Junts quiere que Cataluña pueda controlar de inmediato y autónomamente las políticas migratorias para evitar la llegada de migrantes de Ceuta a Cataluña.
Después de exigir a Pedro Sánchez que la región quedase excluida de la repartición de menores llegados de Marruecos en la entrada ilegal de extranjeros que se produjo el pasado 30 de julio, el partido liderado por Carles Puigdemont ha vuelto a registrar hoy en el Congreso la proposición de ley pactada con Pedro Sánchez para delegar las competencias de inmigración a Cataluña y que es una de las grandes exigencias del partido para reconstruir los puentes parlamentarios con el Gobierno de coalición.
Esta iniciativa fue tumbada en septiembre de 2025, con el voto contrario del PP, Vox, Podemos y dos diputados de Sumar, pero los neoconvergentes aspiran a poder verla aprobada en esta segunda tentativa. Para ello, han dado un paso crucial: han retirado del preámbulo las expresiones que incomodaban a los morados y que les llevaron a votar contra el texto tras considerarlo "racista".
Por ejemplo, ha sido suprimida la parte en la que se defendía la cesión competencial para "evitar posibles efectos que puedan representar un riesgo para la convivencia y la cohesión social".
Pese a aceptar la que era de las principales demandas de Podemos para no bloquear el texto, el camino de esta nueva proposición de ley de Junts se complica, porque ahora Ione Belarra considera que esto no esto es suficiente para aceptar. Exige que el Congreso cambie también la ley de extranjería para suprimir de ella el contenido "racista" que permite, entre otras cosas, los centros de internamiento de extranjeros (los llamados CIE) o las "redadas racistas".
En declaraciones en el Congreso antes de la Diputación Permanente, Belarra ha sido explícita al decir que el preámbulo de la ley de Junts "no era el único problema". "El problema", ha explicado, "es que estaban delegando en Cataluña una ley que es racista, que es la ley de extranjería", que permite "cárceles racistas" como los CIE y una "gestión migratoria" enfocada en la "seguridad" y que da pie a que haya redadas "única y exclusivamente por el color de piel".
La líder de Podemos ha advertido al PSOE y Junts de que "si quieren negociar" ya saben cuál es la propuesta de Podemos, que es "reformar ese texto para que no sea racista", tanto en el "preámbulo" de la ley de Junts como en su "articulado" para que, así, pueda hacerse "una delegación de competencias con un enfoque de derechos humanos y que proteja los derechos de las personas migrantes".
Asimismo, Podemos no da por cumplida otra de sus grandes condiciones, que fue la regularización de migrantes que pactó con el Gobierno a cambio de su futuro respaldo a la propuesta de Junts. El proceso, que ha alcanzado 1,2 millones de solicitudes, sigue resolviendo los expedientes pero para los morados "no está funcionando como debería", por lo que exige más agilidad en los trámites y que el Gobierno "cumpla" lo que pactó.
En cualquier caso, esto último parece que tarde o temprano se resolverá. Lo de la ley de extranjería se antoja como el verdadero asunto que enquista la situación. "Todos esos elementos tienen que revisarse", ha insistido Belarra, desde una posición inflexible que amenaza con bloquear el texto.
De momento no hay negociaciones abiertas, ni contactos. "Cuando un grupo parlamentario propone una propuesta a través de los medios de comunicación, normalmente el objetivo no suele ser negociar, sino que suele ser presionar", ha apostillado Belarra.
El nuevo texto presentado por Juntsmantiene el mismo articulado. El objetivo, ha señalado su portavoz en el Congreso, Míriam Nogueras, es "no darles ninguna excusa" para volver a votar contra la delegación. La también vicepresidenta del partido independentista catalán ha reivindicado la aprobación de esta ley como "una de las grandes soluciones ante la crisis de Ceuta para que Cataluña pueda decidir los flujos migratorios".
"Cataluña no tiene capacidad de acogida infinita. Ya no podemos atender la Cataluña de los ocho millones, por tanto, la Cataluña de los diez millones de Illa y los socialistas no sólo no es viable, sino que es irreesponsable", ha argumentado Nogueras. "Están poniendo en riesgo el modelo catalán y nuestro estado de bienestar, y nos abocan a la precariedad y a seguir empobreciendo a la clase media y trabajadora de Cataluña".
La delegación de competencias migratorias fue uno de los principales acuerdos alcanzados entre el PSOE y Junts antes de que Puigdemont diera por rota su relación en octubre del pasado año. El bloqueo de la ley en el Congreso fue uno de los principales motivos por los que los secesionistas justificaron el fin del acuerdo de legislatura con los socialistas, además de no haber conseguido la oficialidad del catalán en la Unión Europea.