En plena tormenta por las investigaciones judiciales que cercan al PSOE, Pedro Sánchez se ha reunido este miércoles con el Papa en el Vaticano, en un encuentro que ha durado, aproximadamente, tres cuartos de hora. Es la tercera vez que el jefe del Ejecutivo se ve con el Sumo Pontífice, pero la pimera con León XIV, ya que las dos anteriores habían sido con Francisco. Una cita para preparar la visita que realizará a España a principios del mes de junio y en la que ambos han abordado temas como las guerras, la migración, la inteligencia artificial o la lucha contra la pobreza y la malnutrición. Unos asuntos en los que La Moncloa guarda mucha sintonía con la Santa Sede y que, a juicio de Sánchez, legitiman la "agenda de puro sentido común en las políticas del Gobierno".
"Hay cuestiones en las que, efectivamente, hay sintonía. Pero eso lo que avala es el sentido común de esas posiciones que defiende la Iglesia católica y el Gobierno de España", ha expuesto Sánchez en una comparecencia condicionada por las investigaciones judiciales y por la noticia que saltaba este miércoles de la entrada de la UCO en Ferraz.
El presidente del Gobierno ha descrito el encuentro como "muy valioso" y ha repetido en varias ocasiones la palabra "sintonía". "Su voz es una brújula moral en la lucha contra la injusticia por estar siempre del lado de los más débiles con un mensaje solidario y contrario al egoísmo", ha sido la definición que ha trazado de León XIV. Para el jefe del Ejecutivo, las posiciones del Papa supone "promover algo tan revolucionario en estos días como es el sentido común", algo que ha querido enlazarlo con su acción de Gobierno.