El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presidiendo este viernes una reunión del Comité Especializado sobre Ceuta con la participación de once ministros. Europa Press
Política Sánchez culmina la 'enmienda a la totalidad' a su gestión en Ceuta pidiendo un mes después la ayuda que rechazó de FrontexA la vuelta de su largo verano ha aceptado el Mando Único, la reforma de la ley de Extranjería, la ampliación del espigón y el plan económico que Vivas y Feijóo exigen desde el 30 de julio.
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Rubén Fernández Publicada 29 agosto 2026 06:25h Las clavesLas claves Generado con IA
Nada más conocerse el asalto masivo a Ceuta, el mismo 31 de julio, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que el comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, estaba disponible para ofrecer a España "el despliegue urgente de oficiales de Frontex".
No era una petición nueva. Un día antes, en pleno asalto, el comisario ya se había dirigido al Gobierno español para ofrecer su ayuda.
Sin embargo, el Ejecutivo de Pedro Sánchez la rechazó. Brunner insistió unos días más tarde y, a través de su cuenta de X, publicó el 10 y el 12 de agosto que sus equipos estaban preparados para "intensificar su apoyo". El día 17 reconoció que había hablado con Fernando Grande-Marlaska sobre el asunto y volvió a reiterar su disposición.
Pese a ello, Interior declinó el ofrecimiento porque no consideraba que el despliegue de agentes de Frontex fuera una medida “práctica” para mejorar el control fronterizo.
El 19 de agosto, Alberto Núñez Feijóo compareció junto a Juan José Vivas y reprochó al Gobierno que no aceptara la ayuda de Frontex y sus "unidades de acción rápida". El Ejecutivo, sin embargo, seguía rechazando el despliegue de agentes europeos en Ceuta. Hasta el presidente de Andalucía, Juanma Moreno, le reprochó al Gobierno que no pidiese ayuda a Europa.
Hasta este mismo viernes, en su comparecencia ante la Comisión de Interior del Congreso, Fernando Grande-Marlaska eludió las críticas de los populares por no haber solicitado el respaldo comunitario. El ministro declinó responder.
Todo cambió unas horas más tarde. En un comunicado, el Ministerio del Interior admitió que había solicitado a la Comisión Europea el apoyo de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) y de Europol para las labores de triaje de las personas inmigrantes que permanecen en Ceuta.
El giro en torno a Frontex es una rectificación más de La Moncloa en la gestión de la crisis ceutí. Tras 24 días de inacción, el Gobierno arrancó la semana admitiendo que iba a crear un Mando Único, con el ministro Ángel Víctor Torres al frente, para coordinar a 11 ministerios y con la participación del Gobierno de Ceuta.
Hasta ese momento, el Ejecutivo se había negado a establecer ese Mando Único, que Vivas ya había solicitado incluso antes de la avalancha masiva: el 29 de julio, tras la entrada de 1.500 personas en apenas una semana.
Feijóo promete acabar con las cesiones "secretas" de Sánchez a Rabat, reforzar la defensa de Ceuta e invertir 650 millonesEl presidente ceutí volvió a reclamarlo después de la entrada de más de 70.000 personas, mientras La Moncloa se cerraba a esa posibilidad, que también reclamaban desde Génova. Así durante tres semanas.
No fue hasta el viernes 21 cuando el Gobierno admitió que Torres ejercería como coordinador de los ministros, aunque inicialmente sin la participación del Ejecutivo ceutí. Tres días más tarde, la rectificación era total e incluían al presidente ceutí.
Al Mando Único le siguió otra rectificación: la convocatoria del Consejo de Seguridad Nacional, aunque un mes después del asalto.
¿Copiando medidas?
Y si hay algo que parece estar haciendo el Ejecutivo es aproximarse a algunas de las medidas que Feijóo desgranó en su comparecencia junto a Vivas. El líder del PP presentó entonces un paquete de siete medidas que el Gobierno rechazó, pero varias de las decisiones adoptadas posteriormente discurren en esa misma dirección.
Por un lado, el Ejecutivo ha reformado la Ley de Extranjería y la de Asilo para transponer directivas comunitarias. De momento, eso sí, no ha llegado tan lejos como reclamaba Feijóo, que pedía incluir una cláusula para denegar el asilo a quienes violentasen una frontera.
También esta semana el Gobierno ha anunciado que presentará próximamente un plan específico para Ceuta con varias similitudes con el reclamado por Feijóo y Vivas. El paquete incluirá medidas para reactivar el comercio, reducciones de las cotizaciones a la Seguridad Social, rebajas fiscales y un plan para impulsar el turismo.
Según Torres, el plan está en fase de elaboración y se presentará en breve. Vivas, sin embargo, lleva reclamándolo insistentemente desde el asalto masivo.
Algo parecido sucede con el anuncio estrella de Marlaska ante la Comisión de Interior. El ministro presentó un plan de "35 millones" para "reforzar la frontera" que incluye la ampliación del espigón del Tarajal.
La propuesta guarda similitudes con la planteada por Feijóo, quien, a su vez, ha recuperado un proyecto del exministro del Interior Jorge Fernández Díaz presentado ante el Congreso en 2014 para que el muro acuático, de apenas tres metros, pasara a tener unos 40 metros pero que nunca se llegó a realizar.
Marlaska no ofreció más detalles, pero la cifra de 35 millones es similar a la contemplada en el plan del PP. Eso sí, el presupuesto incluye también el refuerzo de efectivos, nuevos medios tecnológicos y la creación de un nuevo CETI con 800 plazas.
Feijóo aseguraba que la mayor parte lo podría sufragar Europa. El ministro de Sánchez, diez días después, hacía el anuncio a bombo y platillo prometiendo que el 90% será pagado por la UE.
Todo parece que, tras las críticas por su inacción, el Gobierno ha optado ahora por copiar propuestas que hasta hace unos días rechazaba pero sin admitir el origen de las ideas.