Domingo, 19 de julio de 2026 Dom 19/07/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Tecnología

Pavimento que filtra la lluvia y frena el calor extremo: las alternativas al asfalto que ya manejan las ciudades españolas

Pavimento que filtra la lluvia y frena el calor extremo: las alternativas al asfalto que ya manejan las ciudades españolas
Artículo Completo 969 palabras
Con las temperaturas disparadas y la Aemet avisando de nuevas olas de calor por encima de los 40 grados en buena parte de España, queda claro que, más allá de soluciones de refrigeración activa como ventiladores y aires acondicionados, las ciudades también deben planificarse para implementar soluciones urbanísticas que disipen el calor en los edificios y las calles. En este artículo hemos querido destacar una de las medidas que llevamos utilizando durante décadas. Se trata de un tipo de pavimento que consigue de manera efectiva rebajar la temperatura de las calles gracias a su porosidad. Pero no es el único tipo de pavimento que cumple con la misión de reducir temperaturas (ni el único remedio del que cuentan las ciudades). Bajo estas líneas te contamos los detalles. De pavimentos va la cosa. Existen dos grandes familias de "pavimentos fríos". La primera son los pavimentos permeables o porosos. Estos son superficies con huecos conectados entre sí que dejan pasar el agua de lluvia hacia el terreno en lugar de derivarla directamente a las alcantarillas. Esa agua retenida se evapora poco a poco y enfría el ambiente, además de reducir inundaciones repentinas. La segunda familia son los pavimentos reflectantes o de alta reflectancia solar (conocidos también como "cool pavements"), que no buscan filtrar agua, sino devolver a la atmósfera una parte mayor de la radiación solar que reciben, en lugar de absorberla y almacenarla como hace el asfalto negro convencional. Un tipo de pavimento poroso. Imagen: Pavipor Calor retenido en las calles. El asfalto y el hormigón oscuros absorben gran parte de la radiación solar durante el día y la liberan lentamente por la noche, lo que impide que las ciudades se refresquen incluso cuando baja el sol. Este fenómeno, conocido como isla de calor urbana, hace que las grandes ciudades registren temperaturas notablemente más altas que en zonas rurales, sobre todo durante la noche. Y claro, con episodios de calor extremo cada vez más frecuentes, cualquier medida que rebaje unos grados la temperatura de calles ya ayuda mucho. Ejemplos. El caso más reciente es el de Barcelona. El Ayuntamiento, con apoyo técnico de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), aprobó el pasado año un nuevo aglomerado reflectante en un tramo de la calle de Martí i Franquès, en el distrito de Les Corts, comparándolo directamente con un tramo de asfalto negro convencional para medir la diferencia real de temperatura entre ambos materiales. Según explicaba el propio Ayuntamiento, este pavimento tiene capacidad para reflejar una mayor parte de la radiación solar que el asfalto tradicional, lo que ayuda a reducir tanto el calentamiento de la superficie como la temperatura del entorno. Barcelona instalando un tipo de pavimento reflectante. Imagen: Ayuntamiento de Barcelona La prueba forma parte del Plan Clima municipal, y no es la primera de este tipo, pues según recoge El Diario, antes de ensayar con el pavimento, Barcelona ya había puesto en marcha un plan piloto para pintar de blanco y con pigmentos reflectantes las azoteas de varios edificios, entre ellos una escuela del distrito de Les Corts. Sevilla, una de las ciudades más castigadas por las olas de calor en España, también ha planteado soluciones similares. Y es que en los últimos años, el Ayuntamiento ha ido añadiendo a su planificación la plantación masiva de árboles de sombra, sustitución de pavimentos oscuros por materiales más claros en varios puntos de la ciudad, toldos en calles comerciales, drenajes sostenibles y una red de "refugios climáticos" repartidos por los barrios para dar respiro a la población durante los picos de calor. Este tipo de medidas cada vez se aplican con más frecuencia en las calles españolas, sobre todo en aquellas grandes ciudades del país que se convierten en un horno cuando llega el verano. En Xataka La AP-7 no tiene peajes desde hace cuatro años. Ahora el Gobierno estudia si recuperarlos o gastar 500 millones en ampliarla No sirve igual en todas partes. Un estudio reciente de la Universidad de Granada, ha analizado el comportamiento térmico de las ocho capitales andaluzas y ha llegado a la conclusión de que no existe una solución única para enfriar una ciudad. Según los investigadores del proyecto, en Sevilla y Málaga el factor que más pesa es el albedo de los materiales, es decir, su capacidad para reflejar la radiación solar, mientras que en Córdoba influyen más la densidad de edificación y la impermeabilización del suelo, y en Granada la clave está en la geometría urbana y en cómo de abiertas están las calles al cielo. El mismo estudio también recuerda que el arbolado de copa densa sigue siendo, por sí solo, una de las herramientas más eficaces, ya que puede rebajar la temperatura entre 3 y 5 grados en los parques donde está bien diseñado. Está claro que el pavimento reflectante o el poroso, ayudan, pero funcionan más como complemento de otras soluciones urbanísticas. En Xataka | Madrid va a abrir un túnel que vigila el tráfico con IA en tiempo real: así funcionará el nuevo subterráneo de la Castellana - La noticia Pavimento que filtra la lluvia y frena el calor extremo: las alternativas al asfalto que ya manejan las ciudades españolas fue publicada originalmente en Xataka por Antonio Vallejo .
Pavimento que filtra la lluvia y frena el calor extremo: las alternativas al asfalto que ya manejan las ciudades españolas
  • Cuando el calor aprieta, las grandes ciudades acumulan altas temperaturas

  • Entre las estructuras urbanísticas más destacadas para disipar el calor encontramos nuevos pavimentos, materiales reflectantes, diseños de edificios, árboles y mucho más

2 comentariosFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-07-19T08:30:08Z

Antonio Vallejo

Editor

Antonio Vallejo

Editor Linkedintwitter662 publicaciones de Antonio Vallejo

Con las temperaturas disparadas y la Aemet avisando de nuevas olas de calor por encima de los 40 grados en buena parte de España, queda claro que, más allá de soluciones de refrigeración activa como ventiladores y aires acondicionados, las ciudades también deben planificarse para implementar soluciones urbanísticas que disipen el calor en los edificios y las calles.

En este artículo hemos querido destacar una de las medidas que llevamos utilizando durante décadas. Se trata de un tipo de pavimento que consigue de manera efectiva rebajar la temperatura de las calles gracias a su porosidad. Pero no es el único tipo de pavimento que cumple con la misión de reducir temperaturas (ni el único remedio del que cuentan las ciudades). Bajo estas líneas te contamos los detalles.

De pavimentos va la cosa. Existen dos grandes familias de "pavimentos fríos". La primera son los pavimentos permeables o porosos. Estos son superficies con huecos conectados entre sí que dejan pasar el agua de lluvia hacia el terreno en lugar de derivarla directamente a las alcantarillas. Esa agua retenida se evapora poco a poco y enfría el ambiente, además de reducir inundaciones repentinas.

La segunda familia son los pavimentos reflectantes o de alta reflectancia solar (conocidos también como "cool pavements"), que no buscan filtrar agua, sino devolver a la atmósfera una parte mayor de la radiación solar que reciben, en lugar de absorberla y almacenarla como hace el asfalto negro convencional.

Un tipo de pavimento poroso. Imagen: Pavipor

Calor retenido en las calles. El asfalto y el hormigón oscuros absorben gran parte de la radiación solar durante el día y la liberan lentamente por la noche, lo que impide que las ciudades se refresquen incluso cuando baja el sol. Este fenómeno, conocido como isla de calor urbana, hace que las grandes ciudades registren temperaturas notablemente más altas que en zonas rurales, sobre todo durante la noche. Y claro, con episodios de calor extremo cada vez más frecuentes, cualquier medida que rebaje unos grados la temperatura de calles ya ayuda mucho.

Ejemplos. El caso más reciente es el de Barcelona. El Ayuntamiento, con apoyo técnico de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), aprobó el pasado año un nuevo aglomerado reflectante en un tramo de la calle de Martí i Franquès, en el distrito de Les Corts, comparándolo directamente con un tramo de asfalto negro convencional para medir la diferencia real de temperatura entre ambos materiales. Según explicaba el propio Ayuntamiento, este pavimento tiene capacidad para reflejar una mayor parte de la radiación solar que el asfalto tradicional, lo que ayuda a reducir tanto el calentamiento de la superficie como la temperatura del entorno.

Barcelona instalando un tipo de pavimento reflectante. Imagen: Ayuntamiento de Barcelona

La prueba forma parte del Plan Clima municipal, y no es la primera de este tipo, pues según recoge El Diario, antes de ensayar con el pavimento, Barcelona ya había puesto en marcha un plan piloto para pintar de blanco y con pigmentos reflectantes las azoteas de varios edificios, entre ellos una escuela del distrito de Les Corts.

Sevilla, una de las ciudades más castigadas por las olas de calor en España, también ha planteado soluciones similares. Y es que en los últimos años, el Ayuntamiento ha ido añadiendo a su planificación la plantación masiva de árboles de sombra, sustitución de pavimentos oscuros por materiales más claros en varios puntos de la ciudad, toldos en calles comerciales, drenajes sostenibles y una red de "refugios climáticos" repartidos por los barrios para dar respiro a la población durante los picos de calor.

Este tipo de medidas cada vez se aplican con más frecuencia en las calles españolas, sobre todo en aquellas grandes ciudades del país que se convierten en un horno cuando llega el verano.

En XatakaLa AP-7 no tiene peajes desde hace cuatro años. Ahora el Gobierno estudia si recuperarlos o gastar 500 millones en ampliarla

No sirve igual en todas partes. Un estudio reciente de la Universidad de Granada, ha analizado el comportamiento térmico de las ocho capitales andaluzas y ha llegado a la conclusión de que no existe una solución única para enfriar una ciudad. Según los investigadores del proyecto, en Sevilla y Málaga el factor que más pesa es el albedo de los materiales, es decir, su capacidad para reflejar la radiación solar, mientras que en Córdoba influyen más la densidad de edificación y la impermeabilización del suelo, y en Granada la clave está en la geometría urbana y en cómo de abiertas están las calles al cielo.

El mismo estudio también recuerda que el arbolado de copa densa sigue siendo, por sí solo, una de las herramientas más eficaces, ya que puede rebajar la temperatura entre 3 y 5 grados en los parques donde está bien diseñado. Está claro que el pavimento reflectante o el poroso, ayudan, pero funcionan más como complemento de otras soluciones urbanísticas.

En Xataka | Madrid va a abrir un túnel que vigila el tráfico con IA en tiempo real: así funcionará el nuevo subterráneo de la Castellana

Fuente original: Leer en Xataka
Compartir