El PSOE de Extremadura ha entrado en un periodo de convulsión. Con el partido descabezado desde la dimisión de Miguel Ángel Gallardo al día siguiente del batacazo en las elecciones autonómicas del 21 de diciembre, hay una batalla interna entre las principales facciones por conseguir el poder. Y más cuando ya no se descarta en absoluto que a comienzos del verano -tras el fracaso de las negociaciones entre María Guardiola y Vox- los extremeños pueden ser llamados de nuevo a las urnas.
De ahí que las dos ejecutivas provinciales del PSOE en Badajoz y Cáceres hayan dado un paso al frente y -a espaldas del propio presidente de la gestora- convocasen ayer una reunión urgente para este próximo miércoles día 25 de febrero, a las 17.30 horas, en la sede provincial del PSOE de Badajoz con el objetivo de lograr, según las fuentes consultadas por EL MUNDO, un candidato de consenso entre ambos aparatos para poder acudir con ciertas garantías a la repetición electoral.
Las mismas fuentes critican la pasividad de la Comisión Gestora que se hizo cargo del partido para un periodo de 90 días, y que encabeza el delegado del Gobierno, José Luis Quintana. En el orden del día de dicho encuentro, convocado por Francisco Farrona, secretario de Organización del PSOE de Badajoz, y a la que de manera inédita han sido convocados los miembros de la Comisión Ejecutiva Provincial de Cáceres, se explicitan cuatro puntos: diagnóstico municipalista en las provincias de Badajoz y Cáceres; coordinación de acciones y campañas de cara a las próximas elecciones municipales de 2027; fórmulas de trabajo conjuntas entre ambas provincias y ruegos y preguntas.
Pero el fin real de dicho encuentro es, según las fuentes, "mover el avispero" y lograr un candidato de consenso y que no se repitan las disputas internas de los últimos años, con ambas provincias enfrentadas para la elección del secretario regional, como ocurrió con Miguel Ángel Gallardo, que ganó las primarias a las candidatas (hubo dos procesos) en Cáceres de forma consecutiva pero con el voto en contra de los militantes cacereños. Sólo el mayor censo en la provincia de Badajoz (65% aproximadamente frente al 35% de Cáceres) le otorgó el triunfo, pero dejando a un partido dividido en dos bloques.
Fuentes de Ferraz aseguran a este periódico que la dirección nacional del partido no ha intervenido aún, sino que ha pedido a las ejecutivas provinciales "coordinación con el presidente de la gestora", mientras que el propio José Luis Quintana ha señalado a este diario que "se pretende coordinarlos" y que todo lo hecho por la gestora es "de acuerdo con los órganos provinciales del partido".
Según el hombre fuerte de Ferraz en Extremadura, "hay que preparar el partido porque podemos ir a elecciones y creíamos que iba a haber Gobierno (regional), pero esto está empezando a cambiar". "Podemos ir camino de elecciones" y "tenemos que acelerar", ha dicho. De hecho, en la gestora confirman que la semana que viene convocarán el Comité y la apertura de todo el Congreso.
El secretario provincial de Cáceres, Álvaro Sánchez Cotrina, que es uno de los que se está posicionando para ser el relevo de Gallardo, ha exigido a Quintana en las últimas horas la convocatoria por parte de la Comisión Gestora del PSOE de Extremadura del Comité Regional para elegir a un candidato ante la posible repetición electoral en Extremadura: "Si el Comité Regional no se convoca mañana, ya estamos tardando", para añadir que "la velocidad" y la inmediatez" de la situación política en la región (en referencia a la falta de acuerdo entre el PP y Vox para la gobernabilidad en la Junta de Extremadura obligan a "abordar debates que hace unas semanas no estaban sobre la mesa". Y añade: "El momento político nos obliga a tomar decisiones de otro calado, somos la alternativa a María Guardiola y ni una oportunidad más a la derecha".
Sin embargo, el presidente de la gestora, José Luis Quintana, congeló este viernes esta petición de Cotrina: "El PSOE no necesita ahora nombres sino proyectos regionales", le contestó, en un claro mensaje para frenar su asalto a la secretaría general. Quintana ha anunciado que tenía previsto reunir la próxima semana a la Comisión Gestora para abordar diversas cuestiones y le ha recordado que el calendario y la toma de decisiones en estos momentos le corresponde a la gestora y no a las ejecutivas provinciales. De esta manera, le ha conminado a evitar "especulaciones".
En medio del avispero, las dos ejecutivas han reaccionado a estas palabras de Quintana y, según adelanta en exclusiva EL MUNDO, han convocado para este próximo miércoles en Badajoz a espaldas del presidente de la gestora. Según ha podido saber este periódico, Quintana tenía previsto realizar la convocatoria de un Comité Regional extraordinario para el próximo sábado día 28 de febrero con la intención de convocar un Congreso Extraordinario y teóricamente las posibles primarias (si hay más de un candidato) para elegir al nuevo secretario regional del partido.
El PSOE de Badajoz maneja, además del nombre de la ex presidenta de la Asamblea, Blanca Martín, el de Soraya Vega, ex portavoz socialista en la Asamblea, persona cerca al ex secretario provincial Rafael Lemus mientras que Cáceres va a jugar la carta de Cotrina. La intención es que existe un acuerdo entre ambas provincias para que no exista un proceso de primarias y se llegue a un acuerdo entre ambas ejecutivas. Además, precandidatos deberían de presentarse entre el 2 y 5 de marzo, "casi sin plazo para reaccionar y conseguir los avales", según explican diversas fuentes socialistas a EL MUNDO.
Por otra parte, la Gestora del PSOE ha abortado una mesa de debate en Plasencia el próximo día 27 organizada por el ex alto cargo socialista Paco Castañares con la intención de exponer desde diversas perspectivas la gobernabilidad de Extremadura en el momento actual y en el que estaba confirmada la presencia de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, que tenía confirmada su asistencia y también el alcalde de Mérida, Antonio Rodríguez Osuna. Ambos habían planteado la posibilidad de que el PSOE se abstuviera, a cambio de una serie de pactos de consenso, para dejar gobernar a María Guardiola con la intención de no bloquear la región y no permitir la entrada de Vox a condicionar la vida política en Extremadura. Al acta estaban invitados también los partidos de no permitir la abstención, pero se han producido presiones para que finalmente la mesa redonda no se celebrase, y la misma ha quedado suspendida.