Cortar el suministro de agua, gas y electricidad, no utilizar el ascensor, alejarse de ventanas y lámparas y, siempre que sea posible, mantener la calma. Estas son algunas de las principales recomendaciones de las autoridades tras el terremoto registrado hoy en Granada, que buscan responder a una pregunta clave: «¿Sabes qué hacer en caso de terremoto?»
El terremoto de magnitud 4,8 con epicentro en Gójar sacude la provincia de Granada tras el temblor registrado el pasado sábado. Tras el seísmo, Protección Civil y el Instituto Geográfico Nacional difunden una serie de recomendaciones para saber cómo actuar antes, durante y después de un terremoto.
Antes del terremoto: preparación y prevención
«Estar preparado es clave para afrontar este tipo de emergencias», recuerda Protección Civil. Entre sus recomendaciones se encuentra fijar correctamente las estanterías y las lámparas y evitar colocar objetos pesados en lugares elevados que puedan caer durante un temblor.
También es aconsejable disponer de un botiquín de primeros auxilios y preparar un kit de emergencia que incluya linternas, un silbato, una radio con pilas, un extintor, agua embotellada y alimentos no perecederos.
El Instituto Geográfico Nacional aconseja, además, identificar previamente las zonas seguras y las salidas de emergencia de la vivienda, el colegio o el lugar de trabajo, así como tener localizados los teléfonos de emergencia.
Durante el terremoto: protegerse y evitar riesgos
Si el terremoto sorprende a una persona en el exterior, lo más recomendable es dirigirse a un espacio abierto, alejándose de edificios, semáforos, farolas, tendidos eléctricos y árboles.
En el interior de un edificio, hay que mantenerse alejado de ventanas, lámparas y muebles que puedan caer. Lo aconsejable es refugiarse bajo una mesa o mueble resistente o situarse junto a un muro estructuralmente seguro.
Cuando sea posible hacerlo sin ponerse en peligro, se debe cerrar el suministro de agua, gas y electricidad. Si es necesario evacuar el edificio, hay que utilizar siempre las escaleras y nunca el ascensor.
Si el terremoto sorprende al volante, las autoridades recomiendan detener el vehículo en un lugar seguro, preferiblemente en una zona abierta y alejada de edificios. Después, hay que encender las luces de emergencia y permanecer dentro del vehículo hasta que pase el peligro.
En lugares donde se concentre un gran número de personas, como instalaciones deportivas, centros comerciales o espacios de ocio, se recomienda proteger la cabeza y los brazos y, si es posible, refugiarse debajo de asientos o mesas.
Las personas que utilizan silla de ruedas deben frenarla en un lugar seguro y protegerse la cabeza con los brazos.
Si el terremoto tiene su epicentro en el mar y existe riesgo de tsunami, la recomendación es alejarse de la costa y dirigirse hacia zonas interiores y elevadas.
Después del terremoto: extremar las precauciones
Una vez finalizado el temblor, es importante mantener la precaución. Las autoridades recomiendan no encender fuego ni conectar aparatos eléctricos, ya que el movimiento sísmico podría haber provocado daños en las instalaciones y existir riesgo de incendio o explosión.
El Instituto Geográfico Nacional aconseja también evitar utilizar el teléfono móvil salvo que sea estrictamente necesario, permanecer atento a posibles réplicas y consultar únicamente la información proporcionada por organismos oficiales.
Si una persona queda atrapada, debe cubrirse la boca y la nariz, evitar gritar para no inhalar polvo y utilizar algún objeto para golpear una superficie y así facilitar que los equipos de rescate localicen su posición.
En caso de encontrar personas heridas, no deben moverse salvo que exista un peligro inminente que haga necesario trasladarlas.
Por último, si se percibe olor a gas o presencia de humo, es fundamental abandonar la vivienda y el edificio de forma inmediata y ponerse a salvo.