Miércoles, 04 de febrero de 2026 Mié 04/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Obed Vargas, la última chincheta al mapamundi de la Liga

Obed Vargas, la última chincheta al mapamundi de la Liga
Artículo Completo 850 palabras
El fichaje del Atlético, nacido en Alaska, es el último de los futbolistas exóticos que han jugado en el fútbol español

Ampliar

Lidia Carvajal Fútbol | Primera Obed Vargas, la última chincheta al mapamundi de la Liga

El fichaje del Atlético, nacido en Alaska, es el último de los futbolistas exóticos que han jugado en el fútbol español

Javier Varela

Miércoles, 4 de febrero 2026, 16:13 | Actualizado 16:19h.

Compartir

Si uno piensa en Alaska imagina osos con bufanda, gasolineras solitarias y un frío capaz de congelar hasta los balones de reglamento. Nadie visualiza a un chaval con botas de tacos y acento latino regateando en el Cerro del Espino. Pero el fútbol tiene esa costumbre de desmentir a la geografía: Obed Vargas, nacido en Anchorage (Alaska), es el último inquilino de la colección de futbolistas exóticos que han ido poblando la Liga española como si el planeta fuese un patio de recreo sin aduanas. La Liga, que durante décadas fue un coto casi exclusivo de sudamericanos y europeos occidentales, se ha convertido en una ONU con botas.

Ahí están, sin ir más lejos, Matthew Ryan, portero australiano con pinta de surfista diplomado, que ha vestido las camisetas de Valencia, Real Sociedad y ahora el Levante; Vedat Muriqi, gigante de Kosovo que remata como si derribara muros de los Balcanes en el Mallorca; o Ibrahim Diabaté, marfileño de zancada larga que parece llegar siempre desde otro huso horario, que jugará hasta final de temporada cedido en el Alavés. También Dimitri Foulquier, orgullo de Guadalupe, lleva desde 2021 en las filas del Valencia, aunque antes ya jugó en el Granada -en dos etapas diferentes- y en el Getafe; Dakonam Djené, embajador de Togo y capitán del Getafe en el Coliseum; o el hondureño Kervin Arriaga, que juega en el Levante con la misma seriedad con la que su país se toma el café.

La nómina se estira como una serpiente multicolor: el israelí Tay Abed (levante), el albanés Iván Balliu (Rayo Vallecano), el keniano Job Nguono, el macedonio Stole Dimitrievski (Valencia). Desde Cabo Verde asomaba Logan Costa (Villarreal), pero una rotura del ligamento cruzado anterior de su rodilla izquierda a principios de temporada le dejó en el dique seco. Hay países exóticos que exportan muchos jugadores a la Liga como Angola, con David Carmo (Oviedo) y Randy Nteka (Rayo Vallecano); desde la República Dominicana, un pequeño clan encabezado por Mariano Díaz (Alavés) y Junior Firpo (Betis) y Martín Krug (Levante). Y si se mira hacia el corazón de África aparecen Cédric Bakambu (Betis) y Grady Diangana (Elche), ambos con pasaporte de la República Democrática del Congo.

Surinam y Sierra Leona

Pero estos orígenes exóticos no son una moda reciente. La Liga lleva años coleccionando historias improbables. Antes de que Vargas aprendiera a atarse las botas, ya había desembarcado Sheraldo Becker desde Surinam (Real Sociedad y Osasuna) o Tino Kadewere (Mallorca) desde Zimbabue. El estonio Karl Hein (Valladolid), el iraní Javad Nekounam (Osasuna) o el sierraleonés Juma Bah (Valladolid) demostraron que el talento no necesita visado Schengen. Hubo pioneros como Oceano Andrade da Cruz (Real Sociedad), caboverdiano con alma portuguesa, o el sirio Aiham Ousou, que convirtió cada partido con el Cádiz en un pequeño tratado de resiliencia.

El álbum de cromos históricos es todavía más extravagante. Jorge 'Mágico' González llegó de El Salvador como un cometa bohemio para ser estrella del Cádiz; Teerasil Dangda trajo a Almería Tailandia en la maleta; Henok Goitom hizo de Eritrea una palabra pronunciable en varios clubes de España. Pasaron por aquí el letón Maris Verpakovskis (getafe), el finlandés Jari Litmanen, que dejó su clase en el barcelona, el catarí Akram Afif (Villarreal) o el egipcio Mido (Celta), que parecía jugar siempre con un ventilador invisible.

Cada uno cargaba con un país entero a la espalda. Reinildo Mandava (Atlético) puso a Mozambique en las tertulias tácticas; Mohamed Tchité hizo sonar Burundi en Santander; Wilfried Dalmat recordó que San Martín no es solo un santo sino una isla del Caribe en su temporada en el Racing de Santander. Hubo incluso un gibraltareño, Manuel José Imossi, en el Valencia; un cubano, Mario Inchausti, en el Zaragoza; un liberiano, Joel Johnson, con una sola aparicion con la camiseta del Valencia; y hasta un palestino, Omar Faraj (aunque solo jugó un partido con el Levante), demostrando que el fútbol es el único pasaporte que no caduca.

Reporta un error

Límite de sesiones alcanzadas

El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.

Por favor, inténtalo pasados unos minutos.

Sesión cerrada

Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.

Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.

Iniciar sesión Más información

¿Tienes una suscripción? Inicia sesión

Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir