Más de dos meses y medio después de las elecciones, PP y Vox han sellado el acuerdo que permitirá desbloquear la gobernabilidad en Castilla y León, según confirman fuentes de la negociación. Ambos partidos han convocado una comparecencia a mediodía en las Cortes para anunciar el pacto, que permitiría celebrar la investidura de Alfonso Fernández Mañueco la próxima semana.
A la espera de conocer el detalle de lo acordado, tanto a nivel programático como en la composición del futuro Consejo de Gobierno, fuentes conocedoras de las conversaciones confirman que el pacto incluirá el "principio de prioridad nacional", cláusula que Vox ha convertido en su sello tras recogerlo en los acuerdos que desbloquearon la gobernabilidad en Extremadura y Aragón.
Allí, este principio se fijó como guía para el acceso al sistema de vivienda protegida y alquiler social, así como para la concesión de ayudas, y esto presumiblemente quedará de nuevo reflejado en el acuerdo que servirá de hoja de ruta para la nueva legislatura en Castilla y León.
Respecto a la segunda cuestión, el reparto de carteras en el gabinete de Gobierno, fuentes conocedoras de lo acordado confirman que Vox tendrá cargos en la Junta de esta comunidad. Esto, en todo caso, se daba casi por hecho después de que, el día siguiente a los comicios, Santiago Abascal asegurará que su partido volvería al poder en esta comunidad si había un acuerdo programático.
Durante este tiempo, las conversaciones entre PP y Vox en Castilla y León se han desarrollado sin grandes choques públicos entre ambos partidos, allanadas por el entendimiento que ya empezaba a fraguarse en Extremadura y Aragón cuando en esta comunidad arrancó la negociación. Durante la última semana se han venido produciendo distintos encuentros entre los equipos de ambos partidos para terminar de cerrar los "flecos" que quedaban abiertos, y este mismo miércoles está agendado el último de esos encuentros. Una vez sellado el entendimiento, serán Mañueco y el líder de Vox en Castilla y León, Carlos Pollán, quienes den a conocer lo pactado.
Las concesiones que el PP, partido que ganó los comicios de marzo con el 35,4% de los votos, haga a Vox, que aglutinó el 18,9% de las papeletas, estarán determinadas por la "proporcionalidad", según han venido asegurando a lo largo de toda la negociación desde ambos lados de las conversaciones. Así sucedió en Extremadura y Aragón, de forma que el partido de Abascal obtuvo más responsabilidades de gobierno y logró más concesiones programáticas en la segunda de estas autonomías, pues allí su peso en la suma de las derechas es mayor.
La resolución del bloqueo gubernativo en Castilla y León sella la nueva fase de entendimiento en las comunidades que PP y Vox iniciaron hace más de un mes en Extremadura, donde los de Abascal volvieron por primera vez a compartir ejecutivo con los populares tras su abrupta ruptura de todos los gobiernos en julio de 2024. Ahora, ambos partidos conjugan esta sintonía autonómica con su habitual choque a nivel nacional, con la vista puesta en la cita que asoma en el horizonte: las elecciones generales. Y todo a la espera de que el entendimiento entre las derechas pueda extenderse a Andalucía, donde aún no han arrancado las conversaciones.