La Audiencia Provincial confirma la condena a la pasajera por atentado y lesiones, aunque suprime una de las indemnizaciones porque uno de los agentes renunció a reclamarla
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de archivo de los mostradores de Ryanair en el aeropuerto de Málaga. (SUR) 11/07/2026 a las 17:53h.El avión ya había cerrado sus puertas, pero una pasajera no estaba dispuesta a quedarse en tierra. Había llegado tarde al embarque de un vuelo ... de Ryanair en el aeropuerto de Málaga y pese a la negativa de la tripulación, intentó abrirse paso hasta el interior de la aeronave. Ocurrió el 1 de enero de 2024 y hubo que desalojar incluso el avión. El suceso obligó también a intervenir a la Guardia Civil y ha terminado finalmente en una condena penal por atentado y lesiones.
Con los agentes ya presentes, la mujer insistió en su intención de volar y volvió a intentar acceder al avión. Al ser requerida para que depusiera su actitud, reaccionó con violencia contra los guardias civiles. La resolución recoge que propinó «patadas, puñetazos y arañazos» a los agentes y que mantuvo una «actitud creciente de agresividad y con claro menosprecio del principio de autoridad».
Insultos a los agentes
La tensión continuó durante su traslado a dependencias policiales. Ya detenida, golpeó repetidamente la puerta trasera del vehículo oficial hasta conseguir abrirla e intentar salir, mientras dirigía a los agentes insultos como «hijo de puta, cabrones, asesinos» y amenazas como «te voy a matar».
Los tres guardias civiles sufrieron lesiones leves. Uno presentó una contusión en la rodilla derecha; otro, una contusión orbicular, y un tercero, varias contusiones. Todos necesitaron asistencia médica y varios días de recuperación.
La defensa alegó en su recurso «error en la valoración de la prueba» y sostuvo que los hechos debían calificarse como resistencia, no como atentado
El Juzgado de lo Penal número 11 de Málaga condenó a la acusada a nueve meses de prisión por un delito de atentado, con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el tiempo de la condena. También le impuso tres multas de un mes, con una cuota diaria de diez euros, por los tres delitos leves de lesiones, además del pago de indemnizaciones a los agentes.