Imágenes del ataque de EEUU e Israel sobre Teherán.
EEUU Análisis Qué se juega Donald Trump al atacar Irán: una guerra que EEUU no quería y que beneficia a los 'halcones' de NetanyahuEl presidente causa confusión entre su movimiento 'MAGA' de incondicionales, ya que había hecho campaña prometiendo "no empezar guerras".
Más información: EEUU e Israel lanzan un ataque a gran escala contra Irán: la operación 'Furia épica' busca un cambio de régimen en Teherán
Paolo Fava Publicada 28 febrero 2026 12:34h Actualizada 28 febrero 2026 13:06hLas claves nuevo Generado con IA
"Nuestro presidente va a empezar una guerra con Irán porque no tiene la más mínima habilidad para negociar. Es débil e ineficaz. Y lo único que se le ocurre para salir reelegido es ir a la guerra con Irán". Quien se expresaba tan colérico era Donald Trump en 2011 sobre la tensión diplomática que mantenía la administración de Barack Obama contra Teherán por su programa nuclear.
Obama firmaría un histórico acuerdo en 2015 sin llegar a intervenir militarmente contra Irán que silenció los tambores de guerra en la zona durante años. Trump lo derogó en 2018, pero hizo campaña en 2024 prometiendo que "América iría primero" y que él, al contrario que su rival demócrata Kamala Harris, no "empezaría nuevas guerras".
Ahora, sus acérrimos del movimiento MAGA ('Make America Great Again') escuchan con estupor cómo su presidente habla de "una operación a gran escala" y "de varios días" contra el régimen de los ayatolás. Aunque Trump, en coordinación con Israel, ya había atacado objetivos del programa nuclear iraní en 2025, en esta ocasión ha advertido que soldados estadounidenses "pueden morir".
Netanyahu arrastra a Trump hacia un segundo ataque sobre Irán para desviar la atención de la segunda fase del plan de GazaLa crudeza del anuncio del lanzamiento de la 'Operación Furia Épica' contrasta con los mensajes contradictorios que el republicano ha estado lanzando los últimos días. Si los movimientos militares anticipaban un despliegue a gran escala, Trump aprovechaba su discurso sobre el estado de la Unión para mostrarse conciliador sobre una solución dialogada.
Imágenes del ataque de EEUU e Israel a Irán.
Estados Unidos e Irán habían completado esta misma semana la primera ronda de negociaciones nucleares en Ginebra. El mediador, el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, había hablado de "avances positivos" y ambas partes estaban emplazadas a seguir conversando la semana que viene en Viena.
Pero al mismo tiempo, Trump había condenado con acritud la represión ejercida por el régimen iraní contra los manifestantes, llegando a anunciar en enero que "la ayuda estaba en camino". En su discurso de hoy, el presidente de EEUU ha instado a la oposición iraní a aprovechar la "oportunidad histórica" para derrocar a los ayatolás.
In order to get elected, @BarackObama will start a war with Iran.
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) November 29, 2011
"¿Presidente de la paz?"
Donald Trump ha llegado a jactarse de ser el 'único presidente' que se ha atrevido a enfrentarse militarmente a gran escala al "régimen del terror" iraní. En su discurso, se remontó a la toma de la embajada de EEUU en Teherán en octubre del 79 para justificar la beligerancia contra Teherán, a la que también responsabilizó de armar a grupos como Hamás, Hezbolá o los hutíes del Yemen.
También afirmó que el programa nuclear iraní estaba cerca de tener misiles capaces de alcanzar "a nuestros amigos en Europa" o incluso al propio EEUU. Reconocía que, aunque declaró que había "obliterado" dicho programa el pasado junio, el régimen había presuntamente recuperado sus capacidades. Un documento de Naciones Unidas publicado el viernes señalaba que, efectivamente, Irán conservaba sus reservas de uranio enriquecido.
Pese a todo, el magnate ha querido desde el primer momento caracterizarse como "el presidente de la Paz", el mote con el que, según declaró, quería ser recordado. En numerosas ocasiones ha hablado de las "ocho guerras" que presuntamente habría evitado, y por las cuáles consideraba que ameritaba el Nobel de la Paz. Curiosamente, la mediación entre Irán e Israel estaba entre ellas.
Trump ha llegado incluso a plantear su 'alternativa' a Naciones Unidas como la 'Junta de la Paz', lo que no le impidió en su presentación amenazar a Irán con una agresión militar "en diez días", plazo que finalmente ha cumplido. Pero lo cierto es que por mucho que quiera mantener el relato, prácticamente nadie en el espectro político estadounidense apoya la idea de la guerra.
Un residente en Catar recibe una alerta al móvil para advertir de los misiles lanzados en represalia por Irán. EFE/EPA/Hannibal Hanschke
Los analistas manejan el concepto "boots on the ground" -botas en tierra- para diferenciar las operaciones quirúrgicas -como la captura de Nicolás Maduro en Venezuela por parte de Fuerzas Especiales- o los bombardeos estratégicos de los grandes despliegues de tropas. Estos, como las invasiones de Irak o Afganistán, son costosos en fondos, tiempo y vidas humanas.
La advertencia de Trump de que pueden morir "héroes" americanos puede referirse a la represalia iraní contra bases y despliegues en la zona. Se sabe que se ha atacado bases en Kuwait, Emiratos Árabes, Baréin o Catar, sin que por el momento se informe de bajas estadounidenses. La idea de una invasión a gran escala, sin embargo, es difícil de aceptar para sus bases.
El presidente ya ha recibido el respaldo de sus incondicionales, como el senador Lindsey Graham o el demócrata John Fetterman que ha apoyado en varias ocasiones a Trump desde la bancada opuesta, las críticas al ataque ya están en marcha, Thomas Massie, el gran rival republicano de Trump, ha anunciado que pedirá explicaciones de por qué las Cámaras del Congreso y el Senado no fueron consultadas.
El entorno de Trump sopesa los riesgos de atacar Irán mientras Teherán acelera la compra de misiles a Rusia y ChinaLa medida puede ahondar la fractura entre Trump y los votantes a los que prometió centrarse en su política interna de cara a unas elecciones legislativas de noviembre frente a las que su popularidad se desvanece. Antiguas figuras MAGA como Marjorie Taylor Greene o Laurent Boebert han chocado abiertamente con el mandatario sobre este aspecto.
Las encuestas señalaban que sólo los incondicionales de Israel veían con buenos ojos una guerra con Irán. E incluso ellos eran el bloque más a favor de la política de mano dura de Benjamín Netanyahu, ya que los propios israelíes acusan el agotamiento por la guerra en Gaza. Sin embargo, hay indicios de que ellos tampoco busquen una guerra prolongada.
Un portavoz del ministerio de Defensa israelí confirmaba así que su objetivo no era el "cambio de régimen" como tal sino la eliminación de "ciertos individuos" que pueden suponer una amenaza directa para el país. Los ataques dirigidos a ejecutar altos cargos específicos para debilitar a Teherán son las operaciones que utilizan con mayor frecuencia.