Carlos Castillo
Editor - Xataka SelecciónCarlos Castillo
Editor - Xataka Selección instagram668 publicaciones de Carlos CastilloAl igual que yo, probablemente tú también te habrás enfrentado en alguna ocasión a la compra de una nueva unidad de almacenamiento, interna o externa, para tu PC de sobremesa o portátil. Algo que, hasta hace unos años, se simplificaba bastante: bien elegías un HDD de 5.400 rpm (revoluciones por minuto), bien elegías uno de 7.200 rpm. Fin de la historia. A otra cosa. Pero desde que los SSD entraron en escena, las posibilidades de compra (y de uso) cambiaron mucho, haciendo que decantarnos por unos tipos u otros no sea tan sencillo.
A día de hoy, teniendo en cuenta las diferencias de precios entre los HDD (los discos mecánicos "antiguos") y los SSD (las unidades de estado sólido "modernas"), la elección está clara: ganan los SSD por goleada, al ofrecer amplias capacidades y unas velocidades muy, muy superiores. Aunque bueno, el contexto actual de sobreprecios por la IA cambia un poco la película y, hagamos la compra que hagamos ahora, conllevará un desembolso mayor. Pero esto no debería durar para siempre y, en unas condiciones normales, los SSD siguen siendo la mejor opción de compra en relación calidad precio para un uso general.
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Dicho de otro modo y por ponerles nombre y apellidos: en un escenario en el que necesitas más espacio para tu PC o portátil y tienes que pasar por caja para ampliarlo mediante un SSD, vas a tener que elegir entre un SSD NVMe o un SSD SATA (que son los principales tipos de SSD que se comercializan de forma general). El primero, más caro y rápido. El segundo, más barato y más lento. Y cada uno, en su debido contexto, brilla con luz propia. A continuación vamos a ver en qué se diferencian y por qué son mejor opción de compra frente a su rival, dependiendo del contexto. Y así pagar de más si la situación lo requiere o ahorrarte lo máximo si no vas a aprovechar todo su potencial.
Índice de Contenidos (8)- SSD SATA: no tan rápidos pero más baratos
- SSD NVMe: más veloces y más caros
- Lo bueno y lo malo, frente a frente
- Cuál te puede interesar más: echamos cuentas
- Modelos recomendados
- SSD SATA: Crucial BX500
- SSD NVMe: Samsung 990 Pro
- ¿Quieres ver más modelos?
SSD SATA: no tan rápidos pero más baratos
Cuando los SSD irrumpieron en escena, lo hicieron en un formato que conocemos como SATA. En unas unidades de diferentes tamaños (aunque igualmente ostensiblemente más compactos que los HDD mecánicos) que se siguen comercializando de forma común en modelos de 2,5 pulgadas. Si tienes un portátil o un PC de sobremesa de hace un par de décadas a esta parte, probablemente contenga alguno de estos.
Estas unidades SSD supusieron, en su momento, la noche y el día respecto a los HDD mecánicos. Lo que antes te llevaba media hora de espera, de repente se completaba en minutos. Y además, sin ruido. El "problema" es que en la actualidad, con unidades mucho más modernas y rápidas (spoiler: los NVMe), este tipo de SSD han quedado relegados más a almacenamiento puro que como dispositivos para trabajo diario.
Es decir: lo que antaño almacenábamos en HDD, ahora lo hacemos en estos SSD. Un trastero digital que, en cualquier caso, es mucho más rápido y facilita (y acelera) mover grandes cantidades de datos y copiar y pegar archivos. Además, el SSD SATA es, probablemente, la única opción cuando se trata de portátiles algo "antiguos": hoy, prácticamente todos los modelos vienen con algún conector M.2 (donde se instalan los NVMe), pero si tienes un portátil con algunos años (en torno a 2018 o anterior) probablemente no contará con dicho conector y el SSD SATA de 2,5 pulgadas es el que tendrás que usar. Si encima vienes de usar un HDD mecánico, el cambio va a ser espectacular.
¿Esto quiere decir que son mala elección? En absoluto, siguen siendo geniales en 2026... pero sobre todo para eso que te cometo: almacenar. Porque si lo que necesitas es un "disco duro" en el que instalar el sistema operativo, aplicaciones y juegos, o en el que trabajar de forma intensiva en tareas que requieren escrituras y lecturas constantes de datos (como puede ser la edición de vídeo), entonces vas a estar limitado. Esto nos lleva al siguiente modelo: los SSD NVMe.
SSD NVMe: más veloces y más caros
Mientras que los SSD SATA son algo más grandes y lentos (pero más baratos), los SSD NVMe son un cohete. El modo más rápido y directo de describirlos es: velocidad, velocidad, velocidad. Mientras que los primeros vendrían a ser una carretera nacional de un solo carril, los segundos pasan a ser una autopista de ocho carriles por sentido. Esto significa que si por estas "carreteras" va a pasar algún coche esporádico (algún archivo, como los PDF), con el SATA te sobra; si necesitas que circulen varios camiones pesados al mismo tiempo (edición de vídeo, por ejemplo, con miles de MB de datos moviéndose a toda velocidad) entonces esa nacional se colapsará y no queda otra que circular por la autopista.
Los SSD NVMe también destacan en diseño: son compactos, estilizados y muy pequeños. El compañero inseparable de cualquier PC de sobremesa o portátil actual, pero también en videoconsolas al ofrecer un mejor desempeño en todo tipo de tareas y ocupar menos espacio (algo vital, por ejemplo, en el caso de las consolas). De hecho, este es el tipo de SSD con que vienen las PlayStation 5, las Steam Deck... en los conectores M.2 que incorporan. Conector que, por cierto, está presente en prácticamente cualquier placa base de ordenador de sobremesa o portátil desde hace unos años a esta parte.
Este tipo de SSD son más caros que sus parientes SATA, pero ese esfuerzo económico extra merece la pena si, además de almacenar datos como tal, piensas trabajar en ellos. ¿Trabajar en un SSD? Me refiero a ejecutar aplicaciones o videojuegos que estén instalados en en el SSD. E incluso cuando se trata del sistema operativo. Porque ese plus de velocidad de estos NVMe frente a los SATA (varios miles de MB por segundo para los primeros, unos pocos cientos de MB por segundo para los segundos) es en el escenario donde brilla.
Entonces, ¿usar un SSD NVMe para almacenar datos y archivos no sirve? Nada más lejos de la realidad: ambos tipos valen para ambos usos. Puedes instalar aplicaciones en todos ellos, trabajar en todos ellos y almacenar, también, en todos ellos. La clave de todo esto está en elegir bien dependiendo de qué necesitas para, básicamente, no gastar de más y sacarle el máximo partido a cada euro que gastes. Más aún ahora, que no dejamos de ver precios por las nubes.
Lo bueno y lo malo, frente a frente
Así que para resumir y tener mucho más claras las diferencias entre unos y otros SSD, esta tabla es un buen indicativo.
SSD SATA
SSD NVMe
LO BUENO 🟢
Bastante más baratos
Muy veloces
LO MALO 🔴
Más lentos
Precios más elevados
IDEAL PARA
Almacenar archivos/datos y acceder a ellos rápidamente
Ejecutar programas, aplicaciones y videojuegos, e instalar el sistema operativo
Cuál te puede interesar más: echamos cuentas
Llegados a este punto, lo que tienes que tener en cuenta es el uso que piensas darle al SSD y lo que te quieres (o puedes gastar). Además, una vez más, los precios que hay en el mercado en la actualidad. Así, vas a sacarle el máximo partido a cada euro invertido y vas a hacer una compra mucho más inteligente. En este sentido, los SSD SATA cumplen con creces para un uso general que no precisa un gasto mayor.
- Uso real: usas un SSD SATA para almacenar datos y archivos y no piensas instalar en él aplicaciones, juegos o el sistema operativo
- Qué experiencia obtienes: velocidad al copiar y pegar datos (minutos, no horas) sin gastar de más
Por el contrario, por trabajo o estudios necesitas la máxima velocidad posible en tus "discos duros" porque cada minuto segundo cuenta. El escenario donde los SSD NVMe brillan con luz propia y en el que, sin duda, son la elección más adecuada. A cambio, el desembolso que tienes que hacer es mayor pero a la larga, el tiempo que ganas compensa con creces esa inversión original.
- Uso real: no sólo vas a almacenar datos y archivos, sino que instalas juegos, aplicaciones y hasta el sistema operativo en tu SSD NVMe
- Qué experiencia obtienes: las aplicaciones, los tiempos de carga de los videojuegos, el arranque del sistema operativo tras encender el equipo y, en general, todo aquello que usas en el día a día son casi instantáneos
En resumen:
👉 Elige un SSD SATA si: necesitas un "trastero digital" donde almacenar archivos, datos, imágenes, vídeos y documentos a los que necesitas acceder de un modo ágil, no vas a instalar aplicaciones ni juegos en él y además quieres ahorrarte lo máximo posible
👉 Elige un SSD NVMe si: vas a instalar el sistema operativo, las aplicaciones, los videojuegos y todos los programas que usas a diario por estudios, trabajo u ocio para obtener la mejor experiencia posible y, además, ahorrar minutos de tu tiempo que puedes dedicar a otra cosa
Modelos recomendados
SSD SATA: Crucial BX500
Una de las opciones que siempre recomiendo cuando se trata de unidades SSD SATA, independientemente de la capacidad elegida, es el Crucial BX500. He usado este SSD en varias configuraciones de sobremesa y nunca he tenido problemas en ningún escenario de uso. Es ideal para almacenar todo aquello que necesitemos y acceder de un modo muy rápido, gracias a los 540 MB/s que alcanza como máximo.
Crucial BX500 SATA SSD 1TB
Hoy en Coolmod — 130,95 € Neobyte — 132,89 € PcComponentes — 148,70 € Amazon — 149,99 € El precio podría variar. Obtenemos comisión por estos enlacesAunque, como te decía antes, no estamos en el mejor momento para comprar unidades SSD en general por unos precios alejados de la realidad, este Crucial BX500 sigue manteniendo un coste asumible y aceptable en sus diferentes configuraciones:
- Crucial BX500 1 TB, por 130,95 euros
- Crucial BX500 2 TB, por 209,99 euros
- Crucial BX500 4 TB, por 359,99 euros
SSD NVMe: Samsung 990 Pro
Cuando se trata de SSD NVMe, mi elección es también muy clara: el 990 Pro de Samsung. Un modelo caro, sí, sobre todo ahora. Pero que vale cada euro que cuesta siempre que le saquemos partido. Personalmente, es el que he usado en configuraciones de PC más recientes (antes de la subida de precios, claro) y no puedo estar más contento con él.
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- Samsung 990 Pro 1 TB, por 169 euros
- Samsung 990 Pro 2 TB, por 284,95 euros
- Samsung 990 Pro 4 TB, por 499,95 euros
¿Quieres ver más modelos?
En el terreno de los SSD, sus diferentes tipos y usos hay mucha más tela que cortar. Si quieres seguir ahondando en ellos, no te pierdas nuestra comparativa de SSD frente a HDD. O esta guía de que te ayudará a diferenciar mejor todas las clases de SSD.
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Imágenes | Joseph Greve y Samsung Memory en Unsplash, Crucial, Samsung, Xataka
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