país quiso ser un curita de pueblo, un curita que bailó con nuestro pueblo, un curita que se abrazó con nuestro pueblo y por esa razón lo queremos con todo nuestro corazón», cuenta Araceli Vázquez, propietaria del Abrazzas, un restaurante, cómo no, peruano, que se ha vestido junto con un grupo de amigas con trajes regionales de su país, de Cuzco, de Ayacucho, de Lima, de Trujillo y por supuesto, de Chiclayo, la provincia en la que Prevost fue obispo y donde le guardan auténtica devoción.

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      • León XIV a Caño Roto. «Hay una chispa diferente entre nuestra gente. Tenemos a feligreses de 80 años a los que les cuesta venir a la iglesia, pero que con la visita del Papa está aquí encantados de la vida», explica Alberto Noguero, sacerdote en la parroquia de La Resurrección del Señor, en Carabanchel. «Ahora tenemos que conseguir que todo esto no se quede solo en un día. León XIV ha traído una semilla que tenemos que hacer que crezca en el corazón de las personas», reflexiona.

        «Cambia la vida de la gente»

        A su lado asiente Pedro Jara, diácono permanente de su parroquia y colaborador del CEDIA, que ve con orgullo como todas los usuarios a los que él ayuda en el centro han compartido este sábado sus historias con el Papa. «El CEDIA es un centro de emergencia que coge a personas de la calle y en situación de extrema vulnerabilidad y les acoge durante tres semanas para ayudarles en lo más básico. Es gente que se está ahogando y algunos salen adelante y otros vuelven a la calle, pero aquí intentamos que cojan fuerzas», relata Jara, que se felicita por que el Papa haya elegido «un barrio de la periferia». «Es un privilegio», sentencia.

        Este trío de religiosos lo completa Matías Marcelo Antonio, un sacerdote estudiante de origen angoleño que con sus casi dos metros contempla por encima de las otras cabezas la llegada de León. «Este Papa cambia la vida de la gente, renueva espiritualmente a las personas, y cuando se vaya, nuestra labor es acompañar sus enseñanzas», agrega.

        «Tenemos feligreses a los que les cuesta venir a la iglesia, pero hoy están encantados», cuenta un párroco

        A pocos metros de aquí, y separadas por varias furgonetas de los antidisturbios de la Policía Nacional, asoman un grupo de monjas. Son hermanitas de los Ancianos Desamparados, pero no están las 22 que componen su congregación. «Aquí hemos venido las más mayores. Las más jóvenes se han ido a la vigilia, que habrá más ambiente», bromea sor Teresa Martínez, que asegura que a ella no le sorprendió que León XIV incluyera en su agenda en España una visita a Caño Roto. «Este Papa es así», resume.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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