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"No somos una red social": YouTube trata de escapar de un juicio histórico que la compara con Facebook y el tabaco

"No somos una red social": YouTube trata de escapar de un juicio histórico que la compara con Facebook y el tabaco
Artículo Completo 888 palabras
Los abogados de YouTube dejaron claro su argumento: no son una red social y no son adictivos. Esas declaraciones llegaron como parte de esas declaraciones iniciales en el importante juicio al que se les ha sometido tanto a ellos como a los responsables de Meta. Lo que pase en dicho proceso legal podría plantear cambios importantes en el futuro de estas plataformas. "Nos parecemos más a Netflix que a Facebook". Los abogados de YouTube indicaron en su defensa inicial que YouTube es una plataforma de entretenimiento más parecida a Netflix que a una red social como Facebook. Además dieron ejemplos de su utilidad: la gente usa sus víedos para aprender a cocinar, a tejer o a convertirse en estrellas pop. No la diseñan para someter a los usuarios al scroll infinitio, "no estamos intentando meternos en tu cerebro y recablearlo. Solo te preguntamos lo que quieres ver". En Xataka Adictos a estar "en línea": un 44% ya sentimos ansiedad si no podemos socializar con otros por redes La acusación: YouTube e Instagram son adictivos. Una joven de California de 20 años identificada como K.G.M.  ha acusado a estas plataformas de crear aplicaciones adictivas que dañan la salud mental. Ella afirma haber sido una de las víctimas, de hecho. Es un tema recurrente y casi hasta aceptado oficiosamente, pero no hay sentencias legales que confirmen y castiguen lo que está pasando. Y cuando pudo haberlas llegaron misteriosos acuerdos previos a esos procesos. Eso ha provocado un juicio en el que están involucradas Meta, Snap, TikTok y YouTube. El momento es delicado y muy llamativo. El CEO de Instagram echa balones fuera. Adam Mosseri, CEO de Instagram, aseguró en su comparecencia que la plataforma cuenta con protocolos de seguridad para adolescentes. Aunque admitió que las redes sociales pueden ser nocivas, la empresa es cuidadosa y prueba características que llegarán a los jóvenes antes de lanzarlas. Señaló además que la gente puede ser adicta a redes sociales del mismo modo que a un programa de televisión, pero eso no era lo mismo que ser "clínicamente adictos".  Punto de inflexión para las redes sociales. El juicio es especialmente significativo porque se produce justo en un momento histórico en el que diversos países están implantando (o proyectando implantar) sistemas de verificación de edad para que los menores no puedan acceder a las redes sociales. Los Estados quieren regular y controlar las redes sociales en internet, así que el primer paso es definir qué es una red social. De esto va este juicio: de poner a un lado a unos y a otro lado a los otros. YouTube desde luego se sitúa sobre una delgadísima línea aquí, y sin duda intentará escurrir el bulto con argumentos como los esgrimidos. Las redes sociales se lavan las manos. A pesar de que hay estudios científicos que sugieren que sí hay un comportamiento cercano al de otras adicciones, las empresas de tecnología siempre han esquivado ese discurso o han intentado quitarle hierro. Es algo irónico teniendo en cuenta que aprovechan al máximo el funcionamiento de nuestro cerebro (hola, tragaperras digitales). Las empresas, apuntan en The New York Times, no solo argumentan que esas evidencias científicas no existen (o no son concluyentes), sino que apuntan a las leyes federales —la conocida Sección 230— que les protegen: no somos responsables de lo que los usuarios publican online, dicen. Un caso que puede sentar precedentes. Hay miles de demandas pendientes muy parecidas a esta, pero este caso se ha convertido en punta de lanza de todos esos esfuerzos que quieren castigar a las redes sociales por "enganchar" a los usuarios. El abogado de K.G.M. argumentó el lunes que ella había quedado atrapada en YouTube e Instagram porque esas apps eran como "casinos digitales".  Ya pasó con el tabaco. Documentos de Meta exhibidos en el juicio mencionaban cómo entre sus empleados se comparaban sus tácticas con los usuarios a las que usaban las empresas de la industria del tabaco. Eso es muy peligroso, porque los juicios contra esas compañías en los 90 provocaron acuerdos multimillonarios para dichas empresas.  ¿Eres una red social o no? El argumento utilizado por la acusación fue el mismo que se está usando ahora: las plataformas "venden" un producto dañino a sabiendas de que lo están haciendo. La historia podría repetirse ahora, y eso condenaría a las plataformas que entren dentro de la definición de "red social". Y justamente lo que YouTube está intentando evitar es eso: no entrar en esa definición. Imagen | Rubaitul Azad En Xataka | Los jóvenes han decidido dejar de publicar (tanto) en Facebook e Instagram. La "bazofia generada por IA" tiene vía libre - La noticia "No somos una red social": YouTube trata de escapar de un juicio histórico que la compara con Facebook y el tabaco fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .
"No somos una red social": YouTube trata de escapar de un juicio histórico que la compara con Facebook y el tabaco

Si los Estados quieren regular las redes sociales e internet, el primer paso es definir qué es una red social, y es obvio que YouTube cae en una delgadísima línea

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Javier Pastor

Editor Senior - Tech

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Los abogados de YouTube dejaron claro su argumento: no son una red social y no son adictivos. Esas declaraciones llegaron como parte de esas declaraciones iniciales en el importante juicio al que se les ha sometido tanto a ellos como a los responsables de Meta. Lo que pase en dicho proceso legal podría plantear cambios importantes en el futuro de estas plataformas.

"Nos parecemos más a Netflix que a Facebook". Los abogados de YouTube indicaron en su defensa inicial que YouTube es una plataforma de entretenimiento más parecida a Netflix que a una red social como Facebook. Además dieron ejemplos de su utilidad: la gente usa sus víedos para aprender a cocinar, a tejer o a convertirse en estrellas pop. No la diseñan para someter a los usuarios al scroll infinitio, "no estamos intentando meternos en tu cerebro y recablearlo. Solo te preguntamos lo que quieres ver".

En XatakaAdictos a estar "en línea": un 44% ya sentimos ansiedad si no podemos socializar con otros por redes

La acusación: YouTube e Instagram son adictivos. Una joven de California de 20 años identificada como K.G.M.  ha acusado a estas plataformas de crear aplicaciones adictivas que dañan la salud mental. Ella afirma haber sido una de las víctimas, de hecho. Es un tema recurrente y casi hasta aceptado oficiosamente, pero no hay sentencias legales que confirmen y castiguen lo que está pasando. Y cuando pudo haberlas llegaron misteriosos acuerdos previos a esos procesos. Eso ha provocado un juicio en el que están involucradas Meta, Snap, TikTok y YouTube. El momento es delicado y muy llamativo.

El CEO de Instagram echa balones fuera. Adam Mosseri, CEO de Instagram, aseguró en su comparecencia que la plataforma cuenta con protocolos de seguridad para adolescentes. Aunque admitió que las redes sociales pueden ser nocivas, la empresa es cuidadosa y prueba características que llegarán a los jóvenes antes de lanzarlas. Señaló además que la gente puede ser adicta a redes sociales del mismo modo que a un programa de televisión, pero eso no era lo mismo que ser "clínicamente adictos". 

Punto de inflexión para las redes sociales. El juicio es especialmente significativo porque se produce justo en un momento histórico en el que diversos países están implantando (o proyectando implantar) sistemas de verificación de edad para que los menores no puedan acceder a las redes sociales. Los Estados quieren regular y controlar las redes sociales en internet, así que el primer paso es definir qué es una red social. De esto va este juicio: de poner a un lado a unos y a otro lado a los otros. YouTube desde luego se sitúa sobre una delgadísima línea aquí, y sin duda intentará escurrir el bulto con argumentos como los esgrimidos.

Las redes sociales se lavan las manos. A pesar de que hay estudios científicos que sugieren que sí hay un comportamiento cercano al de otras adicciones, las empresas de tecnología siempre han esquivado ese discurso o han intentado quitarle hierro. Es algo irónico teniendo en cuenta que aprovechan al máximo el funcionamiento de nuestro cerebro (hola, tragaperras digitales). Las empresas, apuntan en The New York Times, no solo argumentan que esas evidencias científicas no existen (o no son concluyentes), sino que apuntan a las leyes federales —la conocida Sección 230— que les protegen: no somos responsables de lo que los usuarios publican online, dicen.

Un caso que puede sentar precedentes. Hay miles de demandas pendientes muy parecidas a esta, pero este caso se ha convertido en punta de lanza de todos esos esfuerzos que quieren castigar a las redes sociales por "enganchar" a los usuarios. El abogado de K.G.M. argumentó el lunes que ella había quedado atrapada en YouTube e Instagram porque esas apps eran como "casinos digitales". 

Ya pasó con el tabaco. Documentos de Meta exhibidos en el juicio mencionaban cómo entre sus empleados se comparaban sus tácticas con los usuarios a las que usaban las empresas de la industria del tabaco. Eso es muy peligroso, porque los juicios contra esas compañías en los 90 provocaron acuerdos multimillonarios para dichas empresas. 

¿Eres una red social o no? El argumento utilizado por la acusación fue el mismo que se está usando ahora: las plataformas "venden" un producto dañino a sabiendas de que lo están haciendo. La historia podría repetirse ahora, y eso condenaría a las plataformas que entren dentro de la definición de "red social". Y justamente lo que YouTube está intentando evitar es eso: no entrar en esa definición.

Imagen | Rubaitul Azad

En Xataka | Los jóvenes han decidido dejar de publicar (tanto) en Facebook e Instagram. La "bazofia generada por IA" tiene vía libre

Fuente original: Leer en Xataka
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