La selección nórdica ya entrena en Miami bajo el abrasador sol y la altísima humedad de Florida
Haaland y Odegaard, durante el entrenamiento de hoy.LAPRESSE.- IRATI PRAT MIAMI
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De los 28 grados que rondan Oslo en pleno mes de julio a los 34 que asolan Miami, con una humedad superior al 60%, en esta recta final del Mundial. Noruega aterrizó en Florida hace varios días para el partido más grande de su historia (los cuartos de final del sábado, ante Inglaterra)... y cómo afectará la asfixiante metereología a los nórdicos ha sido uno de los temas centrales desde entonces.
"Es igual para los dos equipos. Ninguno de los dos está acostumbrado a jugar con este tipo de temperaturas, así que afecta por igual. No puede ser una excusa para nadie", nos decía Stale Solbakken en Fort Lauderdale, donde se ubica el antiguo estadio de Inter Miami. Allí han tenido la primera toma de contacto con el incansable sol de Florida.
Ninguno de los dos está acostumbrado a jugar con este tipo de temperaturas, así que afecta por igual
Stale Solbakken
Pero él lo tiene claro: si a Noruega le afecta, a Inglaterra también. Dos países norteños que únicamente se topan con estas condiciones en periodos vacacionales o en situaciones tan particulares como esta Copa del Mundo.
Los jugadores de Noruega, con Haaland a la cabeza, durante el entrenamiento de hoy.LAPRESSE.Martin Odegaard, capitán de Noruega y habituado al clima de Londres, también reflexionó sobre ello: "Creo que para nosotros ha supuesto un cambio importante porque venimos de Noruega y no estamos acostumbrados a este tipo de clima... Pero lo bueno es que ya llevamos un tiempo aquí. Vinimos a Estados Unidos con antelación, y nos hemos ido adaptando". Dos partidos en Boston, dos en Nueva Jersey y uno en Dallas, donde el estadio tiene cubierta. Nada como Miami.
Vinimos a Estados Unidos con antelación, y nos hemos ido adaptando
Martin Odegaard
El calor, sin embargo, puede llegar a ser similar. Ni Toronto, Vancouver o Boston, al norte, escapan de las temperaturas superiores a los 30 grados. Dallas o Filadelfia, donde en el Francia - Paraguay de octavos se registraron temperaturas en el césped de 60 grados, son calderas. Es la humedad de Miami, encajonada entre pantanos y el mar, lo que hace a Florida tan particular. Imposible no recordar el "esto es una sauna" de Cristiano a James en el Portugal - Colombia de fase de grupos. "Siento que en los partidos nos hemos encontrado bien. Quizá en uno de ellos tuvimos algunos calambres y cosas así, pero aparte de eso creo que todo ha ido bien y ya estamos acostumbrados. Así que ya no supone un gran problema", añadía Odegaard.
Ya no supone un gran problema
Martin Odegaard
En Noruega, mientras, reina el buen ambiente. Ni las altas temperaturas ni los virus pueden con las bromas y las risas durante los entrenamientos. De hecho, confiesa Solbakken, solamente un miembro del cuerpo técnico cayó enfermo pese a los rumores de un virus dentro de la expedición.
"Creo que cuando cambias de temperatura constantemente y pasas del calor al aire acondicionado es algo normal", explica Odegaard. Pero transmite tranquilidad: "No es nada importante, siendo sincero. Sí, hubo algunas personas que se sintieron un poco enfermas, pero nada grave. Todos deberían estar bien para esta tarde".
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