Ante Budimir, de cabeza y tras un fantástico centro de Kike Barja, dio tres puntos a Osasuna justo cuando el equipo rojillo empezaba a desesperarse. Corría el minuto 80 y el espectacular remate del croata, elevándose entre los centrales y marcando los tiempos, acabó con la resistencia de Gazzaniga, que hasta ese momento era un muro infranqueable. El argentino había desactivado antes todas las acometidas de Osasuna. Que no fueron pocas y empezaron desde bien pronto
Ante Budimir, de cabeza y tras un fantástico centro de Kike Barja, dio tres puntos a Osasuna justo cuando el equipo rojillo empezaba a desesperarse. Corría el minuto 80 y el espectacular remate del croata, elevándose entre los centrales y marcando los tiempos, acabó con la resistencia de Gazzaniga, que hasta ese momento era un muro infranqueable. El argentino había desactivado antes todas las acometidas de Osasuna. Que no fueron pocas y empezaron desde bien pronto