Gabriel Rufián junto a Ione Belarra e Irene Montero en el Congreso de los Diputados. EFE
Política Podemos negociará con Rufián no presentarse en País Vasco y Cataluña para no dividir el voto y favorecer a Bildu y ERCIrene Montero aprovecha el vacío de poder en Sumar para lanzar "un proceso abierto" sobre alianzas, aunque ERC rechaza una candidatura conjunta.
Más información:Irene Montero y Rufián, juntos en un acto sobre la unidad de la izquierda: "Daremos la batalla y salimos a ganar las elecciones"
Rubén Fernández Publicada 20 marzo 2026 02:57hLas claves nuevo Generado con IA
Con Sumar descabezado y sin candidato a la vista, Podemos se mueve.
La decisión de Irene Montero de participar el 9 de abril en Barcelona en un acto junto a Gabriel Rufián titulado "¿Qué hay que hacer?", reactiva el plan del dirigente de ERC: que solo haya una candidatura a la izquierda del PSOE.
El propio Rufián admitía este miércoles, en el pasillo del Congreso, que su plan sigue vigente.
La idea es clara: ERC concurriría en Cataluña; Bildu, en el País Vasco y Navarra; Compromís, en la Comunidad Valenciana; y el BNG, en Galicia.
El resto del territorio deberían repartírselo Sumar, IU y Podemos pero, más tarde, habría acuerdos en el Congreso.
De momento, Podemos no rechaza ese esquema. Fuentes de la dirección morada admiten que la cuestión de las alianzas no se resolverá de inmediato.
Hablan de "un proceso abierto, en el que tendrán que intervenir partidos" y otros actores, y que se irá concretando con el tiempo.
Rufián divide a la izquierda en su acto por la unidad: "El burka es una salvajada. Ser facha está de moda. Hemos fracasado"A diferencia del acto que celebró Rufián en la sala Galileo Galilei con el diputado autonómico Emilio Delgado —del que Más Madrid se desmarcó—, en esta ocasión Podemos sí se identifica con el evento previsto para abril.
Por su parte, en ERC descartan una candidatura conjunta con Podemos, tal y como señalan fuentes del partido. Así, las opciones se reducen a una alianza para evitar fragmentar el voto y beneficiar a Bildu y ERC.
La dirección de ERC lleva tiempo estrechando lazos con Bildu. El pasado 9 de marzo, Arnaldo Otegi y Junqueras se reunieron en Barcelona para explorar "acuerdos estratégicos" y coordinarse frente al PSOE.
También Podemos fue valedor de Otegi. Cuando Pablo Iglesias era vicepresidente segundo, defendió que Bildu y ERC se incorporasen a la "dirección del Estado".
Iglesias fue uno de los principales blanqueadores de Otegi, en un momento en el que el PSOE evitaba fotografiarse con los herederos de Batasuna.
¿Y en el resto de España?
El plan de Rufián tropieza, sin embargo, con varios obstáculos. Los Comunes, dentro de Sumar, no quieren ceder Barcelona, donde fueron la segunda fuerza en las generales.
Tampoco Sumar quiere renunciar a Galicia, donde obtuvieron dos diputados frente a uno del BNG.
Ante este escenario, IU propone una mesa de partidos para repartir las listas de forma proporcional, según el peso de cada formación en cada circunscripción, y crear unos órganos de dirección.
Ahí estarían representados IU, Más Madrid, los Comunes, Compromís, Chunta y Més per Mallorca, pero no los morados que se salieron del proyecto cuando decidieron irse al mixto.
Montero defendía este miércoles que las alianzas "irán cayendo por su propio peso". Pero por ahora, persisten los vetos cruzados y la desconfianza entre Podemos y Sumar.
En el entorno de Yolanda Díaz creen que Podemos "tiene su propio carril" y que aspira a lograr algún escaño al presentarse por separado en Madrid.
Los morados, en cambio, subrayan que las diferencias son profundas —tanto políticas como programáticas— y dificultan un acuerdo.
Con todo, en el PSOE saludan la iniciativa. "Vamos a ver", aseguraba la vicesecretaria general, María Jesús Montero, que cree que una posible unión "es importante" para agrupar los votos de izquierdistas que no quieren votar a los socialistas.
Un vacío de poder
La figura de Irene Montero vuelve a resurgir tras la renuncia de Yolanda Díaz, primero, y más tarde de Pablo Bustinduy a encabezar el espacio que surja en lo que ahora se llama Sumar.
"No hay candidato", admiten con resignación en Más Madrid. Creen que nadie quiere dar el paso por el desgaste que puede suponer de cara a las elecciones.
"Quien tenga prurito a la exposición no viene, porque la pira está hecha", resumen sobre las dificultades para encontrar un candidato.
Mientras tanto, Antonio Maíllo, líder de IU, pide acelerar los plazos y asegura que tiene un nombre en mente. Su postura genera recelos dentro del partido, donde no todos comparten esa estrategia.
"El debate está centrado en meter presión al PSOE", responden otros sectores de Izquierda Unida, marcando distancias con el coordinador federal.
Algunas formaciones plantean una solución distinta: varios liderazgos en lugar de uno solo.
En ese esquema encajaría un tándem con Montero en Madrid y Rufián en Barcelona, con acuerdos parlamentarios posteriores.
Porque hay algo claro: ERC no renunciará a presentarse en Cataluña.