El Panamera viene a demostrar que se puede circular con cinco personas por zonas de bajas emisiones y hacerlo muy rápido
Regala esta noticia Añádenos en Google El Porsche Panamera híbrido cuenta con etiqueta Cero. (Porsche)Juan Roig Valor
04/06/2026 a las 09:39h.El Panamera lleva más de una década intentando resolver una contradicción bastante alemana: cómo hacer una berlina de casi cinco metros y dos toneladas que ... siga sintiéndose como un Porsche. Y, aunque la fórmula nunca ha sido perfecta –ni especialmente elegante en sus primeras generaciones–, sí ha acabado encontrando un público muy concreto: directivos con pie pesado, clientes del 911 que necesitan cuatro puertas y mercados como China o Estados Unidos, donde el lujo todavía se mide en centímetros de batalla y cifras de aceleración.
El Turbo S E-Hybrid es, sobre el papel, una barbaridad bastante difícil de justificar racionalmente. Un V8 biturbo de 4 litros combinado con un motor eléctrico para entregar 782 CV y 1.000 Nm en una berlina híbrida enchufable que hace el 0 a 100 en 2,9 segundos. Son cifras más propias de un hiperdeportivo que de un coche pensado para ir a una reunión o recoger a alguien del aeropuerto.
Porsche ha rehecho parte del sistema híbrido y de la caja PDK de ocho velocidades para soportar semejante par, y además ha conseguido aumentar la autonomía eléctrica hasta unos razonables 88 kilómetros. No deja de ser curioso que, mientras Porsche intenta vender electrificación como futuro inevitable, sus eléctricos están funcionando muy por debajo de lo esperado y modelos como este sigan demostrando que el cliente de alto rendimiento todavía quiere un V8 sonando delante.
Dinámicamente, el Panamera sigue jugando en una categoría extraña. No tiene la ligereza ni la comunicación de un deportivo pequeño, pero tampoco transmite la desconexión típica de muchas berlinas de lujo ultrapotentes. La suspensión Active Ride del Turbo S parece casi un truco de ingeniería: elimina gran parte del balanceo y mantiene la carrocería plana incluso cuando el coche entra en curvas rápidas con una velocidad absurda para su tamaño. El resultado no es tanto una sensación «analógica» como una impresión constante de capacidad infinita. Más que divertido, impresiona. Y probablemente ese sea exactamente el objetivo.
- Más temas
- Porsche (coches)
- Motor
- Coches híbridos