Analizamos los puntos fuertes y los aspectos a mejorar de un modelo diseñado para quienes buscan prestaciones de gama alta sin renunciar a la elegancia estética
Regala esta noticia Añádenos en Google Cuadro de carbono, motor central y sensor de par: la e-bike urbana de altas prestaciones que desafía a la gama alta por 2.499 euros. (Copiloto)José Manuel Nieves
Madrid
09/09/2026 a las 10:10h.«Las bicicletas son para el verano», decía el título de la célebre obra teatral de Fernando Fernán Gómez, llevada posteriormente al cine. Sin embargo, ... y con permiso del autor, desde el área de tecnología de ABC nos atrevemos a enmendarle la plana: dadas las olas de calor cada vez más fuertes y frecuentes que asolan nuestras épocas estivales, las bicicletas ya no son para el verano, (pese a los auténtico héroes que las siguen usando bajo la canícula) sino más bien para épocas más frescas, como el otoño.
Dicho lo cual, nos hemos subido a la ENGWE MapFour Ray Pro, una bicicleta eléctrica urbana de altas prestaciones que promete cambiar las reglas del juego en la movilidad urbana. Pero antes de entrar en materia, es justo situar a la marca en nuestro mercado.
Porque ENGWE no es una marca fantasma que envíe sus productos desde la otra punta del mundo sin garantía ni asistencia alguna. Todo lo contrario. En España la firma cuenta con una red consolidada, que opera a través de distribuidores oficiales autorizados algunos de los cuales cuentan con talleres físicos . Esto garantiza repuestos, soporte técnico real y, lo que es mejor, tiempos de envío que oscilan entre los 2 y los 10 días desde almacenes locales.
Diseño y materiales: el lujo del carbono
Al sacar la Ray Pro de su caja (que por cierto, incluye extras muy de agradecer como guardabarros, portaequipajes trasero, herramientas de montaje y luces), lo primero que impacta es su cuadro. Está fabricado íntegramente en fibra de carbono, un material reservado habitualmente para el ciclismo deportivo de alta competición o para e-bikes que duplican el precio de esta. El uso del carbono no es un mero capricho estético: aporta una rigidez estructural envidiable, absorbe las microvibraciones del asfalto mucho mejor que el aluminio y es totalmente resistente a la corrosión.
En la báscula, la bicicleta arroja un peso de 21,2 kilos (con la batería incluida). Si bien no es un peso pluma en el mundo del ciclismo tradicional, dentro del sector de las bicicletas eléctricas urbanas es una cifra más que competitiva, especialmente si tenemos en cuenta la robustez de sus componentes y el sistema de propulsión que esconde.
Motor central y sensor de par
Aquí es donde debemos hacer especial hincapié, porque la Ray Pro justifica su apellido «Pro» precisamente gracias a su apartado mecánico. De hecho, renuncia al clásico y económico motor de buje trasero para integrar un motor central Ananda de 250 W. Para los menos iniciados, un motor central (Mid-Drive) transmite la fuerza directamente a la transmisión de la bicicleta, imitando el funcionamiento de los sistemas de alta gama de marcas como Bosch o Yamaha.
Esto se traduce en un par motor espectacular de 80 Nm. Durante nuestras pruebas en las cuestas más empinadas de la ciudad, la bicicleta ha demostrado un comportamiento soberbio. El fabricante asegura que puede superar pendientes de hasta 10 grados (un 17-18 % de desnivel), y damos fe de que las sube sin despeinarse.
Pero la potencia no es nada sin control, y ahí entra en juego el sensor de par. A diferencia de los sensores de cadencia baratos que te empujan de golpe al dar pedales, el sensor de par lee la fuerza real que tus piernas aplican sobre ellos. El resultado es una aceleración inmediata pero extremadamente suave y una conducción muy natural. Sientes que tienes las piernas de un ciclista olímpico, no que vas montado en una moto. Además, este sistema optimiza enormemente el consumo de energía. La asistencia corta de manera imperceptible al alcanzar los 25 km/h, cumpliendo estrictamente con la normativa europea EN 15194.
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