Brasil tuvo una pena máxima para poner a su favor el partido de octavos ante Noruega. Vinícius tenía la pelota en la mano pero lo tiró Guimaraes. Ancelotti demostró que no confía en el golpeo del brasileño en estas situaciones, algo que se remonta a su etapa en el Real Madrid
Regala esta noticia Añádenos en Google Vinícius, durante el partido de Brasil contra Noruega. (REUTERS)Javier Ansorena
Corresposal en Nueva York
06/07/2026 Actualizado a las 12:48h.Vinícius Junior ya puede pensar en el Real Madrid. La derrota dolorosa de Brasil ante Noruega en los octavos de final del Mundial deja al ... delantero brasileño sin poder brillar en el gran escenario del fútbol. Hasta este momento, Vinícius había sido el mejor de Brasil en el Mundial y su máximo goleador, con cuatro goles.
Vinícius estaba sobre el punto de penalti, con el balón en la mano, listo para asumir la responsabilidad. Pero se lo entregó a Guimaraes sin protestar, sin aspavientos.
¿Por qué renunció al lanzamiento? Por la pizarra de Carlo Ancelotti. El técnico italiano lo explicó tras la derrota en rueda de prensa: «Hicimos una estadística de un año de los jugadores rivales y de los nuestros. El mejor para tirar penalties era Neymar, después van Igor Thiago, Raphinha, Bruno Guimaraes y Martinelli».
Neymar y Thiago estaban en el banquillo cuando se pitó el penalti, antes de que se cumpliera el primer cuarto de hora de partido. Raphinha está lesionado. «Escogimos a Guimaraes porque era el mejor de los que estaban en el campo», dijo el técnico italiano.
«El cuerpo técnico había decido que Bruno Guimaraes debía tirar todos los penaltis», defendió tras el partido Davide Ancelotti, hijo del técnico italiano y su mano derecha en el banquillo.
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Vídeo resumen del Brasil 1 - Noruega 2.Vinícius no trató de hacer agitar las aguas en un momento difícil para el fútbol de su país. En Brasil ya corren ríos de tinta a cuenta del penalti fallado, que podría haber sido decisivo para evitar una nueva debacle mundialista. La 'canarinha' no llega a una final de un Mundial desde hace casi un cuarto de siglo, desde la que ganó en 2002.
«No hubo ningún debate», zanjó con la prensa tras el partido. «El míster lo eligió a él para patear el penalti. Entrenamos todos los días y él eligió a Bruno. Yo siempre digo que nunca he sido vanidoso ni he buscado querer ser el máximo goleador de la competición», aseguró. «Por desgracia, terminó fallando», dijo de su compañero.
«No es una decisión fácil. Yo también podría haberlo tirado y haberlo fallado. Esto es fútbol», concluyó. «Espero que esto no manche la trayectoria de Bruno (Guimaraes), que es muy hermosa».
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