«No hay alternativa, tengo que proteger a mis hijos», afirma una de las afectadas que ha tenido que huir de su ciudad natal para evitar a su agresor, ahora en libertad
Regala esta noticia Añádenos en Google Una rueda de prensa del Partido Conservador británico con víctimas afectadas por el programa de liberación anticipada de presos. (EFE) 02/10/2026 Actualizado 06/10/2026 - 21:54h.«Nos mudamos. Emigramos al otro lado del mundo». La británica Karen Haynes, de 54 años, ha decidido que si el Gobierno de Andy Burnham ... no pone un muro y una reja entre su abusivo exmarido y sus hijos, será ella la que ponga tierra y mar de por medio. «Hemos vendido la casa. Estamos empaquetando las cosas y nos iremos en cuanto podamos», aseguraba a los medios con miedo y rabia. Su familia, incluida su hija de 26 años y su hijo de 17, se ha visto obligada a cambiar de identidad ante la reciente liberación de su ex pareja, uno de los más de 700 prisioneros que Reino Unido ha decidido excarcelar para aliviar la sobrepoblación que soportan los centros penitenciarios. La mujer teme que Christopher Haynes, de 59 años, condenado por maltrato y amenazas, pueda localizarlos y llevar a cabo dichas amenazas. «No hay alternativa, tengo que proteger a mis hijos», advierte quien durante más de 26 años vivió en constante «estado de terror».
«Hubo violencia física, hubo amenazas de muerte y golpes en puertas y paredes», afirma Milne, quien ha estado en una relación de violencia «de alto riesgo», según califican las autoridades. «Sé de lo que es capaz porque lo viví en mis propias carnes», advierte.
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