Las marcas de lujo ya no venden solo coches caros. La personalización extrema se ha convertido en su gran negocio, hasta duplicar precios y competir con la producción en serie
Sin comentariosFacebookTwitterFlipboardE-mail 2026-01-24T12:01:27ZRubén Andrés
Editor - Trabajo y productividadRubén Andrés
Editor - Trabajo y productividad Linkedintwitter1798 publicaciones de Rubén AndrésLas marcas de superdeportivos y coches de lujo conocen muy bien a sus clientes y saben que un coche caro ya no es suficiente: quieren algo exclusivo que nadie más pueda tener. Por eso, la personalización extrema se ha convertido en un negocio muy rentable dentro del segmento de lujo, hasta el punto de que los programas a medida compiten en importancia con la producción en serie de los propios modelos.
Los clientes ya no se conforman con elegir un determinado color o el acabado de la tapicería. Quiere trabajos únicos de artesanía que convierta a cada coche en una pieza única que refleje la personalidad de su propietario.
En ese contexto, Porsche hace realidad los deseos de sus clientes con Sonderwunsch, que literalmente podría traducirse como "deseos especiales". Su nombre ya adelanta a lo que se dedica ese departamento de la factoría de Porsche en Zuffenhausen, al norte de Stuttgart.
En XatakaEn Dubái no saben qué hacer con tantos superdeportivos de lujo abandonados: la cara menos brillante de hacerse ricoSentarse con Porsche para diseñar tu coche
Hace poco más de dos años, prácticamente solo Bentley y Rolls- Royce ofrecían a sus clientes la posibilidad de personalizar hasta el último detalle el diseño de sus coches. Sin embargo, en la actualidad las propias marcas reconocen que la facturación de sus talleres de personalización artesanal es un lucrativo negocio que llega a duplicar el precio de sus superdeportivos.
Según los datos oficiales, Ferrari obtuvo un beneficio de 1.525 millones de euros en 2024. Unos 1.300 millones de euros de esos beneficios se facturaron de unidades que habían pasado por el Atelier de Ferrari.
Ahora, y dada su reciente caída en ventas, es Porsche quien da un empujón adicional a su departamento de personalización artesanal con más opciones para sus clientes. ¿Siempre has querido tener un Porsche? Te lo hacemos tal y como lo soñaste. Eso es lo que ofrece Sonderwunsch, el programa de Porsche para clientes que quieren ir más allá de las opciones del configurador y crear algo realmente personal.
En XatakaSi tienes cuatro millones de euros tienes mucha suerte en la vida, pero no tendrás el nuevo BugattiLa personalización de Porsche va por capas
Porsche ha diseñado un sistema de capas según los requisitos de personalización de sus clientes. El primer nivel, el más básico, comienza con el configurador de la marca. En él se pueden elegir una determinada gama de colores, acabados y equipamientos definidos por la marca.
El segundo nivel de personalización pasa por el programa Porsche Exclusive Manufaktur para opciones de personalización más avanzadas (y caras) como el diseño de colores especiales que no se encuentran disponibles en la gama del configurador o acabados únicos.
La última capa es Sonderwunsch, que cumple con las peticiones que nadie más puede cumplir. La marca explica que Exclusive Manufaktur permite ya personalizaciones profundas, como pinturas metalizadas exclusivas o tapicerías con estampados a medida, pero Sonderwunsch eleva todo a otro nivel con proyectos one-off o series limitadas.
Porsche 911 GT3 (992) Tributo Le Mans 1985Con estas opciones de personalización extrema, la marca alemana quiere que sus clientes creen los coches con los que siempre han soñado en estrecha colaboración con sus expertos de diseño y fabricación. Alexander Fabig, vicepresidente de Individualización y Clásicos de Porsche, explica que "desde los inicios, hemos incrementado constantemente nuestra oferta de personalización y la hemos hecho más atractiva para nuestros clientes".
Sonderwunsch permite a sus clientes más adinerados hacer cosas que el configurador de la marca nunca ofrecerá: esquemas de color creados desde cero, diseños específicos de llantas, modificaciones de carrocería o interiores con materiales escogidos a mano para un solo coche.
Porsche 911 GT3 RS (992)Los proyectos más ambiciosos, los llamados "one-off de fábrica", se conciben como piezas únicas con homologación propia, un proceso que puede implicar a cientos de empleados durante más de dos años. Fabig admite que "la mayoría de nuestros clientes de Sonderwunsch son absolutos expertos en Porsche" y que conocen los productos "al detalle".
El viaje Sonderwunsch empieza con la visita del propietario a la fábrica museo que Porsche tiene en Zuffenhausen, donde se sentará con un equipo de especialistas de la marca que escucharán su idea inicial y se pondrá en marcha un estudio de viabilidad técnica, legal y económica del proyecto.
Tal y como destacan en DiarioMotor, solo el estudio anterior exige un pago adelantado de 150.000 euros para demostrar que el cliente va en serio. Los sueños se hacen realidad, pero no son gratis.
Porsche 911 Speedster 993 de Luca TrazziAlguno de los ejemplos más representativos que muestra Porsche es el de Luca Trazzi, que creó un 911 Speedster 993 en color "Otto Yellow", inspirado en su perro Otto, que luce un interior único a cuadros amarillo y negro hecho específicamente para él. Un one-off de estas características puede costar millones y tardar más de dos años, pero el resultado es un coche homologado y único.
Un Porsche de KM0 es otra historia
Porsche no se queda solo en la personalización extrema de los coches nuevos o en la creación de óperas prima en sus talleres artesanales. La marca ha desarrollado, dentro del paraguas de Sonderwunsch, una especie de máquina del tiempo que con la que se pueden volver a estrenar coches que salieron de la factoría hace décadas.
Tal y como cuentan en Mortor1, el programa "Zero Miles" permite restaurar los coches de fábrica hasta tal punto que, legalmente, su cuentakilómetros puede volver a marcar cero kilómetros de forma que los clientes pueden volver a estrenar un superdeportivo histórico.
Este programa únicamente se aplica a tres modelos muy especiales para la marca alemana: Carrera GT, 959 y 918 Spyder.
El proceso es exhaustivo ya que el coche se revisa al milímetro, se restauran todas las piezas que lo necesiten o se fabrica de nuevo los componentes necesarios, sin olvidar la personalización de los detalles como el color, la tapicería o incluso ciertos aspectos dinámicos para mejorar su comportamiento.
Cuando este proceso termina, Porsche ofrece al cliente la misma garantía con la que el coche salió originalmente de fábrica porque, técnicamente, el coche vuelve a ser nuevo…aunque dejase de producirse hace un par de décadas.
Imagen | Porsche