Con cada ronda de clonación sucesiva, el ADN acumuló daños cada vez más profundos. Según el estudio, los ratones clonados terminaron con unas 3,700 mutaciones puntuales, alrededor de 80 indels, pequeñas pérdidas o inserciones de ADN, y entre 80 y 84 variantes estructurales grandes, capaces de romper genes completos o eliminar regiones esenciales para el desarrollo. Las últimas generaciones llegaron a perder un cromosoma X, un evento genético grave que compromete la viabilidad.
hembras clonadas de generaciones tardías se reprodujeron con machos normales, la meiosis y la recombinación sexual lograron “limpiar” parte del daño acumulado. Aunque muchos embriones no prosperaron, algunos reorganizaron su genoma durante la formación de óvulos y espermatozoides, eliminando mutaciones letales y corrigiendo errores estructurales. Los descendientes nacidos por reproducción sexual recuperaron camadas casi normales y placentas sanas.El autor principal del estudio, Teruhiko Wakayama, también firmó en 1998 el artículo que describió la primera clonación exitosa de un ratón. Desde entonces, ha dedicado casi tres décadas a explorar los límites de la clonación en mamíferos. “Este es un experimento heroico, del todo impresionante y seguramente irrepetible. Dudo que haya otros investigadores tan técnicamente avanzados y con la suficiente perseverancia para repetir este estudio”, dijo Lluís Montoliu, investigador en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC), que no participó en la investigación, para el Science Media Centre España (SMC)
“Se trata de un experimento único de investigación básica que permite responder a preguntas biológicas tan relevantes como entender por qué los mamíferos optamos por incorporar un sistema de reproducción sexual, y no uno asexual”, agregó.
rescatar especies en peligro de extinción. Pero el experimento con ratones sugiere que la clonación no funciona como una fábrica infinita de animales: incluso en condiciones controladas, los genomas clonados acumulan errores que tarde o temprano vuelven inviable al organismo. En conservación, esto implica que la clonación puede ayudar a recuperar especies, mas no puede sustituir la reproducción sexual ni sostener poblaciones a largo plazo.“Ignoro si como país de la Unión Europea, España prohíba la clonación o a qué nivel. Pero, dado que en México sí está permitida a nivel de investigación, así como para su aplicación en animales con fines productivos y de rescate de especies, mi recomendación sería permitirla en ese mismo sentido, pero no en humanos”, contó María del Carmen Navarro Maldonado, profesora investigadora titular en el Departamento de Biología de la Reproducción, División de Ciencias Biológicas y de la Salud de la Universidad Autónoma Metropolitana, para el SMC.
El estudio concluye que, “desde el nacimiento de la oveja Dolly, se ha contemplado la tecnología de clonación para diversas aplicaciones, incluyendo la mejora agrícola, la medicina regenerativa y la conservación de los recursos genéticos raros de la Tierra. Sin embargo, estos hallazgos demuestran que la aplicación práctica de la clonación de mamíferos requiere una comprensión más profunda de estas limitaciones biológicas, lo que justifica una mayor investigación, y reafirman la inevitabilidad evolutiva de que la reproducción sexual es indispensable para la supervivencia a largo plazo de las especies de mamíferos”.