Puede regresar nueve años después de fugarse tras avalar el TC el perdón y anular el Supremo la orden de arresto
Regala esta noticia Añádenos en Google Carles Puigdemont. (Afp)Barcelona Waterloo
06/10/2026 Actualizado a las 21:37h.Carles Puigdemont ... el 31 de octubre de 2017 compareciera ante la prensa internacional en Bruselas tras haberse fugado de la Cataluña que acababa de celebrar el referéndum ilegal del 1-O y había amenazado, de la mano de su Gobierno, con separarse de la España constitucional, el expresident y El hasta ayer prófugo de la justicia española no aclara sus planes, pero se jacta de «haber ganado» a los poderes del Estado Se mantiene así la gran incógnita de cuándo cruzará de nuevo la frontera, esta vez ya sin riesgo a ser arrestado, y el impacto que tendrá ese retorno al que los suyos otorgarán un fuerte valor simbólico en un momento de retroceso en las encuestas de Junts por el auge de Aliança Catalana, aunque la formación islamófoba y separatista no va a concurrir a las generales del 29-N. Con su entorno avanzando que no dará un paso fuera de su autoexilio en Waterloo hasta tener definitivamente atada la amnistía, Puigdemont compareció a media tarde en la localidad belga, para proclamar que lo decidido por los tribunales españoles tras casi una década de pulso solo puede verse como una victoria del independentismo sobre «los poderes públicos españoles» que aplicaron el artículo 155 de la Constitución y que han «perseguido» penalmente a los responsables de la intentona separatista desde entonces. Once meses después de haber roto su alianza con Sánchez construida sobre la ley que exonera a los encausados por el 'procés' y apenas a los cuatro días de haber precipitado el fina de la legislatura al tumbar al presidente los 'decretos Maricarmen' en el Congreso, el líder de Junts se reafirmó en deslegitimación del Estado español y sin reconocimiento a las cesiones del Gobierno en la legislatura ahora finquitada. Una lectura, la de la presunta victoria del secesionismo, compartida con el líder de ERC -y ex vicepresidente de aquel Govern de 2027-, Oriol Junqueras, con quien ha mantenido un tira y afloja paralelo desde que él su fugó y el republicano purgó cárcel antes de ser indultado por Sánchez. Pese a la expectación creada, Puigdemont no aclaró ni cuándo y cómo se producirá su regreso. Un retorno que tendrá un inevitable impacto sobre la campaña electoral. Lo único que confirmó su número dos, Jordi Turull, es que no será candidato a estas generales. Y que el retorno, cuando se produzca, será un revulsivo para un partido que sufre la fuga de votantes hacia Aliança. A la espera de que el Supremo termine de ejecutar la amnistía, el líder juntero no regresará hasta que se haya completado ese trámite. El argumento, señalan los suyos, es que Puigdemont quiere volver como «presidente legítimo» -fue removido en aplicación del artículo 155 por el Gobierno entonces de Mariano Rajoy en puertas de su fuga- y presentar su exoneración no solo como un perdón penal, sino como la revisión y corrección de todo lo hecho por el Estado para evitar la secesión. De ahí que afeara tanto el ya celebérrimo «quien pueda hacer que haga» de José María Aznar como la promesa de Sánchez de que lo devolvería detenido a España, aunque luego el líder socialista se desdijera para poder conquistar su investidura más difícil. Puigdemont siempre ha sostenido que podría haber regresado antes, acogiéndose a «soluciones personales» que le habrían ofrecido supuestamente desde el PSOE con la mediación de Santos Cerdán, pero que «el exilio» tenía sentido como estrategia política «en defensa de la institución de la Generalitat». Como hizo, según compara, Josep Tarradellas tras la Guerra Civil española. Junts, sin un gesto hacia Sánchez, clama de nuevo por la independencia y Junqueras incide en otro referéndum Más allá del freno de Puigdemont a su eventual retorno, el independentismo acogió con euforia la decisión adoptada por el Constitucional. Y tanto Junts como ERC coinciden, además, en que esta sentencia «pone fin a la represión» pero no al «conflicto entre Cataluña y el Estado». Pero el trascendental día también evidenció la enorme distancia entre republicanos y junteros, que intentan patrimonializar el supuesto triunfo del independentismo. Mérito de ERC y sus pactos con el PSOE para Oriol Junqueras, «victoria de Puigdemont y del exilio» para los de Junts. Turull abundó en la teoría de «la tentación de buscar una solución personal» que habrían superado Puigdemont y los también fugados Toni Comin y Lluís Puig. «Han ganado en Europa y han ganado al Estado Español», sentenció el secretario general de Junts. Para Junqueras, sin embargo, el mérito es de Esquerra, que hace seis años inició el camino concluido este martes por el Constitucional al auspiciar el primer proyecto de ley de amnistía. El republicano recordó las críticas sufridas por su formación tras su apuesta por «la negociación política y jurídica» con los socialistas, para dejar claro que, sin esa apuesta, los líderes independentistas condenados por el Supremo no habrían salido de prisión, ni se habrían aprobado los indultos y la reforma del Código Penal para eliminar la sedición, ni habría llegado la ley de amnistía. Pero todo ello, avisó, «no resuelve el conflicto político entre Cataluña y el Estado español», remató, con una frase casi calcada a la utilizada minutos después por Turull. «La siguiente etapa es volver a la política y construir las condiciones para que Cataluña pueda decidir su futuro»; esto es, para la celebración de un nuevo referéndum de independencia, aseguró Junqueras, quien dejó claro además que «el siguiente paso es recuperar el derecho a decidir». Turull fue más allá, al asegurar que «el conflicto solo se solucionará el día en que los catalanes podamos ser un estado en forma de república». Como Tarradellas