Una nueva crisis petrolífera es inevitable, desciende el bombeo de grandes potencias del mundo del crudo en un contexto de conflictos bélicos e inestabilidad geopolítica. ¿Hasta cuándo pueden aguantar nuestros bolsillos usando gasolina o gasóleo? Quizás es el momento de darle una pensada.
Echar más de 100 euros por el depósito puede convertirse en una incómoda realidad - Generada por IAJavier CostasPublicado: 13/09/2026 20:00
18 min. lectura
...Seguramente, la geopolítica y lo que pasa en Oriente Medio no es tu preocupación diaria, pero, en cierto modo, debería serlo. Sobre todo porque es una de las causas por la cual nuestra vida va a encarecerse aún más en los meses venideros. Escucharemos más hablar sobre Yemen (¿dónde está o qué es?) y los rebeldes hutíes.
A todos nos suena Arabia Saudí, el país con la capacidad máxima sostenible de producción de crudo más alta del mundo, en el entorno de los 12 millones de barriles diarios. Debido a los problemas en el Estrecho de Ormuz con Irán, apenas pudieron exportar la mitad de ese volumen en agosto, pero hubo un reciente giro dramático de los acontecimientos.
Por un lado, un ataque de drones ha producido daños en el Oleoducto Este-Oeste (Petroline), que atraviesa la Península Arábiga de este a oeste, y el bombeo se ha detenido por completo. Era su única alternativa a pasar por Ormuz. Por otro lado, una victoria de milicias hutíes ha tenido como consecuencia la amenaza a cualquier petrolero que recoja crudo saudí. En otras palabras, su capacidad exportadora se va a mínimos de hace décadas.
¿Buscas tu coche eléctrico ideal?
Encuentra el coche eléctrico que mejor encaja contigo en 1 minuto
Probar recomendadorDonald Trump arrasó Irán para eliminar su capacidad de desarollo de armas nucleares, pero han salido efectos indeseados
Con esto quiero decir que los expertos vaticinan un aumento aún más elevado de los precios del petróleo, e incluso Donald Trump está hablando de no exportar petróleo a Europa para contener la inflación en su mercado interno y precios por galón que llegan a los 10 dólares -en el caso del gasóleo- ante la proximidad de las elecciones mid-term o de medio mandato. EEUU es el principal exportador de crudo ahora mismo.
No va a subir únicamente el combustible refinado o sin refinar, van a subir los alimentos por los abonos nitrogenados, todo lo que se transporta por carretera, aluminio, energías fósiles alternativas (carbón y gas natural licuado), plásticos, etileno, etc. Me temo que nos esperan tiempos difíciles y la palabra «recesión» vuelve a sonar con fuerza. Y también me temo que no hay solución rápida a esto, y quien diga que sí la tiene, miente o ha perdido el contacto con la realidad.
Calcula ahora el precio de tu seguro de coche
Calcula tu precio onlineEn 2022, Vladimir Putin pegó una patada a un avispero llamado Ucrania. En 2026, ha sido Donald Trump el que ha dado patadas a varios avisperos árabes a la vez. En 1991, se pudo mandar a Irak al medievo en cuestión de semanas con una coalición internacional desde el aire. En 2026, eso ya no se puede hacer. Los drones de bajo coste han cambiado las leyes de la guerra y no es tan fácil como alfombrar un país a base de bombazos para que deje de ser una amenaza. Es la era de las armas de destrucción selectiva.
¿Tienes esa sensación cuando repostas?
¿Y ahora, qué?
Suponiendo que llenar un depósito medio sale a razón de 50 litros, el precio se irá a 100 euros o más por operación. El descuento temporal de 5 céntimos a la gasolina y 20 céntimos al gasóleo no va a evitar que ambos combustibles refinados superen de forma constante los 2 euros por litro, y no hablo solamente de la media del mercado, también de los tótems de las gasolineras más económicas.
En el momento en el que sea muy difícil -o imposible- llenar el depósito por menos de 100 euros, habremos visto cuán dura puede ser la realidad. Sí, queda el remedio de repostar cantidades menores, como 10 o 20 euros, pero como he dicho muchas veces, es una trampa al solitario: tendremos que ir más a menudo a repostar, perdiendo además de tiempo el combustible para ir y volver. Es un falso ahorro, y además es contraproducente.
Si, a tenor de los acontecimientos, crees que un coche eléctrico te puede encajar, no serás el primero en pensarlo. De hecho, cada vez más gente se lo va a pensar por una simple cuestión matemática. Forma parte del ciclo natural de implantación de nuevas tecnologías que se popularicen cuando su uso supone un ahorro mucho más tangible. En el caso de España, vamos hacia la fase de «adopción masiva». Es de esperar efectos en los precios de los usados, térmicos a la baja y eléctricos -no todos- al alza.
Un simple vistazo a las matriculaciones de agosto nos revela que el 12,5% del mercado español ya corresponde a eléctricos puros, muy cerca de los gasolina tradicionales -sin hibridar- (15,87%) y los diésel tradicionales (16,08%). En lo que va de año, los eléctricos coparon el 9,58%, los gasolina tradicionales el 19,76% y los diésel tradicionales el 16,65%. Las diferencias se están lijando año tras año.
El siguiente sorpasso que puedo ver es el de los eléctricos frente a los híbridos enchufables. Los miedos a los coches a baterías han espoleado a los PHEV durante meses -incluso cuando no era lo mejor para el cliente-, pero su ventaja es menos nítida cuando el combustible sube, es elemental. Sea como fuere, los enchufables caminan sin remisión hasta ser un tercio del mercado español, una situación completamente inédita en nuestro país.
Es el momento de hacer números. ¿Cuánto nos gastamos al año en combustible? ¿Podemos asumir precios estabilizados en 2 euros por litro, o más? ¿Qué se va en mantenimiento y averías? Esas son las preguntas fundamentales. A partir de ahí conviene hacer un estudio de los puntos de recarga que hay por la zona con Tipo 2 (recarga en corriente alterna) en el caso de que no sea evidente tener un punto de recarga propio, que sería lo ideal.
Conector Tipo 2 o Mennekes, para recarga en corriente alterna, que es más económica que la recarga rápida en corriente continua
¿Conoces tus gastos de forma precisa? Es lo primero...
Es fundamental saber cuánto nos cuesta recorrer 100 o 1.000 km, en función del consumo -que lo podemos bajar hasta cierto punto- y del precio del combustible. Si hablamos de más de 20 euros por depósito, hay que multiplicar eso por el número de depósitos. Y el que no sepa su consumo real tiene un problema, porque las magnitudes se entienden cuando hay números implicados. Lo suyo es tirar de Excel, ChatGPT o una plataforma como Spritmonitor.de, es mejor eso que el papel.
Por ejemplo, con un consumo medio de 5 l/100, estando el litro a 2 euros, los 100 km salen a 10 euros y los 1.000 km a 100 euros. A eso hay que añadir el coste de los mantenimientos, aunque sea un triste cambio de aceite y filtro sin mirar nada más -lo imprescindible para que el motor no reviente-, que suele rondar los 70-100 euros en talleres independientes. Escatimar más en mantenimiento es una idea muy mala.
Conocido eso, hay que considerar que un eléctrico muy eficiente gastará entre 12,5 y 15 kWh cada 100 km, y uno más gastón de 20 a 25 kWh/100 km, no suelen subir de ahí. A un precio de recarga pública de 0,5 euros/kWh, a una media de 15 kWh/100 km, hablamos de 7,5 euros. Ese consumo está más cerca de compararse con 5 l/100 km, por hacernos a la idea. Esa diferencia de 2,5 euros cada 100 km puede engordar bastante, en 15.000 km serían 375 euros, y eso con un precio muy mejorable en recarga pública; vamos, que es caro.
Si tienes la posibilidad de adquirir un coche al contado, fantástico, te ahorrarás tirar el dinero en una financiación. Pero si no te queda más remedio que pedir prestado, remueve cielo y tierra para conseguir el menor coste financiero posible, y eso incluye menos intereses, menos comisiones y seguros de protección de pagos que no son muy útiles.
Todo lo que se ahorra cada mes respecto a seguir usando un térmico puede emplearse en la cuota mensual sin ir echando la lengua fuera. Y si el ahorro es de 50 euros al mes, ya son 600 al año, es lo bonito de la multiplicación. Recuerda que pasarán años hasta que los precios del combustible vuelvan a ser... ¿normales? El daño en la industria petroquímica es permanente a corto plazo.
Si dispones de una plaza de garaje propia o alquilada, y eso incluye ciertos aparcamientos donde el cliente tiene incluido en su cuota ciertas recargas, los 100 km salen más económicos. Lo óptimo es pagar el kWh a menos de 0,10 euros, y si no queda más remedio que usar recarga pública, deberíamos perseguir precios de 0,2 a 0,3 euros por cada kWh. Así salen las cuentas más rápido.
Considera lo que realmente necesitas, no lo que crees que necesitas
En cuanto al tamaño de las baterías, es mejor tener claro lo siguiente: más no es mejor. Elegir las baterías de capacidad superior nos puede dar 100 o 200 km extra de autonomía por tirada, pero luego eso hay que recargarlo y es tiempo. Así que puede ser más inteligente comprar las baterías medianas respecto a las grandes, sobre todo si la diferencia de precio es grande. Antes de comprarte nada, asegúrate de conocer el precio de las revisiones obligatorias.
En multitud de modelos, del 10% al 80% o del 20% al 80% se tarda lo mismo con las baterías de un tamaño y de otro, porque las grandes admiten más potencia en corriente continua (en alterna no) y una cosa compensa la otra, pero piensa bien si realmente necesitas más o si es una decisión irracional. Dimensiona tu compra a satisfacer tus necesidades habituales, no los esporádicos viajes largos que hagas. Elegir bien, en ese sentido, ahorra miles de euros.
Ten en cuenta que con un híbrido enchufable tendrás que visitar gasolinera sí o sí, y eso aumentará la diferencia entre el coste de ir con baterías e ir sin ellas. Y tampoco olvides esto: la mecánica térmica requiere mantenimiento, se use o no, y si nunca vas a enchufar, lo mejor que puedes hacer es adquirir un híbrido normal. Obtener la pegatina Cero puede costarte más de lo que crees respecto a su utilidad real.
El lector podrá comprobar que no he entrado en si es mejor un chino, un japonés o un europeo, ni siquiera he hablado de nuevo o usado: a cada uno le encajará mejor una cosa u otra. Puede que la salvación a tus finanzas la represente un modelo de hace cinco años cuya autonomía resuelva casi todas tus necesidades. O de hace 10, pero en ese caso hay que conocer muy bien lo que uno compra para evitar sorpresas desagradables.
Vengo a este artículo con las cuentas hechas, el salto me saldría rentable el cambio si pudiese cargar a 0,35 euros/kWh o menos, prácticamente todas mis necesidades se cubren con 200 km de «autonomía real» -300 km me van mejor, pero no son imprescindibles-, y en cuanto a la potencia de recarga, con que soporte 50 kW me basta, y por encima de 100 kW me doy con un canto en los dientes. Otra cosa son necesidades puntuales. Si en un viaje de 500 km tardo una hora más, no tengo ningún problema con ello.
Cada uno ha de hacer ese ejercicio desde la honestidad. Está muy bien tener 1.000 km de autonomía, pero si salen a 120 euros o más, ñeh, igual se puede vivir sin tanto. Habrá quien le baste con cargar en un supermercado, gimnasio o trabajo mientras hace lo que hace cada semana, otros necesitarán enchufar todos los días durante un mínimo de 4 horas, cada caso es un mundo. No abogo por el decrecentismo, sino por un balance más adecuado entre comodidad, prestaciones, economía y ajuste a nuestra vida diaria.
Mirando al futuro, la movilidad con combustión interna es y va a seguir siendo cara. El margen para protegerse de esa inflación es muy limitado, y sí, he considerado el uso de GLP para los que usan gasolina, o para los que usan gasóleo y tienen una barbaridad de kilómetros por delante. La movilidad eléctrica puede subir, pero lo hará de forma menos dañina.
Hay que desterrar tópicos. Poca gente tiene una necesidad real de más de 500 km de autonomía. No todos necesitan una plaza de garaje, sino el acceso a un enchufe cerca de su vida diaria. Recargar en 5 minutos mola, pero si son 15 o son 20, no se va la vida en ello. Los debates sobre el alma de los coches y el sexo de los ángeles tienen más que ver con la relación peso/potencia que con otras consideraciones. Y no, no arden como una falla valenciana, arden como 40 veces menos que los térmicos.
Invito a cualquiera a informarse, pero le sugiero que lo haga de la forma correcta. Es mucho más relevante la experiencia de quien sí tiene coche eléctrico respecto al que no, es más relevante una opinión respalda con datos y no con un mondadientes, es más relevante lo que nos podemos permitir que lo que, hipotéticamente, nos gustaría. Por algún motivo no conducimos todos un Ferrari rojo descapotable por una carretera infinita, acompañados por una maciza -o macizo- de rubio natural, salvo que sea una partida al «Out Run» o nos hayamos pasado el juego de la vida.
No te pierdas la última hora de Motor.es y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS
Este artículo trata sobre
Calcula ahora el precio de tu seguro de coche
Calcula tu precio online