Los países que apoyan a Ucrania se reunieron por videoconferencia el pasado miércoles en los encuentros mensuales en los que avanzan y coordinan las necesidades de Ucrania. La guerra en Oriente Próximo no ha cambiado el respaldo a Kiev, y los ministros de Defensa continúan sumando esfuerzos. De hecho, Margarita Robles prometió el miércoles más material a Ucrania, especialmente centrado en "artillería, radares y sistemas no tripulados", explicaron.
Mientras, Rusia se encuentra atascada en su lento y sangriento avance en Donbas, pero eso no ha impedido que tras la reunión en la que participó España, los de Putin les señalaran como "objetivo potencial". El miércoles, el canal oficial de Telegram del Ministerio de Defensa ruso difundió una lista de empresas y direcciones en Europa que, como señaló Moscú, fabrican drones o componentes para Ucrania. Entre ellas, hay una compañía española. El Ministerio de Defensa ruso ha publicado incluso la dirección. No habla todavía de bombardearlas, habla de "informar" a los europeos sobre "las verdaderas causas" de las amenazas a su seguridad.
Pero el salto hasta pedir un ataque lo dio poco después el ex presidente ruso y 'número dos' del Consejo de Seguridad ruso Dimitri Medvédev, siempre dispuesto a subir el volumen del Kremlin: escribió que el inventario era, en realidad, una lista de "objetivos potenciales" para las Fuerzas Armadas rusas. Y remató con una frase pensada para helar la sangre más que para describir un plan operativo inmediato:. "Que los ataques se materialicen dependerá de lo que suceda a continuación... ¡Que duerman bien, socios europeos!"
La empresa señalada es UAV Navigation, del Grupo Oesía, ubicada en San Sebastián de los Reyes, una firma especializada en sistemas de guiado, navegación y control para vehículos no tripulados. En su propia web se define como una compañía de capital 100% español dedicada desde 2004 a soluciones para drones, multinacional tecnológica con actividad en seguridad, defensa y aeroespacial. Sus sistemas vuelan en plataformas tácticas, VTOL, helicópteros y otros UAV de fabricantes de primer nivel.
La compañía, presente en varios continentes, emplea a 4.100 trabajadores. Ayer una portavoz evitó hacer declaraciones y se ciñó al comunicado oficial: "La Unión Europea y el Gobierno de España cuentan con una hoja de ruta clara y definida en materia de política exterior y de defensa, también en lo que respecta a Ucrania".
El texto señala que UAV Navigation, "desarrolla y comercializa sus soluciones tecnológicas de uso dual en cumplimiento estricto con la regulación vigente y dentro del trabajo conjunto con el gobierno español, en el marco del compromiso con la Unión Europea". Ya el 7 de abril, en un texto corporativo, UAV Navigation explicó que un vehículo aéreo no tripulado equipado con su solución de navegación y control "está actualmente desplegado en Ucrania" y que probará allí su eficacia en un entorno real de combate. Dos días después, la propia compañía difundió además el éxito de sus pruebas de control autónomo en ejercicios marítimos con fuerzas especiales estadounidenses en Cartagena.
La amenaza rusa
El listado ruso no se detiene en España. Según la recopilación publicada por la agencia estatal TASS a partir del comunicado del Ministerio, Moscú incluyó también a Fire Point y Horizon Tech en Reino Unido; Davinci Avia y Airlogistics Germany en Múnich; Kort en Dinamarca; Terminal Autonomy en Riga; Destinus en Países Bajos; Antonov State Enterprise y Ukrspecsystems en Polonia; y DeViRo en la República Checa.
El propio Ministerio dividía la amenaza en dos bloques: "filiales de empresas ucranianas en Europa" y "empresas extranjeras que producen componentes". Como señaló el medio ruso 'Meduza' una de las direcciones de Múnich incluidas por el Ministerio corresponde en realidad a un edificio residencial, síntoma de que se trata de una lista construida con prisa o con voluntad intimidatoria más que con precisión quirúrgica.
Un argumento en el que están de acuerdo las fuentes militares consultadas por EL MUNDO, que reconocen que "la amenaza es real", pero más allá de Oesia, "hay muchas otras empresas españolas que participan en el rearme de Ucrania". La Zaragozana Instalaza, que fabrica misiles C90, ha enviado al frente. También Indra ha colaborado con radares y sistemas de detección. Y el pasado noviembre, Escribano y Tecnove firmaron un acuerdo con la ucraniana Practika para fabricar blindados sobre el terreno.
El momento tampoco parece casual. La publicación llegó un día después de la visita de Volodimir Zelenski a Berlín, donde Alemania y Ucrania firmaron acuerdos de cooperación en defensa y producción de drones que el presidente ucraniano presentó como uno de los mayores acuerdos de este tipo en Europa. El proyecto prevé miles de drones para el ejército ucraniano y nuevas inversiones alemanas en capacidades de ataque profundo.
Moscú lleva años amenazando a los gobiernos europeos con represalias por su ayuda a Kiev. Ahora ha pasado a la personalización industrial de la amenaza. Ya no se apunta sólo a los Estados. Se señalan empresas privadas concretas, en suelo europeo, con nombre, ciudad y, en algunos casos, dirección exacta.
La intimidación ahora consiste en trasladar a los consejos de administración, a los ingenieros y a los trabajadores de la industria de defensa la idea de que la retaguardia ya no es retaguardia. La OTAN y los servicios occidentales llevan más de un año alertando de una campaña rusa sostenida de sabotaje, vigilancia y coacción contra el tejido industrial y logístico que sostiene a Ucrania.
Los precedentes para pensar que Moscú puede pasar de las palabras a los hechos existen. En julio de 2024, Reuters informó de que la inteligencia estadounidense detectó un plan ruso para asesinar a Armin Papperger, consejero delegado de Rheinmetall, el gran fabricante alemán que produce munición y vehículos para Ucrania. Meses después, un alto cargo de la OTAN confirmó que la amenaza contra Papperger formaba parte de una campaña de sabotaje más amplia, que incluía incendios, ataques a infraestructuras y otros complots contra ejecutivos de la industria de defensa.
También hay vigilancia directa sobre instalaciones ligadas a la defensa. En diciembre de 2024, se informó de sobrevuelos de drones sobre la base estadounidense de Ramstein. Según la revista 'Spiegel', también se habían detectado drones sobre instalaciones de Rheinmetall y BASF en Alemania. En marzo de 2026, la policía británica dijo que una investigación internacional había identificado la participación sospechosa de la inteligencia militar rusa en una serie de incendios de carga aérea en Europa desde el año 2024. Y en Londres, la fiscalía británica llevó a juicio a varios hombres por un ataque incendiario, atribuido a Wagner, contra una empresa que enviaba paquetes y ayuda humanitaria a Ucrania, incluido el equipo de Starlink.