Aunque la mayoría son europeos y no solicitantes de asilo, el partido populista SVP argumenta la escasez de viviendas, los alquileres altos y las escuelas sobrecargadas para recortar su número
Regala esta noticia Añádenos en Google Una pintada con el mensaje 'nazis' sobre un cartel del SVP. (Reuters)Corresponsal. Berlín
14/06/2026 a las 06:24h.Ingo, jubilado de 78 años, asiente con la cabeza cuando una vecina defiende que «ya no reconocemos nuestro propio país», en un corrillo formado en ... el restaurante Müggenbühl de Zúrich. La Asociación para Personas Mayores Activas ha organizado allí una ponencia de Thomas Matter, miembro del Consejo Nacional (Parlamento) por el Partido Popular Suizo (SVP), «para que nos explique bien qué es lo que se vota en el referéndum» de este domingo. En concreto, se trata de la iniciativa popular contra la inmigración denominada 'No una Suiza de 10 millones', lanzada por esta formación populista.
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🚨 𝗪𝗜𝗘𝗩𝗜𝗘𝗟 𝗩𝗘𝗥𝗞𝗥𝗔𝗙𝗧𝗘𝗧 𝗨𝗡𝗦𝗘𝗥 𝗟𝗔𝗡𝗗 𝗡𝗢𝗖𝗛?
— Thomas Matter (@thomasmattersvp) June 8, 2026
Findest Du nicht auch, dass
🚗 Du jetzt schon zu oft im Stau steckst?
🏠 die Mieten viel zu hoch sind?
🚆 die Züge überfüllt sind?
😨 wir uns im eigenen Land zunehmend fremd und unsicherfühlen?
Dann stell Dir… pic.twitter.com/LETvCuzn0FTanto la patronal como los sindicatos y las universidades advierten de que «las consecuencias económicas y sociales son imprevisibles». «Cuando las empresas no encuentran trabajadores adecuados, se trasladan al extranjero. Como resultado, Suiza perdería empleos, fortaleza innovadora e ingresos fiscales», insiste Monika Rühl, directora de la asociación empresarial Economiesuisse.
El ministro de Justicia, Beat Jans, alerta por su parte de que más del 40% de los médicos y el 22% de los enfermeros son extranjeros. Aunque la campaña del SVP se ha centrado en supuestos solicitantes de asilo, la estadística de la Secretaría de Estado para la Migración cifraba a estos en 36.000 refugiados con asilo reconocido y unas 50.000 personas admitidas provisionalmente. «Debemos tomar en serio las preocupaciones sobre la integración, las escuelas y la violencia contra las mujeres, pero se están llevando a un nivel patético», ha denunciado Jans. Además, ha tocado una cuestión de fondo: «El SVP se ha convertido de alguna forma en el partido de los trabajadores suizos, no porque represente sus intereses, sino porque en su discurso, curiosamente, les ofrece una identidad».
«Debemos tomar en serio las preocupaciones sobre la integración, las escuelas y la violencia contra las mujeres, pero se están llevando a un nivel patético»
Beat Jans
Ministro suizo de Justicia
Jans, al frente en la campaña por el 'no', defiende que «si alguien no envía a su hijo a clases de natación, el cantón podría revocarle el permiso de residencia: podemos y debemos exigir a los extranjeros el cumplimiento de nuestras reglas, nuestra forma de vivir juntos, pero lo que no podemos hacer es convertirnos en una isla». La iniciativa es rechazada por los Verdes, las fuerzas políticas del centro, los socialdemócratas y el Partido Liberal, que califican el proyecto como «xenófobo», «superficial» y «contraproducente».
«El electorado del SVP probablemente pueda generar alrededor del 30% de los votos, pero el factor decisivo es si obtiene suficiente apoyo de otros grupos de votantes para conseguir más del 50% requerido, lo que tendría también una lectura política de mucho mayor calado», explica el politólogo Fabio Wasserfallen, de la Universidad de Berna. Por otra parte, indica la necesidad de dar respuesta «a todos esos suizos que sienten que no pueden beneficiarse de la creciente prosperidad y culpan a los inmigrantes».
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