NVIDIA prepara el lanzamiento de NemoClaw, su propia plataforma de código abierto para agentes de IA empresariales. El anuncio oficial se espera para el GTC 2026, la conferencia anual de la empresa, que arranca el 15 de marzo en San José.
Por qué es importante. NVIDIA ha construido su dominio siendo el proveedor neutral de infraestructura: vende las palas a todo el que quiera cavar. NemoClaw cambia esa posición.
Al entrar en la capa de software de agentes, pasa a competir directamente con Anthropic, Microsoft, Salesforce y la propia comunidad open source que hasta ahora consideraba a NVIDIA un aliado, no un rival.
El contexto. El detonante evidente ha sido OpenClaw, un agente de IA de código abierto que permite ejecutar tareas complejas en local sin intervención humana y que OpenAI adquirió hace unos días.
Su éxito demostró que hay una demanda enorme de agentes autónomos, pero también expuso sus riesgos: Meta llegó a prohibir su uso en dispositivos empresariales tras un incidente en el que un agente accedió a un equipo sin instrucciones y borró correos en bloque. Las empresas necesitaban algo más controlado y NVIDIA ha visto ahí la oportunidad.
En Xataka
OpenClaw es una de las IA más fascinantes y "peligrosas" del momento. Una empresa malagueña ha acudido en su rescate
Entre líneas. La plataforma será agnóstica en hardware: funcionará sobre chips de AMD, Intel y otros, no solo sobre GPUs de NVIDIA. Es un movimiento aparentemente generoso que esconde una clara lógica expansionista. Es la misma jugada que Meta hizo con Llama: regalar el software para disparar la demanda del hardware que lo ejecuta.
Si NemoClaw se acaba convirtiendo en el estándar de facto para agentes empresariales, NVIDIA podrá mantener su influencia sobre el ecosistema aunque la competencia en chips se intensifique.
La gran pregunta. NVIDIA ha contactado con Salesforce, Cisco, Google, Adobe y CrowdStrike para forjar alianzas tempranas, pero ninguna ha confirmado acuerdo alguno. Hay razones para el escepticismo: Salesforce tiene Einstein, Google tiene Vertex AI Agent Builder, y ambas tienen incentivos claros para no ceder terreno en la capa de aplicación.
Que contribuyan al código abierto de NemoClaw no les impide seguir desarrollando sus propias plataformas en paralelo. El éxito de NVIDIA dependerá de si NemoClaw aporta algo que nadie más pueda ofrecer, o si solo es otro framework acumulando polvo en GitHub.
Sí, pero. Gartner estima que más de cuatro de cada diez proyectos de IA agentica habrán fracasado en 2027. El mercado de agentes empresariales es prometedor, pero todavía más promesa que realidad.
Además, NVIDIA se adentra en un terreno donde su ventaja competitiva (la potencia bruta del silicio) importa menos que la capacidad de organizar flujos de trabajo complejos, gestionar memoria de agentes y garantizar la seguridad en entornos regulados. Eso es algo que no dan los chips.
En Xataka | Si la pregunta es cuánto está arrasando OpenClaw la respuesta es... en China están haciendo cola para instalarlo
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NVIDIA prepara NemoClaw, su plataforma de agentes de IA de código abierto: quien vende las palas quiere también vender el mapa
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Javier Lacort
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NVIDIA prepara NemoClaw, su plataforma de agentes de IA de código abierto: quien vende las palas quiere también vender el mapa
NemoClaw será la plataforma de agentes de IA de código abierto para empresas creada por NVIDIA. La empresa que vende los chips quiere ahora también controlar el software que los usa
NVIDIA prepara el lanzamiento de NemoClaw, su propia plataforma de código abierto para agentes de IA empresariales. El anuncio oficial se espera para el GTC 2026, la conferencia anual de la empresa, que arranca el 15 de marzo en San José.
Por qué es importante. NVIDIA ha construido su dominio siendo el proveedor neutral de infraestructura: vende las palas a todo el que quiera cavar. NemoClaw cambia esa posición.
Al entrar en la capa de software de agentes, pasa a competir directamente con Anthropic, Microsoft, Salesforce y la propia comunidad open source que hasta ahora consideraba a NVIDIA un aliado, no un rival.
El contexto. El detonante evidente ha sido OpenClaw, un agente de IA de código abierto que permite ejecutar tareas complejas en local sin intervención humana y que OpenAI adquirió hace unos días.
Su éxito demostró que hay una demanda enorme de agentes autónomos, pero también expuso sus riesgos: Meta llegó a prohibir su uso en dispositivos empresariales tras un incidente en el que un agente accedió a un equipo sin instrucciones y borró correos en bloque. Las empresas necesitaban algo más controlado y NVIDIA ha visto ahí la oportunidad.
Entre líneas. La plataforma será agnóstica en hardware: funcionará sobre chips de AMD, Intel y otros, no solo sobre GPUs de NVIDIA. Es un movimiento aparentemente generoso que esconde una clara lógica expansionista. Es la misma jugada que Meta hizo con Llama: regalar el software para disparar la demanda del hardware que lo ejecuta.
Si NemoClaw se acaba convirtiendo en el estándar de facto para agentes empresariales, NVIDIA podrá mantener su influencia sobre el ecosistema aunque la competencia en chips se intensifique.
Que contribuyan al código abierto de NemoClaw no les impide seguir desarrollando sus propias plataformas en paralelo. El éxito de NVIDIA dependerá de si NemoClaw aporta algo que nadie más pueda ofrecer, o si solo es otro framework acumulando polvo en GitHub.
Además, NVIDIA se adentra en un terreno donde su ventaja competitiva (la potencia bruta del silicio) importa menos que la capacidad de organizar flujos de trabajo complejos, gestionar memoria de agentes y garantizar la seguridad en entornos regulados. Eso es algo que no dan los chips.