Pere Navarro, director general de la DGT
Pere Navarro tiene muy claro que para mantener la vigilancia y sancionar a quienes cometan infracciones en las carreteras no solo es aconsejable, sino necesario.
Mucho se ha debatido —y se seguirá debatiendo— sobre el modo en que la Dirección General de Tráfico (DGT) gestiona la seguridad vial y el cumplimiento de las normas de conducción en las carreteras españolas.
Una gran mayoría de conductores considera que el afán recaudatorio del organismo dirigido por Pere Navarro es desmedido y condiciona las medidas que se aplican. Mientras, la propia organización responsable del tráfico en nuestro país defiende que su único objetivo es perseguir la seguridad y reducir las muertes en las carreteras.
«Si no las cumplimos, esto es la selva y todos vamos a salir perdiendo»
Medidas que no dan votos
Pere Navarro ha aprovechado una de sus numerosas comparecencias para defender a la organización que dirige, afirmando ser consciente de que su criterio y el de la DGT no es en absoluto popular.
«Te voy a bajar la velocidad de 100 a 90. Te voy a poner 30 para no sé qué. Te voy a poner más radares. Te voy a bajar la tasa de alcohol. Te voy a poner el permiso por puntos. Ninguna de estas medidas da votos, pero hay que hacerlas», ha aseverado.
«La solidez de la política de seguridad vial en España es que se van tomando medidas a pesar de que ninguna de ellas da votos», agrega, rindiendo tributo a continuación al Gobierno por permitirle actuar de esa manera. «Mi reconocimiento a los ministros, que me dejan arriesgar y tomar medidas que no dan votos».
Las multas de tráfico son necesarias, según Pere Navarro.
Concienciación sí, pero también multas
Pere Navarro también ha criticado el actual sistema de obtención del permiso de conducir, que considera obsoleto y poco eficaz desde el punto de vista de la concienciación.
«¿Qué menos que para sacarte el permiso hayas hecho unas horas de concienciación de los riesgos que supone la conducción? Y compartir. No aprenderme de memoria un test», argumenta.
Al mismo tiempo, reclama más solidaridad a la hora de compartir espacio vial, señalando que «algo ha de poner cada uno de su parte. Hemos de aprender a compartir la vía pública, convivir todos juntos, pensar que no estoy solo».
«Hay unas normas que nos hemos dado entre todos, que si todos las cumplimos esto funciona. Si no las cumplimos, esto es la selva y todos vamos a salir perdiendo», ha añadido.
Ahora bien, Pere Navarro no compra el discurso optimista en el que todo el mundo aboga por la responsabilidad común y se autogestiona. Para él, la amenaza de la sanción es imprescindible.
«Los elementos de la seguridad vial son el conductor, el vehículo y la infraestructura y lo básico y fundamental es la vigilancia, el control y la sanción», dictamina. «La condición humana es la que es. Educación, formación, concienciación, todo lo que quieras… pero al final hay la necesidad, de alguna manera, de la sanción».
Pere Navarro tiene muy claro que para mantener la vigilancia y sancionar a quienes cometan infracciones en las carreteras no solo es aconsejable, sino necesario.
Mucho se ha debatido —y se seguirá debatiendo— sobre el modo en que la Dirección General de Tráfico (DGT) gestiona la seguridad vial y el cumplimiento de las normas de conducción en las carreteras españolas.
Una gran mayoría de conductores considera que el afán recaudatorio del organismo dirigido por Pere Navarro es desmedido y condiciona las medidas que se aplican. Mientras, la propia organización responsable del tráfico en nuestro país defiende que su único objetivo es perseguir la seguridad y reducir las muertes en las carreteras.
«Si no las cumplimos, esto es la selva y todos vamos a salir perdiendo»
Medidas que no dan votos
Pere Navarro ha aprovechado una de sus numerosas comparecencias para defender a la organización que dirige, afirmando ser consciente de que su criterio y el de la DGT no es en absoluto popular.
«Te voy a bajar la velocidad de 100 a 90. Te voy a poner 30 para no sé qué. Te voy a poner más radares. Te voy a bajar la tasa de alcohol. Te voy a poner el permiso por puntos. Ninguna de estas medidas da votos, pero hay que hacerlas», ha aseverado.
«La solidez de la política de seguridad vial en España es que se van tomando medidas a pesar de que ninguna de ellas da votos», agrega, rindiendo tributo a continuación al Gobierno por permitirle actuar de esa manera. «Mi reconocimiento a los ministros, que me dejan arriesgar y tomar medidas que no dan votos».
Las multas de tráfico son necesarias, según Pere Navarro.
Concienciación sí, pero también multas
Pere Navarro también ha criticado el actual sistema de obtención del permiso de conducir, que considera obsoleto y poco eficaz desde el punto de vista de la concienciación.
«¿Qué menos que para sacarte el permiso hayas hecho unas horas de concienciación de los riesgos que supone la conducción? Y compartir. No aprenderme de memoria un test», argumenta.
Al mismo tiempo, reclama más solidaridad a la hora de compartir espacio vial, señalando que «algo ha de poner cada uno de su parte. Hemos de aprender a compartir la vía pública, convivir todos juntos, pensar que no estoy solo».
«Hay unas normas que nos hemos dado entre todos, que si todos las cumplimos esto funciona. Si no las cumplimos, esto es la selva y todos vamos a salir perdiendo», ha añadido.
Ahora bien, Pere Navarro no compra el discurso optimista en el que todo el mundo aboga por la responsabilidad común y se autogestiona. Para él, la amenaza de la sanción es imprescindible.
«Los elementos de la seguridad vial son el conductor, el vehículo y la infraestructura y lo básico y fundamental es la vigilancia, el control y la sanción», dictamina. «La condición humana es la que es. Educación, formación, concienciación, todo lo que quieras… pero al final hay la necesidad, de alguna manera, de la sanción».