Gran parte de nuestro cuerpo necesita líquido para funcionar óptimamente. Tenerlo bien hidratado resulta crucial y por ello nos resulta tan gratificante beber cuando tenemos sed. No hay opción más saludable que hacerlo con agua. ¿Pero de qué tipo: del grifo o embotellada; filtrada o mineral?
Alejandro Ricós
Domingo, 11 de enero 2026, 07:07
Funciona como medio en el que se disuelven los líquidos corporales y transporta nutrientes hasta las células para producir energía.
Es fundamental para que los riñones filtren los desechos del cuerpo y los expulsen a través de la orina. También contribuye a la eliminación de toxinas a través del sudor.
Una buena hidratación preserva la elasticidad, suavidad y tono de la piel mejorando su apariencia general, previniendo el envejecimiento prematuro (arrugas y líneas finas) y protegiéndola de daños
Permite regular la temperatura corporal a través de la evaporación del sudor, que enfría la piel al disipar calor, y mediante su alta capacidad calorífica, que permite al cuerpo absorber y transportar calor de manera uniforme
Mantiene hidratado el cerebro para garantizar su pleno rendimiento ya que este está compuesto mayoritariamente por agua.
Ayuda a la normalización de la tensión arterial permitiendo que la sangre fluya mejor manteniendo los vasos sanguineos lubricados.
Produce las reacciones de hidrólisis en la digestión, es decir, la descomposición de las moléculas grandes de los alimentos en otras más pequeñas que puedan ser absorvidas por el cuerpo.
Funciona como sostén, lubricante y amortiguador en las articulaciones protegiendo y reduciendo la fricción entre los huesos, manteniendo los cartílagos nutridos y previniendo la rigidez muscular
AUX STEP FOR JS
La presencia de agua en nuestro cuerpo representa casi dos terceras partes de nuestro cuerpo. Resulta así tan importante que sin beber no podríamos sobrevivir más allá de tres o cuatro días. Sin embargo, este porcentaje puede variar según nuestra edad y sexo. Las mujeres tienen más tejido adiposo (más cantidad de grasa en el cuerpo) que los hombres, por lo que su porcentaje de agua en edad adulta, en general, es menor que el de los hombres.
70-80%
60-70%
A partir de 1 año
Recién nacidos
>50%
50-65%
Ancianos
Adultos
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A partir de 1 año
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A partir de 1 año
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Ancianos
Adultos
La cantidad de agua tampoco se distribuye igual a lo largo del cuerpo. Los diferentes órganos y tejidos que lo componen tienen unas necesidades de líquido variables dependiendo de su composición y la función fisiológica que desarrollan. Así, resulta posible establecer los distintos porcentajes de agua aproximados que alberga cada uno de ellos.
80-90%
Sangre
75-85%
Cerebro
85%
Pulmones
70-80%
Corazón,
higado
y riñones
70-75%
70-75%
Músculos
Piel
22%
Huesos
80-90%
Sangre
75-85%
Cerebro
85%
Pulmones
70-80%
Corazón,
higado
y riñones
70-75%
70-75%
Músculos
Piel
22%
Huesos
80-90%
Sangre
75-85%
85%
Pulmones
Cerebro
70-80%
Corazón,
higado
y riñones
70-75%
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Músculos
Piel
22%
Huesos
80-90%
Sangre
75-85%
85%
Pulmones
Cerebro
70-80%
Corazón,
higado
y riñones
70-75%
70-75%
Músculos
Piel
22%
Huesos
El agua no es solo vital para los humanos. También lo es para la existencia y pervivencia del resto de seres vivos, el equilibrio de los ecosistemas y la regulación del clima en nuestro planeta. El agua en la Tierra se mantiene gracias al movimiento continuo al que se ve sometida por el efecto de la energía solar en el llamado ciclo del agua o hidrológico que incluye evaporación, condensación, precipitación, escorrentía (flujo superficial) e infiltración (agua subterránea), permitiendo que el agua transite entre océanos, tierra y atmósfera en estados líquido, sólido y gaseoso.
2
3
4
1
Evaporación
1
El sol calienta las superficies acuáticas
y el aire se eleva tras cargarse de calor
y humedad. En esta misma fase
estarían incluidas la transpiración
y sudoración de los seres vivos
y la sublimación que se produce
en la superficie de los glaciares
Condensación
2
El aire cálido y húmedo elevado se
enfría y el vapor de agua se condensa
en pequeñas gotas de agua o cristales
de hielo alrededor de partículas
diminutas en la atmósfera, como polvo
o sal, creando las nubes
Precipitación
3
Conforme las gotas de agua se enfrían
y condensan, crecen de tamaño y
acaban cayendo debido a su peso,
produciéndose las lluvias
Recolección
4
El agua regresa a la superficie y por
medio de la gravedad y la topografía
se escurre hacia los ecosistemas
acuáticos superficiales o se filtra
hacia terrenos subterráneos
3
2
4
1
Evaporación
1
El sol calienta las superficies acuáticas y el aire
se eleva tras cargarse de calor y humedad
En esta misma fase estarían incluidas la
transpiración y sudoración de los seres vivos
y la sublimación que se produce
en la superficie de los glaciares
Condensación
2
El aire cálido y húmedo elevado se enfría
y el vapor de agua se condensa en pequeñas
gotas de agua o cristales de hielo alrededor
de partículas diminutas en la atmósfera,
como polvo o sal, creando las nubes
Precipitación
3
Conforme las gotas de agua se enfrían
y condensan, crecen de tamaño y acaban
cayendo debido a su peso, produciéndose
las lluvias
Recolección
4
El agua regresa a la superficie y por medio
de la gravedad y la topografía se escurre
hacia los ecosistemas acuáticos superficiales
o se filtra hacia terrenos subterráneos
Condensación
El aire cálido y húmedo elevado se enfría
y el vapor de agua se condensa en
pequeñas gotas de agua o cristales de
hielo alrededor de partículas diminutas
en la atmósfera, como polvo o sal,
creando las nubes
Precipitación
Conforme las gotas de agua
se enfrían y condensan, crecen
de tamaño y acaban cayendo
debido a su peso, produciéndose
las lluvias
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Evaporación
Recolección
El sol calienta las superficies
acuáticas y el aire se eleva tras
cargarse de calor y humedad
En esta misma fase
estarían incluidas la transpiración
y sudoración de los seres vivos
y la sublimación que se produce
en la superficie de los glaciares
El agua regresa a la superficie y por medio
de la gravedad y la topografía se escurre
hacia los ecosistemas acuáticos superficiales
o se filtra hacia terrenos subterráneos
Condensación
El aire cálido y húmedo elevado se enfría
y el vapor de agua se condensa en
pequeñas gotas de agua o cristales de
hielo alrededor de partículas diminutas
en la atmósfera, como polvo o sal,
creando las nubes
Precipitación
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Conforme las gotas de agua
se enfrían y condensan, crecen
de tamaño y acaban cayendo
debido a su peso, produciéndose
las lluvias
Evaporación
El sol calienta las superficies
acuáticas y el aire se eleva tras
cargarse de calor y humedad
En esta misma fase
estarían incluidas la transpiración
y sudoración de los seres vivos
y la sublimación que se produce
en la superficie de los glaciares
4
Recolección
El agua regresa a la superficie y por medio
de la gravedad y la topografía se escurre
hacia los ecosistemas acuáticos superficiales
o se filtra hacia terrenos subterráneos
1
El agua constituye el componente más abundante de la superficie terrestre. Casi en su totalidad es la que forma los mares y océanos, un agua que es sumamente salada por las sales y minerales disueltas en ella proveniente, por un lado, de la erosión de las rocas que durante millones de años ha sido transportada a través de los ríos, y, por otro lado, por la presencia de sodio o cloro surgido de la actividad volcánica submarina. Además hay que tener en cuenta que cuando el agua del mar se evapora las sales se quedan incrementando todavía más su salinidad, una de las principales razones por las que no es apta para el consumo humano.
71%
El
(1.386 km3)
de la superficie terrestre es agua
Solo el
2,5%
es agua dulce
97,5%
es agua salada
¿Dónde está localizada el agua dulce?
68,7%
en zonas polares
1,2%
en superficie
30,1%
en acuíferos
subterráneos
69%
permafrost o suelo
congelado
en latitudes polares
20,9%
lagos
3,8%
humedad del suelo
3%
atmósfera, en forma
de vapor de agua
2,6%
humedales y zonas
pantanosas
0,49%
ríos
0,26%
en los seres vivos
Se calcula que
aproximadamente
solo el
0,007%
del agua dulce
es agua POTABLE,
es decir, apta para
el consumo humano
71%
(1.386 km3)
El
de la superficie terrestre es agua
Solo el
2,5%
es agua dulce
97,5%
es agua salada
¿Dónde está localizada
el agua dulce?
68,7%
en zonas polares
1,2%
en superficie
30,1%
en acuíferos
subterráneos
69%
permafrost o suelo
congelado
en latitudes polares
20,9%
lagos
3,8%
humedad del suelo
3%
atmósfera, en forma
de vapor de agua
2,6%
humedales y zonas
pantanosas
0,49%
ríos
0,26%
en los seres vivos
Se calcula que
aproximadamente
solo el
0,007%
del agua dulce
es agua POTABLE,
es decir, apta para
el consumo humano
71%
(1.386 km3)
El
de la superficie terrestre es agua
Solo el 2,5%
es agua dulce
97,5% es agua salada
¿Dónde está localizada
el agua dulce?
68,7%
en zonas polares
1,2%
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en superficie
en acuíferos
subterráneos
69%
permafrost o suelo congelado
en latitudes polares
20,9%
lagos
Se calcula que
aproximadamente
solo el
0,007%
del agua dulce
es agua POTABLE,
es decir, apta para
el consumo humano
3,8%
humedad del suelo
3%
atmósfera, en forma
de vapor de agua
2,6%
humedales y zonas
pantanosas
0,49%
ríos
0,26%
en los seres vivos
71%
(1.386 km3)
El
de la superficie terrestre es agua
¿Dónde está localizada
el agua dulce?
Solo el 2,5%
es agua dulce
97,5% es agua salada
68,7%
en zonas polares
1,2%
30,1%
en superficie
en acuíferos
subterráneos
69%
permafrost o suelo congelado en latitudes polares
20,9%
lagos
3,8%
humedad del suelo
3%
atmósfera, en forma de vapor de agua
2,6%
humedales y zonas pantanosas
Se calcula que aproximadamente solo el
0,007%
del agua dulce es agua POTABLE,
es decir, apta para el consumo humano
0,49%
ríos
0,26%
en los seres vivos
El agua para consumo humano
El agua califica como potable o apta para consumo humano cuando no contiene ningún tipo de microorganismo, parásito o sustancia en una cantidad o concentración que pueda suponer un riesgo para la salud y además que además cumpla con unos valores paramétricos microbiológicos y químicos especificados por ley.
El agua del mar no cumple ninguno de estos requisitos: su alta concentración de sal obligaría a los riñones a usar más agua dulce para eliminar ese exceso, provocando una deshidratación severa, vómitos, diarrea y, en casos graves, daño renal, cardíaco e incluso la muerte. Además, contiene microorganismos, bacterias y patógenos que pueden causar enfermedades gastrointestinales o infecciones.
Otro aspecto a tener en cuenta en la potabilidad del agua es el llamado ph, una medida que determina su acidez o alcalinidad. Mantenerlo en unos valores aptos y estables garantiza la seguridad de su consumo y evita posibles problemas graves que la hagan tóxica. Su desajuste también puede influir en los organismos y microorganismos que viven en ella.
Para medir el ph se usa una escala logarítmica que va desde el 0 hasta el 14, siendo 7 su valor neutro, en la que cada punto representa un cambio de diez veces esa acidez. Es decir, el 1 es diez veces más ácido que el 2.
Ácido
1
2
3
4
5
6
6,5-8,5
7
Rango de pH ideal
para el agua potable
según la Organización
Mundial de la Salud
(OMS)
8
9
10
11
12
13
14
Alcalino
Ácido
1
2
3
4
5
6
6,5-8,5
7
Rango de pH ideal
para el agua potable
según la Organización
Mundial de la Salud
(OMS)
8
9
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13
14
Alcalino
Rango de pH ideal para el agua potable
según la Organización Mundial de la Salud (OMS)
6,5-8,5
1
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3
4
5
6
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8
9
10
11
12
13
14
Ácido
Alcalino
13
6
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4
3
1
5
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2
9
10
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11
8
6,5-8,5
Ácido
Alcalino
Rango de pH ideal para el agua potable según la Organización Mundial de la Salud (OMS)
Un ph bajo (ácido) puede hacer que el agua sea corrosiva para las tuberías, lo que puede provocar la lixiviación de metales pesados como el plomo, afectando a la salud. Por el contrario un ph alto (alcalino) no suele ser perjudicial para la salud, pero puede afectar al sabor del agua (sabor amargo) y provocar incrustaciones en las tuberías y electrodomésticos. El agua del grifo en la mayor parte de España suele ser ligeramente alcalina, con un pH que oscila entre 7 y 8. El agua natural puede tener un ph ligeramente ácido o alcalino dependiendo de los minerales disueltos que contenga.
A grandes rasgos estas serían las características que debería cumplir el agua que consumimos los humanos:
Limpia y segura
No solo para su consumo directo sino también para su uso en la producción de otros alimentos. No puede presentar ningún riesgo de contraer cualquier enfermedad. Para ello se deben realizar análisis exhaustivos.
Incolora
Ha de ser transparente, aunque a veces, la del grifo concretamente, pueda parecer blanquecina por el cloro.
Inodora
No puede incluir nada en su composición que pueda generar olor.
Insípida
No puede tener sabor. Si lo tiene, es que existe algún elemento en la composición que lo está generando. Ello puede no resultar nocivo en caso del agua mineral natural.
Carecer de elementos en suspensión
No puede presentar turbiedad alguna, salvo aquella que provoque en el agua del grifo la presión de las tuberías. En este caso, deberá desaparecer enseguida.
Libre de contaminantes
Orgánicos, inorgánicos o radiactivos, evidentemente.
Equilibrada
Debe mantener una proporción determinada de gases y sales inorgánicas disueltas.
Hoy en día el agua para consumo humano llega a nosotros básicamente de dos formas: embotellada o canalizada a través de una red de abastecimiento.
El agua del grifo es la que se distribuye a través de las redes públicas de abastecimiento de agua y al saneamiento que ha recibido previamente una serie de tratamientos físico-químicos conocidos como proceso de potabilidad que se llevan a cabo en las plantas potabilizadoras de agua que garantizan su seguridad y salubridad para su consumo.
Captación
Desde fuentes
de aguas naturales
como ríos, lagos
o embalses
Durante su transporte
se filtra a través
de rejas que van reteniendo
los residuos más grandes
Coagulación
Eliminación de algas, plancton
y otros tipos de sustancias
Sedimentación
Elimina los
flóculos mediante
la acción de
la gravedad
Filtración
El agua pasa a través de
un filtro o un medio poroso
para reducir la turbidez del agua
y quistes de organismos parásitos
Desinfección
Análisis
Eliminación
de patógenos
Almacenamiento
Distribución
Captación
Desde fuentes
de aguas naturales
como ríos, lagos
o embalses
Durante su transporte
se filtra a través
de rejas que van reteniendo
los residuos más grandes
Coagulación
Con este tratamiento se eliminan las algas,
el plancton y otros tipos de sustancias
Sedimentación
Elimina los
flóculos mediante
la acción de
la gravedad
Filtración
El agua pasa a través de un filtro
o un medio poroso con el objetivo
de reducir la turbidez del agua
y quistes de organismos parásitos
Desinfección
Análisis
Eliminación
de patógenos
Almacenamiento
Distribución
Durante su transporte
se filtra a través
de rejas que van reteniendo
los residuos más grandes
Sedimentación
Captación
Desde fuentes
de aguas naturales
como ríos, lagos
o embalses
Elimina los
flóculos mediante
la acción de
la gravedad
Coagulación
Con este tratamiento se eliminan las algas,
el plancton y otros tipos de sustancias
Filtración
Desinfección
Eliminación
de patógenos
El agua pasa a través de un filtro
o un medio poroso con el objetivo
de reducir la turbidez del agua
y quistes de organismos parásitos
Análisis
Almacenamiento
Distribución
Desinfección
Durante su transporte
se filtra a través
de rejas que van reteniendo
los residuos más grandes
Sedimentación
Almacenamiento
Captación
Desde fuentes
de aguas naturales
como ríos, lagos
o embalses
Elimina los
flóculos mediante
la acción de
la gravedad
Coagulación
sedimentación
Eliminación
de patógenos
Filtración
Análisis
Con este tratamiento
se eliminan las algas,
el plancton y otros
tipos de sustancias
El agua pasa a través de un filtro
o un medio poroso con el objetivo
de reducir la turbidez del agua
y quistes de organismos parásitos
Distribución
El agua embotellada puede ser filtrada o natural. Las primeras son las llamadas aguas potables preparadas que son sometidas a tratamientos autorizados fisicoquímicos necesarios para que reúnan las características aptas de potabilidad y que pueden provenir en origen de un manantial, de captación o incluso de abastecimiento público.
Las naturales tienen origen en un estrato o yacimiento subterráneo y brotan de un manantial natural o perforado. Son aguas seguras y que contienen una serie de minerales que las caracterizan. Si estas caracteristicas organolépticas y químicas pueden variar con el tiempo por su interacción con el terreno son denominadas 'aguas de manantial'. En cambio si son totalmente puras y estables, porque el acuífero donde están está totalmente protegido contra todo riesgo de contaminación, se denominan 'aguas minerales naturales'.
El agua 'mineral natural'
Muchos son los beneficios que se le atribuyen al agua mineral natural debido a su peculiar e inocua composición mineral. Esta puede conocerse a través del llamado 'residuo seco' cuya ingesta presupone los efectos beneficiosos para nuestro cuerpo que también generan esos elementos a través de otros alimentos que los contienen.
El residuo seco es la cantidad de minerales disueltos en el agua tras evaporar un litro de agua a 180º centígrados. Se mide en miligramos por litro y según esa cantidad el agua mineral puede ser de mineralización muy débil, débil, media o fuerte.
menos residuo seco
Mejores para el consumo diario
Sabor más ligero
Preparación de alimentos infantiles
Ideales para dietas bajas en sodio
Facilitan la diuresis
De mineralización MUY DÉBIL
Menos de 50 mg/l
De mineralización DÉBIL
Entre 50 y 500 mg/l
De mineralización MEDIA
Entre 500 y 1.500 mg/l
De mineralización FUERTE
Más de 1.500 mg/l
Sabor más pronunciado
Para reponer electrolitos
tras un ejercicio intenso
Menos recomendables con
hipertensión o problemas renales
menos residuo seco
menos residuo seco
Más adecuadas para el consumo diario
Sabor más ligero
Preparación de alimentos infantiles
Ideales para dietas bajas en sodio
Facilitan la diuresis
De mineralización MUY DÉBIL
Menos de 50 mg/l
De mineralización DÉBIL
Entre 50 y 500 mg/l
De mineralización MEDIA
Entre 500 y 1.500 mg/l
De mineralización FUERTE
Más de 1.500 mg/l
Sabor más pronunciado
Para reponer electrolitos
tras un ejercicio intenso
Menos recomendables con hipertensión
o problemas renales
menos residuo seco
De mineralización MUY DÉBIL
Más adecuadas para el consumo diario
Sabor más ligero
Menos de 50 mg/l
Preparación de alimentos infantiles
De mineralización DÉBIL
Ideales para dietas bajas en sodio
Facilitan la diuresis
Entre 50 y 500 mg/l
De mineralización MEDIA
Sabor más pronunciado
Entre 500 y 1.500 mg/l
Para reponer electrolitos
tras un ejercicio intenso
De mineralización FUERTE
Menos recomendables con hipertensión
o problemas renales
Más de 1.500 mg/l
De mineralización MUY DÉBIL
De mineralización MEDIA
De mineralización FUERTE
De mineralización DÉBIL
Entre 500 y 1.500 mg/l
Más de 1.500 mg/l
Menos de 50 mg/l
Entre 50 y 500 mg/l
Más adecuadas para el consumo diario
Sabor más pronunciado
Sabor más ligero
Para reponer electrolitos
tras un ejercicio intenso
Preparación de alimentos infantiles
Menos recomendables con hipertensión
o problemas renales
Ideales para dietas bajas en sodio
Facilitan la diuresis
Cada agua mineral natural es única y por ello se clasifican por los minerales predominantes en su composición; la fomulación que conforma ese 'adn' químico que las diferencia del resto. Según la mayor o menor presencia de estos elementos podemos hablar de distintos tipos de agua, una etiqueta que solo nos indica la mayor presencia de un componente; una cantidad que a pesar de lo que se publicite resulta cuantitativamente insuficiente para presuponerle los mismos beneficios atribuidos a ese mineral u oligoelemento cuando alcanza la cantidad diaria requerida (RDA) por nuestro organismo. Para alcanzar esas ventajas saludables únicamente a través del agua sería necesario un volumen imposible de ingerir diariamente.
¿Cómo sabemos qué elementos contiene el agua mineral que bebemos? A través de su etiqueta, ya que por ley las aguas minerales naturales (prácticamente el 98% de las embotelladas) tienen que incluir obligatoriamente, además de su procedencia (manantial), su composición química.
Bicarbonatadas
Contienen más de 600 mg/litro de bicarbonatos
Facilitan la digestión y neutralizan la acidez del estómago
Cálcicas
Más de 150 mg/L de calcio (RDA: entre 800 y 1.200 mg/l). Un litro de leche ya tiene aproximadamente 1.200 mg/l de calcio
El calcio se encuentra (en un 99%) en los huesos y dientes
Este mineral también tiene efectos positivos en los sistemas nervioso, muscular y sanguíneo
Magnésicas
Contienen más de 50 mg/L de magnesio (RDA: entre 270 y 300 y algo superiores en embarazadas y madres lactantes)
El magnesio ayuda a fijar el calcio y el fósforo en huesos y dientes
Combinado con sulfato, el magnesio actúa sobre el sistema digestivo, estimula los movimientos intestinales y combate el estreñimiento
Se publicitan como recomendables para patologías ginecológicas, como el síndrome premenstrual, el climaterio y la osteoporosis postmenstrual
Sódicas
Las que contienen más de 200 mg/l de sodio (RDA: 1.500 mg/l)
Si el sodio se asocia con bicarbonato resultan adecuadas para mujeres con menopausia. Algunos estudios indican que aumenta la sensibilidad a la insulina.
Si tienen menos de 20 mg/l se llaman hiposódicas o más comúnmente 'bajas en sodio' y están generalmente indicadas para la preparación de alimentos infantiles, controlar y reducir la presión arterial alta (hipertensión), minimizar la retención de líquidos (edema) y proteger la salud del corazón y los riñones. Son habitualmente recomendadas para personas con hipertensión, insuficiencia cardíaca, problemas renales o aquellos que son sensibles a los efectos negativos del exceso de sodio.
Fluoradas
Contienen más de 1 mg/L de fluoruros (RDA: entre 2 y 4 mg/l)
Aunque mejoran la solidez de los tejidos óseos y previenen la caries puede resultar perjudicial y provocar anomalías dentinarias o fluorosis si su consumo es excesivamente alto.
Si su concentración de flúor es superior a 1,5 mg/l no es adecuada para el consumo regular de los lactantes y niños menores de siete años
Ferruginosas
Tienen más de 1 mg/l de hierro (RDA: entre 10 y 15 mg/l; 30 en embarazadas)
Existen dos tipos, las que contienen bicarbonato (tienen el pH alto y poco arsénico: beneficiosas para el sistema digestivo y las afecciones hepáticas) y las que tienen sulfato (ricas en arsénico y con un pH muy bajo: útiles para la depuración, estados anémicos)
También se usan en inmersiones para tratar afecciones musculares, de piel y respiratorias
Carbónicas o con gas
Con más de 250 mg/L de anhídrido carbónico natural o añadido
Estimulan el apetito y facilitan la digestión
En España el Real Decreto 1798/2010, de 30 de diciembre, por el que se regula la explotación y comercialización de aguas minerales naturales y aguas de manantial envasadas para consumo humano, define de forma precisa las aguas minerales naturales como «aquellas microbiológicamente sanas que tengan su origen en un estrato o yacimiento subterráneo y que broten de un manantial o puedan ser captadas artificialmente mediante sondeo, pozo, zanja o galería, o bien, la combinación de cualquiera de ellos» . Éstas, añaden, pueden distinguirse claramente de las restantes aguas de consumo por su naturaleza (caracterizada por su contenido en minerales, oligoelementos y otros componentes y, en ocasiones, por determinados efectos), por su constancia química (sin cambios), y por su pureza original, «características estas que se han mantenido intactas, dado el origen subterráneo del agua que la ha protegido de forma natural de todo riesgo de contaminación».
1
5
6
2
3
7
4
Agua mineral natural
1
Agua de lluvia
Agua mineral natural
2
Filtración natural
3
Mineralización natural
4
Manantial subterráneo protegido
de cualquier contaminación
5
El agua se envasa directamente
del manatial sin tratamientos
químicos ni microbiológicos
6
Llega a las redes de distribución
y al consumidor con toda su
pureza y calidad natural
7
Área protegida de cualquier
contaminación superficial
1
5
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4
Agua mineral natural
1
Agua de lluvia
2
Filtración natural
3
Mineralización natural
4
Manantial subterráneo protegido de cualquier
contaminación
5
El agua se envasa directamente del manatial
sin tratamientos químicos ni microbiológicos
6
Llega a las redes de distribución y al
consumidor con toda su pureza y calidad natural
7
Área protegida de cualquier contaminación
superficial
El agua se envasa directamente
del manatial sin tratamientos
químicos ni microbiológicos
Agua de lluvia
Filtración natural
del agua
Llega a las redes
de distribución y a
los consumidores
con toda su pureza
y calidad natural
Mineralización
natural del agua
Manantial
subterráneo
protegido
de cualquier
contaminación
Agua mineral natural
Área protegida de cualquier
contaminación superficial
El agua se envasa directamente
del manatial sin tratamientos
químicos ni microbiológicos
Agua de lluvia
Llega a las redes
de distribución
y a los consumidores
con toda su pureza
y calidad natural
Filtración natural del agua
Mineralización natural del agua
Manantial subterráneo
protegido de cualquier
contaminación
Área protegida
de cualquier
contaminación
superficial
Agua mineral natural
La principal diferencia entre el agua
mineral natural y el agua de manantial es
que la primera debe mantener constante
su composición físico-química, mientras
que la segunda no lo requiere.
Según los datos de la Asociación de Aguas minerales de España (Aneabe) actualmente el consumo de agua mineral se sitúa en torno a 139 litros anuales per cápita. De hecho, según el último Informe de Consumo Alimentario en España (MAPA), el agua mineral sigue siendo la bebida más consumida por los españoles: representa el 47% de los litros consumidos del segmento de bebidas envasadas comercializadas.
6.780 millones de litros
envasaron las compañías de agua mineral en 2023
España cuenta con algo más de un centenar de aguas minerales declaradas por las autoridades, cada una de ellas con unas características y propiedades únicas gracias a la gran diversidad geográfica de los manantiales y que sin embargo representan, tan solo, el 0,03% de los recursos hídricos subterráneos disponibles en nuestro país. Este sería el mapa de los acuíferos españoles de donde emanan.
Mapa de ManantialesA modo de conclusión podemos afirmar que beber agua además de ser imprescindible también es una cuestión de gusto y como tal cada uno puede tener sus preferencias. Que sea del grifo, filtrada o mineral natural, no importa desde el punto de vista saludable porque no existen las suficientes evidencias científicas que justifiquen un consumo preferente de unas frente a otras... Siempre y cuando no entremos, en el caso del agua embotellada, en los posibles efectos nocivos del plástico, pero esto ya es otra cuestión. Lo verdaderamente importante es tener nuestro organismo lo suficientemente hidratado para que funcione óptimamente y, sin duda alguna, no existe mejor mecanismo para conseguirlo que bebiendo agua potable.
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