La Audiencia Provincial de Málaga confirma una condena de 6 años y 11 meses de prisión por atentado a agentes de la autoridad, conducción temeraria, negativa a someterse a las pruebas de alcohol y drogas y lesiones
Regala esta noticia Añádenos en Google Agentes de la Guardia Civil en un control de carretera. (SUR) 27/06/2026 a las 13:30h.La persecución policial vivida en la AP-7 a su paso por la Costa del Sol en la madrugada del 16 de febrero de 2025 ... acabó con varios agentes lesionados, disparos para frenar al sospechoso y una larga batalla judicial. Ahora, la Audiencia Provincial de Málaga ha cerrado una nueva etapa del caso al confirmar íntegramente la condena impuesta a un conductor que protagonizó una peligrosa fuga por la AP-7, intentó embestir a un guardia civil, agredió a varios policías y se negó posteriormente a someterse a las pruebas de detección de alcohol y drogas.
Los hechos se remontan a las 2.50 horas de aquella madrugada. Según el relato de hechos probados, agentes de la Guardia Civil habían establecido un control en la AP-7, a la altura de Calahonda, para interceptar al conductor de un Mercedes GLA que previamente se había dado a la fuga desde Manilva.
Al aproximarse al dispositivo, lejos de detenerse, el acusado aceleró. La resolución, consultada por este periódico, recoge que actuó con «absoluto desprecio a la integridad de los agentes» y dirigió el vehículo hacia uno de los guardias civiles que participaban en el operativo. El agente tuvo que saltar a la mediana para evitar ser arrollado. Durante esa maniobra cayó al suelo y sufrió diversas lesiones por las que posteriormente reclamó indemnización.
Una huida de película
La huida continuó durante varios kilómetros. El tribunal da por acreditado que el conductor circuló a gran velocidad mientras era perseguido por distintos vehículos policiales y que incluso trató de sacar de la carretera a los coches que le seguían. La persecución concluyó cuando perdió el control del automóvil en la A-7 y acabó chocando contra el quitamiedos.
Sin embargo, el episodio más tenso todavía estaba por llegar. Tras el accidente, varios agentes se acercaron al vehículo para detener al conductor. En ese momento, según la sentencia, el acusado golpeó con un puñetazo a un policía nacional, dejándolo aturdido. Posteriormente, comenzó a avanzar hacia los agentes mientras profería amenazas. El fallo judicial recoge literalmente que gritó: «Hijos de puta, os voy a matar, allahu akbar ('Dios es más grande')».
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