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Internacional

Rocío Márquez: «La primera vez que me pusieron un tema de IA me la colaron»

Rocío Márquez: «La primera vez que me pusieron un tema de IA me la colaron»
Artículo Completo 936 palabras
La cantaora onubense protagoniza el Aula de Cultura, donde habla de su carrera y su nuevo proyecto: 'Himno vertical'
Rocío Márquez: «La primera vez que me pusieron un tema de IA me la colaron»

La cantaora onubense protagoniza el Aula de Cultura, donde habla de su carrera y su nuevo proyecto: 'Himno vertical'

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Regina Sotorrío, Rocío Márquez y Flor Gómez, de Fundación Unicaja. (SALVADOR SALAS | VÍDEO: PEDRO J. QUERO)

Carlos Zamarriego

17/06/2026 a las 02:00h.

Con 9 años la cantaora Rocío Márquez (Huelva, 1985) ganó su primer concurso de fandangos. Con 11 imitó a Marifé de Triana en el extinto ... programa de televisión 'Menudas estrellas'. Con 20 consiguió una beca de la escuela de flamenco Fundación Cristina Heeren de Sevilla. Con 22 ganó La Lámpara Minera en el Concurso Nacional del Cante de las Minas, uno de los mayores reconocimientos del cante flamenco. Con 30 ya cantaba los poemas de Federico García Lorca en el Teatro Real. Y con 34 realizó una versión de 'Me quedo contigo' para la película 'Adiós' de Paco Cabezas. Y todo esto sin contar los discos, diez álbumes desde 2009, incluyendo 'Himno vertical', su trabajo más reciente, junto al guitarrista Pedro Rojas Ogáyar, que presentará en el Teatro Cervantes de Málaga el 25 de junio.

Muchos aficionados acudieron al Centro Cultural Fundación Unicaja, antiguo Palacio Episcopal, que durante una hora se convirtió en un templo flamenco con Regina Sotorrío, periodista de SUR y codirectora del Aula de Cultura, haciendo de cicerone. «Maravilla de público», exclamó al sentarse la cantaora con Sotorrío. Márquez profundizó más en la crisis que la llevó a jugar con otros estilos. «En el flamenco empezamos muy jóvenes. Esa sensación tan bonita que experimenté siendo una niña, cuando se profesionaliza hay el peligro de que perdamos ese juego, porque ya estamos esperando de eso. En mi caso me llevó a un punto de mucha exigencia, de no querer defraudar, y se me hizo una pelota que cada vez que salía a cantar era una dificultad para disfrutar, para tirarme a la piscina, para improvisar. Ahí fue cuando empecé a experimentar con otras músicas, otros estilos, para ver qué surgía».

Mientras iba hablando, Márquez fue regalando píldoras, sentencias, adagios sobre su proceso artístico que reflejan casi un manual de sentir. «Permitir que se vaya dando». «Lo que tiene que cantar se canta». «Se prueba, pero no se fuerza». «No hay nada más bonito que ser coherente entre lo que uno siente, lo que uno es y lo que está dando». Sotorrío la etiquetó como «la flamenca indie». Y Márquez aseguró sentirse bien en ese territorio. «Hay aficionados al flamenco que tienen una concepción abierta, no todo el público es cerrado, hay una diversidad enorme. Para mí, [su arte] es flamenco. En el Primavera Sound yo parecía que era Pastora. En función de quién tenga delante, me van a ver de una manera o de otra. Por eso es importante tener un criterio».

Flamenco

Como doctora cum laude por la Universidad de Sevilla, donde se graduó de Educación Musical, Márquez afirmó que la evolución en el flamenco no es algo de ahora, «esto ya ocurrió en la historia del flamenco anteriormente. Hay formas que se están perdiendo, que se van a perder». Márquez aseguró que «hay emociones universales que atraviesan el flamenco, que se van trasformando», pero que «yo no puedo cantar fatiguitas de vivir una guerra. Y no podemos cantar más reales, que estamos en el euro». También valoró cómo la experiencia va ayudándote a entender mejor los cantes más antiguos. «Las letras de flamenco son intensitas, yo empecé a cantar esas letras antes de enamorarme. Cuando me enamoré dije: ¡era esto! Eso es bonito».

En su último trabajo, 'Himno vertical' (2025) hay una mutación de ocho palos tradicionales, como el fandango, la bulería, la soleá, el tango, la seguiriya y la malagueña, con otros estilos. Un disco que surge como parte del duelo por la muerte de su prima, «la que me enseñó a cantar fandango». Y que, según explicó, supuso una catarsis. «Es una capacidad preciosa que tiene el arte, que te ayuda a transitar por momentos de la vida que se te harían cuesta arriba. Se puede llegar a conectar con lo que ya no está. Necesitaba, a través del cante, conectar con ella y agradecer haberla conocido».

Sotorrío sacó el tema de la Inteligencia Artificial en la música. «Últimamente varios amigos me han puesto cosas de la IA y la primera vez me la colaron», confesó Márquez, «es interesarte tenerla a nuestro lado como herramienta. Si sabemos usarla a favor de la humanidad y del desarrollo de la conciencia, de la belleza y del arte, es maravillosa». Y puso un ejemplo de cómo usa la IA a la hora de crear: «Recurro muchas veces a la IA para buscar sinónimos». A sus 40 años, Márquez reconoció que no tiene miedo por el futuro, por su carrera, incluso por dejar el flamenco «Poner el peso de tu felicidad a una cosa, a una persona, es como condenarla a muerte. La vida también tiene etapas, estamos en transición permanente. Benditos 40, los agradezco como agua de mayo».

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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