Tres especialistas en urgencias llaman la atención sobre «el secuestro» que suponen las jornadas de 24 horas
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de una médico que se manifestó en Málaga durante el marzo. (SUR) 22/05/2026 a las 00:12h.Uno de los caballos de batalla de los médicos en su lucha por un Estatuto Marco propio es acabar con las guardias de 24 horas, ... lo que explica que tantos facultativos jóvenes estén sumándose a estos paros con entusiasmo. Frente a la postura de generaciones anteriores, los nuevos sanitarios quieren poder dedicar tiempo a sus familias y al ocio. Además, alertan del impacto que tienen estas jornadas maratonianas en su capacidad de decidir, su lucidez, su descanso y sus respectivas familias. «No respondes igual tras 20 horas», explica el doctor Gustavo Mesa, médico de urgencias en el Hospital de Antequera.
«Es terrible»
El bajó posterior, dice, «es terrible». «Te destruye, destruye tu familia. Tú no puedes planificar un fin de semana con tu mujer y ya si los dos sois médicos, tenéis las guardias distintas para no dejar a los niños solos, ni os veis al final de mes. Es un disparate, eso no se le exige a ningún trabajador», comenta.
Señala que, mientras la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, habla de una jornada de 35 horas, «nosotros llegamos a hacer 70, 90 horas en una semana y no pasa nada, es que parece que la legislación es para todo el mundo en general menos para los médicos». Asegura que no puede programar descansos porque las guardias se ponen de «mes a mes y te llevan a un agotamiento bestial». Indica que, al salir de una guardia pasadas las ocho de la mañana, «a lo mejor te duermes a la una, te levantas a las seis o las siete y mañana tienes que volver a las ocho». A lo que se suma «trabajar esas horas de la noche cuando llevas mucho tiempo de exigencia mental continua, un peligro», reflexiona, para sentenciar: «Es un disparate».
«Trabajar esas horas de la noche cuando llevas mucho tiempo de exigencia mental continua es un peligro»
Angustias Bernal es médico de urgencias en el Clínico. «No podemos permitir que sigan ninguneando la profesión médica, lo han firmado sin nosotros, sin tener en cuenta que tenemos unas condiciones laborales diferentes al resto». «Es imposible que un médico esté trabajando 24 horas seguidas y mantener su concentración y su cabeza ese tiempo. La ministra dice que ha quitado las guardias de 24 horas, que solo vamos a hacer 17, que también es mucho más de lo que hacen las demás categorías. No hacemos guardias de 17 horas, van a seguir siendo de 24 porque por necesidades del servicio y los fines de semana te van a seguir obligando a hacerlas», explica.
El problema está en la letra pequeña, dado que el borrador prevé que esa jornada máxima de 17 horas puede prorrogarse hasta las 24 horas por necesidades del servicio en determinadas circunstancias. ¿Y quién determina eso? Los centros de salud y los hospitales.
«Es muy duro»
Afirma que ese periodo es «muy duro». «Uno o dos días antes tienes ya mucha ansiedad anticipatoria, porque sabes que tienes que estar 24 horas a piñón. En urgencias no se para, da igual que sean las doce del mediodía que las doce de la noche y echas la guardia como puedes, a las tres de la mañana ya no eres persona, ya no sabes ni lo que has hecho a las ocho de la mañana, no piensas igual, no razonas igual, no diagnosticas igual. Al día siguiente te intentas recuperar, pero es que al día siguiente vuelves a trabajar. A las ocho de la mañana tienes que estar otra vez en planta y allí pensando, diagnosticando, tomando decisiones importantes», declara la doctora Bernal.
Ello puede implicar errores. «Médico cansado, error asegurado. Tú a las tres de la mañana, lo que a las ocho veías muy claro, a las tres de la madrugada dudas e, incluso, a lo mejor no tomas la misma decisión que hubieras tomado a las ocho. Después de todo el día pensando y tomando decisiones, llega un momento en el que estás agotado», reseña.
«Nos tratan como pura mano de obra barata, sin descansos, jornadas prolongadísimas, no tenemos conciliación familiar. Estamos muy cansados»
Cristina Guitar es médico de urgencias en el Hospital Costa del Sol de Marbella y también ha acudido a la manifestación. Lo hace porque le indigna «la consideración» en que tienen el Gobierno y la ministra de Sanidad, Mónica García, a los facultativos. «Nos tratan como pura mano de obra barata, sin descansos, jornadas prolongadísimas, no tenemos conciliación familiar, no podemos considerar la hora de guardia como una hora que cotiza para la jubilación a un precio de risa. Son muchas cosas ya y estamos muy cansados», denuncia.
«Un secuestro en toda regla»
Para ella, las jornadas de 24 horas suponen «un secuestro en toda regla». «Yo hoy tengo guardia, me despido de mi familia, trabajo a destajo 24 horas. Yo creo que a ti no te gustaría ponerte en mis manos cuando llevo 18 o 19 horas trabajando, tengas lo que tengas. Yo pierdo la capacidad de reaccionar, de estar alerta», precisa.
Bajo su punto de vista, hay otras formas de organizar las jornada. «Que no sean tantísimas horas, el que quiera hacer 24 horas seguidas que las haga, que sea voluntario, aunque yo no lo recomiendo. El problema es que no quieren hacernos caso», dice. Se refiere a poner turnos de doce horas, como ocurre entre otros profesionales sanitarios tales como el personal de enfermería.
Piden que las guardias de 24 horas sean voluntarias y recuerdan que hay otras formas de organizar el trabajo como los turnos
El propio presidente del Sindicato Médico de Málaga (SMM), el doctor Antonio Martín Noblejas, se refirió a ello en la manifestación del pasado lunes. Los médicos jóvenes y los residentes serán los adjuntos que «van a sufrir este desprecio y estas condiciones que no quiere arreglar el Ministerio; que en el siglo XXI las guardias, tanto las localizadas como las físicas, sigan siendo una esclavitud, una explotación en todos los sentidos y no sirvan para la jubilación, que no estén pagadas en condiciones... y no es lógico que no sean voluntarias».
comentarios Reportar un error