El artista gaditano, conocido por sus bodegones hiperrealistas, reivindica en el Aula de Cultura de SUR un arte cotidiano que conecta también con el público joven
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Pepe Baena durante en Aula de Cultura de SUR. (Ñito Salas | Vídeo: Pedro J. Quero) 25/05/2026 Actualizado a las 22:53h.«¡Qué realista!», «A mí me han entrado ganas de una cerveza», «Fíjate en los detalles»... Así eran algunas de las valoraciones que se escuchaban ... entre el público que se paseó por las pinturas del gaditano Pepe Baena en una nueva cita del Aula de Cultura de SUR, organizada por este periódico con la colaboración de Fundación Unicaja.
Baena, como sus cuadros, no se ajusta del todo a los estándares habituales. Su llegada a la pintura fue tardía, con 31 años, y su aprendizaje, autodidacta. Reconoce que de pequeño el mundo del arte llamó varias veces a su puerta, aunque entonces nunca le prestó demasiada atención. Su camino parecía ir por otro lado.
De hecho, estudió Imagen y Sonido y ahora mismo sigue trabajando como cámara en la Diputación de Cádiz. Sin embargo, las gamas, los colores y los encuadres empezaron poco a poco a ganar terreno. Lo que comenzó como una afición a los 31 años ha terminado convirtiéndose casi en su principal ocupación a los 47. «Ha acabado siendo un segundo trabajo que ya está siendo casi el primero», reconoció.
Aunque su gran pasión es la pintura, Baena aclara que su trabajo como cámara también le gusta, pese a que a veces pueda resultar algo tedioso. «A veces estás grabando a un político y dices: '¿Qué hago aquí? Podría estar pintando'», comentó con el tono burlesco y desenfadado que marcó buena parte de la entrevista.
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