Un recorrido por bares, restaurantes, ventas y asadores donde esta popular receta sigue triunfando en platos, bocadillos, molletes y desayunos tradicionales
Regala esta noticia Añádenos en Google Patas asadas en Fuente La Peña (Alcaucín).Málaga
11/06/2026 a las 13:51h.Mucho antes de que los kebabs y shawarmas se popularizaran en España, en numerosos bares, ventas y restaurantes de la Axarquía ya giraban lentamente patas ... de cerdo frente al fuego durante horas. Salvando las distancias entre unas recetas y otras, la filosofía no es tan diferente: largas cocciones, aliños propios y una búsqueda constante de la jugosidad que distingue a las mejores elaboraciones.
Hoy, la pata asada sigue formando parte del paisaje gastronómico de la comarca. Se sirve como plato principal, en bocadillos, molletes, camperos o tostadas, y cada establecimiento presume de sus propios aliños, tiempos de cocción y formas de asado. Desde las montañas de Alcaucín hasta la costa del Rincón de la Victoria, esta es una ruta por algunos de los lugares que mejor mantienen viva una de las tradiciones culinarias más singulares de la Axarquía.
Alcaucín, la puerta de entrada
La ruta arranca a los pies de Sierra Tejeda, en uno de los municipios más próximos a la frontera con Granada. Aunque no existen pruebas concluyentes sobre su origen en la comarca, resulta tentador pensar que la tradición de la pata asada pudo cruzar Sierra Tejeda desde la vecina Granada, donde este producto goza de gran popularidad en el entorno de Zafarraya o Alhama. Alcaucín, último pueblo malagueño o primero, según el sentido del viaje, aparece como una de las primeras grandes referencias de este recorrido gastronómico.
Bocadillo de pata asada en bar Andalucía (Canillas de Aceituno). Abajo, aAsado de la pata en Paco Hijano (Vélez-Málaga y pata emplatada de la cafetería Asador de Torrox..La parada más emblemática es el restaurante Fuente La Peña, situado en una de las sinuosas curvas de la carretera que une la Axarquía con el Boquete de Zafarraya. Se trata de una vía muy frecuentada por motoristas, ciclistas y aficionados a las rutas por carretera. La pata asada forma parte de la identidad del establecimiento prácticamente desde sus orígenes y sigue ocupando un lugar destacado en la carta, donde aparece como uno de los principales platos de carne. La imagen resulta llamativa: donde otros locales muestran pollos girando lentamente en los asadores, aquí son las patas de jamón las que se cocinan enteras y a fuego lento. Además, de miércoles a domingo también pueden degustarse en forma de bocadillo durante los desayunos.
Pero la afición por este producto va mucho más allá de un único establecimiento. En el casco urbano de Alcaucín, el Mesón El Ciervo mantiene igualmente la pata asada entre sus especialidades. Y algo similar ocurre en el café bar Hermanos Hortigosa, en Puente de Don Manuel, donde puede encontrarse tanto como plato principal como en formato desayuno. En este caso existe una particularidad importante: la elaboración suele realizarse únicamente durante los fines de semana, ya que la pata asada se prepara en el propio establecimiento y no se trata de un producto adquirido ya elaborado.
Un rasgo común a buena parte de esta ruta es que muchos de los establecimientos elaboran la pata asada en sus propias cocinas, con largas cocciones que buscan una carne tierna y jugosa.
Del embalse de La Viñuela a los pies de La Maroma
A medida que la ruta abandona Alcaucín y se acerca al entorno del embalse de La Viñuela, la presencia de la pata asada sigue siendo constante. Una de las referencias más conocidas es el bar Miguel, donde esta elaboración aparece tanto en formato de ración como en algunas de las propuestas más populares de la casa. Más allá de la ración tradicional, es habitual encontrarla en desayunos y meriendas, formando parte de tostas, bocadillos, camperos, mogollones o prensaditos.
Pata asada en Lo Pepe Molina (Almayate). Abajo, pata asada en la barra del Bar Tolo (Almayate) y serranito de pata asada en el Cafelito de Noy (Rincón de la Victoria). .La ruta continúa hacia Canillas de Aceituno, otro de los municipios donde esta tradición cuenta con numerosos seguidores. Allí destaca especialmente el bar Andalucía, convertido desde hace años en una de las referencias locales para quienes buscan degustar la pata asada tanto en plato como en desayuno. Buena parte de su fama se debe a una salsa elaborada por el propio establecimiento, una receta que aporta personalidad al conjunto y que ha contribuido a fidelizar a numerosos clientes a lo largo del tiempo.
Vélez-Málaga, cuando la tradición llega a la capital de la comarca
La siguiente parada de la ruta conduce a Vélez-Málaga, donde la pata asada alcanza una dimensión distinta. Si en los pueblos de la sierra suele asociarse a bares tradicionales, aquí aparece en múltiples establecimientos. Su arraigo es tal que incluso algunos asadores de pollos la incorporan a su oferta, normalmente por encargo y especialmente durante los fines de semana.
Entre las referencias más conocidas figura el restaurante Paco Hijano, donde la pata asada se mantiene como una de las especialidades de la casa. Puede encontrarse tanto como plato principal como en formato desayuno, una dualidad que se repite en otros establecimientos veleños y que refleja la versatilidad de este producto. En muchos casos su elaboración se concentra durante los fines de semana.
Muy cerca del casco urbano aparece otra parada obligada: la cafetería Puerta Nueva, también conocida como la Molletería de Sergio. Aunque buena parte de su fama se debe al mollete de lomo a la sartén, Sergio Muñoz ha convertido el establecimiento en un escaparate de sabores axárquicos donde la pata, en este caso, cocida y elaborada en Colmenar, también ocupa un lugar destacado.
Antes de alcanzar el Mediterráneo, la ruta deja también numerosas pistas en otros rincones de la Axarquía. En municipios como Torrox pueden encontrarse propuestas tan singulares como la de la Cafetería Asador, donde las patas se asan en posición vertical, ofreciendo una imagen poco habitual incluso para quienes están familiarizados con esta elaboración. Pero más allá de los establecimientos que han convertido la pata asada en una de sus señas de identidad, son muchos los bares y restaurantes de la comarca que la incorporan de forma habitual a sus cartas, sugerencias o propuestas de fin de semana. Es posible encontrarla en localidades como Alfarnate, Frigiliana, Cómpeta o Algarrobo Pueblo, entre otras muchas, lo que da una idea de hasta qué punto esta tradición gastronómica se ha extendido por el territorio.
La costa: de Almayate al Rincón de la Victoria
El tramo final de esta ruta desemboca en el Mediterráneo, donde la pata asada sigue ocupando un lugar destacado en bares, restaurantes y cafeterías. Uno de los principales focos se encuentra en Almayate, donde coinciden dos referencias bien conocidas. Por un lado, Lo Pepe Molina, cuya carta presenta el jamón asado como «el clásico de la casa». Por otro, Bar Tolo, otro de los grandes referentes de la pata asada en la comarca. Éste, además, cuenta con otro establecimiento en el también núcleo veleño de Chilches.
Muy cerca, en Torre del Mar, la pata asada continúa apareciendo en formatos muy distintos. En establecimientos como Viña Málaga forma parte de la oferta habitual, mientras que algunos asadores la incorporan a sus propuestas para llevar. Es el caso de Asador Josione, donde comparte protagonismo con otras carnes y elaboraciones tradicionales, una muestra más de su arraigo en la comarca.
La ruta concluye en Rincón de la Victoria, donde el Cafelito de Noy representa una versión más contemporánea de esta tradición. Buena parte de su extensa carta de bocadillos gira en torno a la pata asada de cerdo, con versiones que incorporan mojo picón y cheddar, salsa catalana o kimchi. La variedad de panes completa una oferta que conecta tradición e innovación.
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