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«Ponerse crema no es un salvoconducto; el bronceado saludable no existe»

«Ponerse crema no es un salvoconducto; el bronceado saludable no existe»
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«En Málaga detectamos dos nuevos melanomas cada día, somos un verdadero vivero para el cáncer de piel», asegura este especialista

Leandro Martínez Pilar Jefe de Dermatología del Hospital Regional Universitario de Málaga

«Ponerse crema no es un salvoconducto; el bronceado saludable no existe»

«En Málaga detectamos dos nuevos melanomas cada día, somos un verdadero vivero para el cáncer de piel», asegura este especialista

Regala esta noticia Añádenos en Google El dermatólogo Leandro Martínez Pilar. (SALVADOR SALAS)

José Antonio Sau

11/07/2026 a las 00:05h.

Leandro Martínez Pilar es el jefe de Servicio de Dermatología del Hospital Regional Universitario de Málaga. Ante un verano tan caluroso y en plena temporada ... alta advierte de los peligros de tomar el sol en la playa sin la protección adecuada y combate los bulos que diseminan determinados influencers.

—La mayoría de la gente sabe que la crema es una opción fundamental para convivir con el sol, pero piensan lo siguiente: «Una vez que me pongo crema tengo ya licencia para exponerme durante todo el tiempo que quiero sin tener en cuenta otras medidas». Para sacar la parte positiva del sol está bien utilizar crema, pero también buscar la sombra, utilizar ropa adecuada y, sobre todo, limitar el tiempo de exposición. Parece que ya hemos asumido que la crema es importante, excepto para algunos sectores de opinión. Pensamos que es un salvoconducto para maltratar nuestra piel y eso no es así. Y otro gran error es pensar que el bronceado es saludable, eso no existe. La gente tiene que tener claro que el bronceado es una respuesta defensiva de la piel ante la agresión que supone la exposición prolongada al sol. .

—Málaga es una de las provincias con más horas de sol de Europa. ¿Tenemos una tasa de cáncer de piel superior a las de otras provincias?

—Parece que sí. Los registros de cáncer de piel muchas veces quizás no contemplan todos los casos que tenemos, pero si nos vamos al más agresivo, aunque sea el menos frecuente, el melanoma, superamos los 600 casos nuevos al año en Málaga. Eso implica que vemos casi dos casos nuevos al día.

«En el melanoma superamos los 600 casos nuevos al año en Málaga»

—¿A qué se debe ese incremento de melanomas?

—Al sol básicamente. Tenemos la suerte de disponer más de 300 días de sol al año. También es verdad que en Málaga cada vez hay más gente con fototipos del norte de Europa o de otras latitudes. Al final, la probabilidad de desarrollar un cáncer de piel depende de muchas cosas. Principalmente sabemos que es de la exposición solar, pero tenemos que tener en cuenta que fototipos que llamamos los dermatólogos uno o dos, es decir, piel muy clara, ojos claros, pelo clarito, tienen mayor riesgo de quemadura y, de manera lineal, mayor riesgo de desarrollar el cáncer de piel. La suerte que tenemos de disponer de esas horas de sol y de tanta actividad al aire libre nos hace un verdadero vivero del cáncer de piel. A todo esto con educación dermatológica, sabiendo convivir, podemos sacarle todo lo positivo.

—¿Estamos diagnosticando este tipo de cánceres antes?

—Sí. La gran suerte es que hoy diagnosticamos de manera mucho más precoz y es un sinónimo de curación. Si nos centramos en el melanoma, cuando diagnosticamos en los primeros estadios, diagnosticamos lo que se llama melanoma in situ, todavía no ha avanzado en profundidad en la piel y no ha pasado lo que se llama la membrana basal, que es la frontera que diferencia la primera y segunda capas de la piel, la epidermis y la dermis, y eso suele ser sinónimo de curación. Es verdad que, por suerte, en la dermatología hemos avanzado muchísimo con las técnicas de dermatoscopia digitalizadas. Y, aunque todavía no es una gran realidad en la práctica clínica diaria, el Costa del Sol, el Clínico y el Regional trabajamos en un ensayo clínico pionero en el que queremos validar la inteligencia artificial en el diagnóstico del melanoma, llegando incluso al autodiagnóstico por el paciente, hemos querido dar un paso más.

—¿Ese proyecto es el desarrollo de una App?

—Efectivamente. La aplicación está pseudodesarrollada y la estamos intentando validar. Lo que hacemos es que los diagnósticos hechos por la app luego los sometemos al diagnóstico presencial clínico y a la biopsia cutánea. La realidad es que la inteligencia artificial ha llegado para quedarse.

—Muchos ciudadanos se preguntan si un lunar puede convertirse en melanoma. ¿Qué cambios tienen que vigilar así?

—Los cambios son los que los dermatólogos hemos simplificado en el ABCD. Hemos utilizado las cinco primeras letras del abecedario para decir que hay que fijarse en aquellos lunares que son asimétricos, que tengan bordes irregulares, que cambien de color, que tengan un color muy oscuro (la D es verdad ya no la tenemos tan en cuenta porque hablábamos de un diámetro mayor a seis milímetros y la realidad es que por suerte hacemos diagnósticos muy precoces y diagnosticamos melanomas mucho más pequeños). La más importante es la E: cualquier lunar que tengamos en la piel que cambie de forma, tamaño o color debemos consultar al dermatólogo. No hay que alarmarse. La mayoría de las consultas que recibimos, por suerte, luego son lesiones benignas.

«Las cabinas de rayos ultravioleta disparan la probabilidad de desarrollar un cáncer de piel de manera exponencial»

—También hay bulos sobre las cremas solares o sobre la vitamina D. ¿Cuál es el que más les preocupa?

—La verdad que a veces la vitamina D se utiliza como excusa para exponerse tiempos prolongados. Hemos visto que dependiendo, como es lógico, del índice de radiación ultravioleta, es decir, de la intensidad con la que está admitiendo radiación ultravioleta al sol, pues necesitamos un tiempo u otro para exponernos al sol y poder sintetizar la vitamina D. La vitamina D necesita precursores que tomamos en la alimentación. Pueden venir del huevo, del aguacate, de los pescados grasos, aquí tenemos sardinas, tenemos atún, salmón, aunque no sea autóctono. Y necesitamos exponernos al sol. A lo mejor 15 o 20 minutos, en invierno 25 o 30, va a ser más que suficiente.

—¿Qué opinión le merecen las cabinas de rayos UVA?

—Las cabinas de rayos ultravioleta disparan la probabilidad de desarrollar un cáncer de piel de manera exponencial. Cualquier usuario debería informarse de eso. Y, además, el daño es acumulativo. Aquellas personas que lo hacen de manera repetida, la probabilidad de desarrollar un cáncer de piel aumenta muchísimo.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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